DE FACTO

MIGUEL ANGEL CULEBRO ACEVEDO

FOLKLOR Y VIANDAS… ¿VOTOS?

Colorido, folklor y viandas. Cientos de kilos de barbacoa, cientos de kilos de tortillas para llevar ¡gratis!, mucha comida para los asistentes, agua de conocida marca local en novedosos empaques de bolsas de plástico pequeñas; globos, muchos globos, miles de globos, artículos publicitarios inflables y de todos los tamaños, banderines multicolores y por supuesto que como dice ese refrán electorero “los hechos también cuentan”, la logística del candidato a la alcaldía de la capital chiapaneca, Jaime Valls Esponda, cumplió a cabalidad el sábado pasado, con las bandas musicales prometidas y de “pilón” dos más en el arranque de campaña del aspirante, con la firme intención de recuperar la tradición del pueblo tuxtleco, donde la algarabía en el parque central, sede del poder, hizo de inicio de campaña toda una fiesta.Algunos, bien comidos y bien bebidos, como también dice viejo refrán, no quisieron esperar el encuentro con el aspirante a la presidencia municipal; no se si se aburrieron por la espera o cumplieron con su objetivo, de llenar el estómago con toda la familia y misión cumplida. El caso es que no faltaron los chascarrillos y las consabidas frases de ingratitud: “iday, que no dijeron que a la una de la tarde en punto vendría el candidato; van a dar las tres y no llega…vamonos mejor, total ya comimos y ya bebimos”.

Otros más confundieron los puestos tradicionales de ferias que se instalaron alrededor del parque central. Pensaron que era parte de la fiesta electorera y que como antes… todo sería gratis. Nadie supo explicar si los puestos de papas fritas, churros, fresas con crema, dulces carameleados, de canicas o tiro al blanco y la tradicional lotería eran parte del folklor o se instalaron a propósito de celebrar los festejos de algún santo patrono, pese a que ninguno de los tuxtlecos religiosos confunde las fiestas de San Marcos, la consecuencia era la confusión. Pero no, todos los propietarios de las fritangas aprovecharon su agosto para vender más caro que nunca.

Había de todo y para todos. Y en presencia popular o por sectores tampoco hubo reparos, pues como le acompañaron a Jaime Valls, los aspirantes a diputados locales por ambos distritos electorales de Tuxtla Gutiérrez; por el lado de Magdalena Torres Abarca, quien ha sido por años maestra comisionada en la Sección 7 del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación, llegaron a respaldarla no más de un centenar de maestros, seguramente dispuestos a pedirle su intervención para no estar frente a grupo enseñando lo que mal o bien aprendieron y mejor seguir de comisionados en las áreas administrativas de Educación Federalizada, en el Congreso del Estado o ya de perdis en la misma Sección 7.

Tampoco desairaron al aspirante del partido Verde Ecologista, Ariel Gómez León, conocido locutor radiofónico con el mote de “el chunco”, que llegarían a la convocatoria, de paso, porque de las zonas populares, donde tiene radioescuchas con más potencialidad, acudieron sin duda alguna para deleitarse con el “grupazo” que trajeron para el evento. Llegarían unas tres mil 500 gentes y no las 6 mil que a cambio sí le prometió “el chunco” a Leonardo Castañón, neo-dueño de los Jaguares de Chiapas, para que lucieran presencia en el estadio “Víctor Manuel Reyna”, al arranque de la liguilla, con boleto gratis en mano. Aunque Leonardo Castañón lo que quería era asistencia, pero en la taquilla.

La lógica de ese evento, que fue congratulado con la asistencia de vecinos de varias colonias, con la intervención de jefes de sectores o presidentes de barrios y colonias, es que no se trataba de intimidar con presencia o número a los contrincantes, sino de rescatar la tradición perdida hace apenas unos 40 años, cuando en Tuxtla Gutiérrez se esparcía de calle en calle, en el centro de Tuxtla, que en sí era todo Tuxtla (pues no tenía más que tres colonias) el griterío: “va a venir el candidato, va a venir el candidato”. Nadie hacía de comer en sus casas, porque lo que sobraría era precisamente comida, trago y música, hasta el cansancio. Misión cumplida el sábado pasado.

Es apenas el arranque y es motivo de fiesta, porque Jaime Valls es el candidato y será el presidente municipal, es la conclusión de los asistentes a la fiesta. Dicen los enterados que se buscó el efecto subliminal que le imprimió por tres años el extinto exgobernador Juan Sabines Gutiérrez, a esas fiestas en el parque central. Eso fue un sello muy personal, y otros tiempos… se llamó Juan, su apellido: Sabines y le adornó con honra lo Gutiérrez. ¡Ah que tiempos aquellos! Dirían los enterados.

NO MENOS MODESTO

Con no menos modestia también arrancó su campaña el aspirante del PRI a la misma alcaldía: Bayardo Robles Riqué, en la colonia popular “Las Granjas”. No quiso desperdiciar el recurso económico en “grupazos” para la tertulia, (dinero es lo que más le sobra) porque sabe que eso y más le hará falta para el acarreo el 7 de octubre y lograr abultar las urnas, incertidumbre tal que no le permitió echar la casa por la ventana, que con ganas se quedó, pues aunque no conoció esos tiempos de nostalgia electorera de hace 40 años, ha aprendido que con comida, trago o refrescos y demás “recuerditos”, los actos masivos por eso tienen éxito en presencia, aunque no definan color y número el día de las votaciones, que éstas, por cierto, son los partidos políticos quienes se han encargado de encarecerlas, como en las subastas: ¡Quien da más!

El que de plano no tiene para este tipo de eventos, es el aspirante del Partido Acción Nacional, César Bernardino Serrano Nucamendi, quien de confesión altamente religioso, contrario a la católica, espera que “sus hermanos” sean los promotores para recuperar la alcaldía, que con todo y la soberbia que aglutinó para ese partido la última alcaldesa, Victoria Rincón Carrillo, tras 9 años en el trono, se las arrebatara con la bandera del PRI, Juan Sabines Guerrero, quien hoy gobierna el estado y cuando buscó la presidencia municipal de la capital chiapaneca daría una paliza en las urnas, casi al tres por uno al PAN, el más caro adversario de entonces. César Serrano arrancó campaña sin más.

A su alrededor se tejen los no menos creíbles rumores, en el sentido de que podría sumar sus votos a Bayardo Robles, pese a que ambos están registrado cada uno por su lado y se ve difícil la declinación legal, mientras que no se aleja el comentario de que su candidatura puede ser obsequio de triunfo para el presidente Felipe Calderón. Comentarios al fin.

En el fronterizo municipio de Tapachula, el candidato del PAN-PANAL, Adolfo Zamora Cruz, desperdiciado por el PRI, (donde militó toda su vida política), arrancó campaña, con la nutrida asistencia de simpatizantes, que con y sin tortas o comilonas, le han guardado afecto a Adolfo Zamora, quien vaticina de sí un triunfo inobjetable por varias razonas, entre las que se considera fundamental: Le violaron sus derechos partidistas, no le dieron la más mínima oportunidad en el PRI, porque así lo ordenó la dirigente estatal, Arely Madrid Tovilla, para favorecer el compromiso contraído por Ezequiel “cheque” Orduña, situación que es pública en Tapachula y que la mayoría de los priistas no se lo perdonan.

En segundo término, porque la imposición de “cheque” Orduña, viene a decepcionar a quienes esperaron un proceso limpio, donde también fue relegado Carlos Pano Becerra. Esos escenarios, por sí mismo, le favorecen a Adolfo Zamora.

DE DISCURSOS A DISCURSOS

Jaime Valls dijo a tambor batiente en pleno parque central, que se compromete a “modernizar y mejorar las vialidades, el transporte y la seguridad pública”. Vamos por partes. No detalló, claro está, en que consiste la modernización de las vialidades, pero no faltaron las interpretaciones y vea usted amable lector.

Hubo frases casi al murmullo como estas. “gracias a Dios que ahora sí nos van a pavimentar las calles de nuestra colonia”: vecinos de la colonia Santa Cruz. Ahí va otra interpretación: “será que va poner jardineras y calles adoquinadas donde solamente camine la gente, donde ya no pasen carros para que jueguen nuestros hijos, con bastante iluminación”: vecinos del Barrio San Roque. Pero hay le van otras más: “será que Jaime va a poner el metro en Tuxtla o será que va quitar la ruta uno, que cómo provocan accidentes esos choferes desdichados”. Válidas, no cree usted, si de modernizar el transporte y vialidades se trata.

Y si de modernizar y mejorar la seguridad pública es la intención, también se escucharon como murmullo otras expresiones: “¿será que cuando sea presidente, le va a poner a las patrullas detectores de delincuentes para que los detengan cuando están asaltando o robando casas en las colonias? ¿Porque nunca llegan cuando se les necesita y si detienen algún ratero, a la vuelta de la esquina lo dejan libre quitándole lo que se robaron?

También se comprometió Jaime Valls a generar empleos. Muchos se alentaron que podrán tener un empleo en el Ayuntamiento tuxtleco que encabece Jaime Valls, aunque sea por contrato de seis meses, sin prestaciones, pero al fin y al cabo ganar un sueldo. Son buenas intenciones y quizá cumpla eso y más que para ello, dispuso que se instalarán 400 buzones y atender las peticiones de todos los tuxtlecos y promete que todos tendrán una respuesta. No dijo si positiva o de desaliento.

Su contrincante, Bayardo Robles, no se compromete, más que a dividir la ciudad en seis delegaciones, para desconcentrar la inconformidad popular en el palacio municipal y que cada grupo de colonos le arme la pachanga a los delegados que pretende imponer…ahí está pues… ¡YA! Correo defacto2010@hotmail.com

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