MIGUEL ANGEL CULEBRO ACEVEDO
LOS NUEVOS TIEMPOS
El gobernador chiapaneco, Juan Sabines Guerrero no se anduvo entre las ramas para reconocer tajantemente la actitud el presidente Felipe Calderón, de comprometer todo el apoyo necesario para los chiapanecos y por supuesto, el irrestricto apoyo al gobierno que encabeza Juan Sabines, para enfrentar con la más amplia estrategia de prevención los impactos que pudiera ocasionar el huracán “Félix” a esta entidad.
Abismal es la diferencia en actitudes entre el expresidente mexicano, Vicente Fox y el tirano exgobernador, Pablo Salazar, frente a la responsabilidad anticipada de Calderón y Sabines, pues los primeros, en lugar de prevenir, hicieron omisión con dolo para que la desgracia enlutara a miles de hogares y el dolor persista incluso aún, por las perdidas de todo el patrimonio de también miles de familias de la costa chiapaneca por los impactos que dejó el huracán Stan.
Por ello, Juan Sabines no se sonroja para advertir que “al encabezar el presidente Felipe Calderón las acciones preventivas a favor de la población es un hecho insólito que marca los nuevos tiempos”.
Felipe Calderón no solo llegó a la cortesía política para inaugurar la magna obra de agua potable en Tuxtla Gutiérrez. Lo dijo con claridad, se sentía como en su casa y por lo tanto, siendo ésta su casa estaba preocupado por los moradores de la misma, por los chiapanecos, a expensas de sufrir nuevamente una catástrofe por el fenómeno natural, que afortunadamente, hasta ayer las consecuencias eran menores, gracias a ese compromiso de prevenir, antes que lamentar.
Vino Calderón a Chiapas a ser testigo de la entrega del mayor compromiso que hizo Juan Sabines a los habitantes de la capital del estado, de garantizar al abasto de agua por 30 años futuros, tal y como cumpliera su palabra también, en su oportunidad, su padre, Juan Sabines Gutiérrez, introduciendo la red y construyendo la planta Santo Domingo para el abasto a la población de entonces en Tuxtla Gutiérrez, por 25 años.
Nadie esperaba que Calderón de inmediato se ofreciera a celebrar la reunión nacional de evaluación de Protección Civil, en la costa chiapaneca, disponiendo de todo lo que fuera necesario para prevenir un desastre más que la naturaleza ha venido cobrando despiadadamente en terreno de este rincón del sureste mexicano en los últimos años.
Impresionante resulta las medidas preventivas, al disponer de aviones, helicópteros, albergues, enseres domésticos, medicamentos, agua potable, maquinaria pesada para caminos que pudieran resultar siniestrados, brigadas médicas, etc.
Ante ese compromiso, el gobernador salió al paso, disponiendo además de otra parte complementaria y el acuertelamiento de todo su gabinete para estar prestos a cualquier acontecimiento.
Eso es prevenir, ese es el compromiso que ambos mandatarios no solo hacen, sino que cumplen de manera por demás responsables y esos son los nuevos tiempos insólitos de los que hace referencia Juan Sabines, porque sabe que en Chiapas no se permitirá más la omisión, pues al contrario, cientos de voces le gritaron al presidente Calderón que se aplique la ley en contra de Pablo Salazar y demás rufianes que abusaron de más de 10 mil millones de pesos para la reconstrucción en Chiapas por el paso del huracán Stan, cuyos recursos, ahora es público, no se invirtió. Se mintió a los chiapanecos y se robaron el dinero.
En este nuevo episodio, quedó como responsable en nombre de Calderón, la secretaria de Desarrollo Social del gobierno federal, Beatriz Zavala Peniche, quien sostendría en la reunión de evaluación hace dos días, que por instrucciones del Presidente de la República, se autorizó a la delegación de esa dependencia en Chiapas, más de 2 millones 650 mil pesos para utilizarlos en empleo temporal inmediato, “para que sean los mismos ciudadanos quienes puedan reconstruir sus comunidades, desazolvar y abrir caminos, en caso de requerirlo”.
Dio a conocer que dentro del programa Hábitat en zonas de desastre -que incluye la reposición de enseres domésticos-, se han destinado tres millones pesos por ciudad afectada, “además se toman las previsiones con personal de Sedesol para que en caso necesario se acompañe al gobierno del estado para el levantamiento del censo, en caso de viviendas dañadas”.
De la disponibilidad del gobierno que encabeza Juan Sabines, se dio a conocer que se han activado todos los recursos materiales y humanos disponibles para atender la emergencia; así mismo, se inició el procedimiento de evacuación preventiva de la zona baja de Tapachula y Huixtla, donde las familias fueron llevadas a los refugios temporales. En fuerza de tarea se tienen 30 mil 238 participante en caso de un desastre, 2 mil 139 vehículos, 265 maquinarias pesadas, 931 unidades médicas, 2 mil 399 camas censables, 6 estaciones de bomberos, 958 terminales de radio comunicación y 3 mil 984 terminales de telefonía rural.
Responsablemente el gobernador chiapaneco hizo un amplio llamado de unidad a la población en general y la participación abierta de ayuda en caso de que fuera necesario, incluyendo por supuesto a los medios de comunicación, por lo que Juan Sabines ponderó la labor desarrollada por los titulares de las diversas dependencias gubernamentales y la participación de las organizaciones civiles, por su esfuerzo y participación en beneficio de la población.
EL PILLAJE
En contra parte, no deja de sorprender el cinismo y absoluta desfachatez, que se ha convertido en un vulgar pillaje, la actitud de los que se apodan diputados locales, que ni siquiera los impactos que ha venido sufriendo la población chiapaneca por los fenómenos naturales los conmueve.
Ellos están preocupados y ocupados en cobrar sin trabajar, pues el período ordinario de sesiones terminó el pasado 15 de agosto y solo esperan llegar al 15 de noviembre a la rapiña, a robarse del erario público más de 20 millones de pesos en dietas y un bono de despedida por haber ido a ocupar una silla dos veces a la semana durante 12 meses en tres años.
No es posible que esos señores y señoras piensen solamente en como agenciarse el dinero público sin hacer nada, mientras que la miseria mantiene en el rezago a la población chiapaneca, con una economía paralizada, sin empleos, descapitalizadas las empresas y comercios por grandes y modestos habidos y por haber, mientras que los alias diputados locales están ávidos de que llegué el final de la Legislatura local para hartarse con 500 mil pesos más, además de las dietas o sueldos que cobrarán cada quincena hasta esa fecha, ¡sin trabajar!.
La sociedad, los sectores productivos, todos en general, debiéramos buscar la manera de impedirlo, pues es verdaderamente insultante que mientras que Chiapas se debate entre la marginación y la miseria, con un gobernador que hace hasta lo imposible por conseguir recursos allende fronteras de esta entidad y busca inversiones para enfrentar la severa crisis de desempleo, los alias diputados que no trabajan, se lleven cantidades ofensivas a los bolsillos, por encima del dolor y el luto causado por el huracán Stan y del cual han sido parte del pillaje cometido por Pablo Salazar, al autorizarle la cuenta pública con esas sustracciones de miles de millones de pesos y no exigir al Congreso de la Unión juicio político para el bandido mayor que los encabeza.
UNO MÁS
Y hablando de pillos, también sorprende e irrita a la población del fronterizo municipio de Suchiate, que el alcalde sustituto, Roberto de la Torre Escobar, sabiendo que la emergencia en que se debate todo Chiapas por la tormenta tropical “Félix”, presuntamente se dio el lujo de vacacionar por dos semanas con toda su familia, por el interior de la república.
De los conflictos generados por su ausencia, los programas del DIF municipal están paralizados, situación que le hicieron de su conocimiento a la presidenta del DIF estatal, Isabel Aguilera de Sabines, en su estancia en Tapachula, al lado de su esposo, el gobernador Juan Sabines, situación que tendrá sus costos políticos, por la omisión de estar al pendiente de las consecuencias de la naturaleza…. Ahí está pues… ¡YA! Correo defacto2010@hotmail.com
