MIGUEL ANGEL CULEBRO ACEVEDO
LAS CULPAS
La buena marcha del desarrollo sustentable al que tanto aspira el gobernador Juan Sabines Guerrero, sencillamente se ve truncado por la cerrazón, cinismo y complicidad de las herencias del pasado inmediato, escenario en el que los diputados locales bailan al son que les toquen y por lo que se refiere a la tan cacareada agenda legislativa, sencillamente las fracciones parlamentarias, en voces indistintas, ayer se signaron las culpas, tratándose incluso no solo de perversos, sino hasta de pendejos, entre sí, por aquello de que no se ponen de acuerdo para cumplir con su estricto y único trabajo por el que el pueblo, vía impuestos les paga.Y es que, una vez más, la nota la dio precisamente el presidente de la Junta de Coordinación Política, Carlos Raymundo Toledo, tras su irreverente declaración, cuestionado por los medios de comunicación sobre la agenda legislativa, pues los personajes que se sientan en las curules del Congreso del Estado, con el mote de “legisladores” no atinan a saber cuanto en sí hace falta del trabajo legislativo para cumplir con su obligación de impulsar las leyes que en el marco normativo se requiere y entregar buenas cuentas sobre esa manoseada “agenda legislativa”.
Para Carlos Raymundo Toledo, hace falta el 20 por ciento de la agenda, aunque no supo precisar que representa ese porcentaje, salvo que sí fue perfectamente claro al responsabilizar al gobernador Juan Sabines, tras afirmar que “no ha habido consenso con el Ejecutivo para impulsar las leyes que quedarán pendientes”.
En ese contexto, resulta por demás irresponsable la insolencia del presidente de la Junta de Coordinación Política, al aclarar que no es que le falte voluntad política al Ejecutivo, sino que “lo que hace falta son recursos: dinero”, porque las leyes que hay que decretar, algunas tratan la creación de organismos o facultades para dependencias, que implica la asignación de presupuesto, como las que en su declaración hiciera referencia a los alcances en programas sociales que se debe asignar a la Secretaría de Desarrollo Social y al DIF.
Pero también fue cuestionado sobre la responsabilidad del anterior gobernador, de cuya iniciativa para el ejercicio presupuestal para el presente año, son los mismos diputados los que lo aprobaron, sabiendo que habría en la agenda legislativa una serie de aprobaciones que requerirían de recursos y no fueron asignados intencionalmente.
Por demás es la complicidad con que los diputados de la presente legislatura local demuestran públicamente sin el mayor recato y culpando a otros de sus responsabilidades que por supuesto no cumplirán, pese a que su compromiso es con los chiapanecos, con todos los sectores, salvo que lo absurdo es que además protestaron cumplir con los preceptos constitucionales y con las leyes que de ella emanen, compendio que por cierto les sirve para pasárselos “por el arco del triunfo”.
Sobre la respuesta de Carlos Raymundo Toledo, en cuanto a que “no hay consenso con el Ejecutivo del Estado”, el representante del Partido del Verde Ecologista, Francisco Zenteno Núñez, con justificada molestia le refutaría “que no se hagan bolas, son los panistas los que no se ponen de acuerdo y quieren culpar al Ejecutivo o a los demás diputados”.
Claro que el asunto no paró en la defensa oficiosa a favor del gobernador Juan Sabines, sino que afloró la ira porque en realidad no hay voluntad política en el seno del Poder Legislativo para destrabar los asuntos más relevantes para el desarrollo de Chiapas, en virtud de que lo deja en claro Carlos Raymundo Toledo, su complicidad con el exgobernador está por encima de todas las actitudes razonables para sacar adelante el marco normativo que le permita a Juan Sabines cumplir con las expectativas de su primer año de gobierno.
Y es que el presente y último período ordinario de sesiones concluye el próximo 15 de agosto, que si no presentan excusas los diputados del Congreso chiapaneco y asisten a responder con cabalidad para desquitar la jugosa dieta su responsabilidad sobre la agenda legislativa, no tendrían pretextos para culpar a nadie y menos entre sí.
Sobre esa ríspida respuesta del presidente de la Junta de Coordinación Política, al respecto el expresidente del Congreso, Roberto Domínguez Castellanos, líder de la bancada priista le refutaría que no es cierto que falte el 20 por ciento, sin precisar tampoco qué representa ese porcentaje. Para el representante del tricolor, “hace falta manos o menos el 10 por ciento, entre ellas la ley indígena. “Imagínate la bronca que armaríamos si subimos a la discusión esa iniciativa para como está el país y con lo de Oaxaca, se incendiaría Chiapas”.
Pero el otro asunto que también Domínguez Castellanos considera vulnerable e inconveniente de legislar es sobre la ley de la Universidad Autónoma de Chiapas. “Para como están las cosas en la Unach, es una asunto muy caliente que de plano va a quedar pendiente, aunque pudiera aprobarse en una sesión extraordinaria, no importa que termine el período ordinario el 15”.
En tanto que para el vicepresidente de la mesa directiva, Alfredo Lugardo López, las respuesta a los medios de comunicación de parte de Carlos Raymundo Toledo fue más coloquial y entendible: “que no se haga pendejo, que no mame, si llevamos el 95 por ciento cumplido y solo falta el 5 por ciento de la agenda. Que se pongan de acuerdo y le atoramos”.
El caso es pues, que el presidente de la Junta de Coordinación Política ha puesto especial empeño porque no se cumplan las metas encomendadas a la presente y agonizante legislatura y pese a ese cinismo y complicidad con el pasado reciente, con el exgobernador, Carlos Raymundo Toledo llega al descaro de defender el tan absurdo bono que se pretenden adjudicar por la cantidad de 360 mil pesos al final de esta legislatura, con justificaciones plagadas de insolencia, con actitud de redentores ante los chiapanecos, cuya población sigue sumida en la extrema pobreza y en la parálisis económica. Por ellos votó la minoría de los chiapanecos, entendiendo que solo lograron el 41 por ciento del padrón electoral a su favor.
FRACASA LUCHA CONTRA EL DENGUE
Pero lo más sorprendente de ayer, fue el encerrón que tuvo el titular del Instituto de Salud del Estado, Javier Castellanos Coutiño, que a los medios de comunicación se ocultó la realidad de su presencia en la oficina del presidente de la Junta de Coordinación Política, pese a la especulación que en torno a su visita al Congreso del Estado, que habría pedido a los diputados una ampliación de presupuesto para enfrentar los problemas que en materia de salud viene sufriendo este enfermizo rincón del sureste mexicano, las divagaciones en las respuestas a los medios de comunicación de parte del funcionario fueron más que evasivas.
Salvo que para sorpresa hasta de los mismos diputados, tras ser cuestionado Castellanos Coutiño si la lucha contra el dengue ha fracasado en la entidad, la respuesta fue más que descabellada, pues el responsable de la salud en Chiapas diría que “en comparación con América Latina, solo se han registrado 800 casos”.
Imagínese apreciable lector si a Chiapas se le ubica en ese plano comparativo, que en relación a todo el continente, solo hay 800 casos, sumados ya, dice Castellanos Coutiño, el brote en cadena que se dio en la sierra de la entidad, casos tan delicados pues se han reportado personas con dengue hemorrágico, ¿cuantos más necesita el responsable de la salud en este rincón del sureste mexicano para que no se preocupe y admita que la lucha contra esa enfermedad trasmitida por un mosco ha fracasado?
Lo más preocupante, es que Javier Castellanos Coutiño afirma que se han destinado a la fecha ¡9 millones de pesos! para hacer frente a la lucha contra el dengue y si solo se han reportado 800 casos en comparación con los índices que arroja todo el continente americano, sin duda pues… ¡que desperdicio de dinero! Mientras hay gente que puede morir por hemorragias provocadas por la picadura del mosco y hay otros problemas de salud que no se atacan y ahí están.
Javier Castellanos Coutiño lleva a cuestas una desproporcional figura de prestigio médico, del que se le ha lucido, sin embargo, a los cuestionamientos de los reporteros ayer, en el Congreso del Estado, hizo alarde de la demagogia advirtiendo que acudió ante los diputados para pedirles “que la salud no se vea con colores, con partidos; que lo vean con una bandera blanca, que es responsabilidad de todos”.
Ante sus respuestas, ufanado en que “solo se han reportado 800 casos de dengue en Chiapas”, sin duda pues que son los diputados, “sin colores” los que también llevan responsabilidad en ello, por aprobar el presupuesto para esa fracasada lucha, trasladada solamente al éxito mediático, ufanado en los medios de comunicación, pero responsabilizando a la sociedad por la aparición el mosco que trasmite el mortal problema de salud pública que enfrente esta entidad. Pero como dice el popular galeno responsable de la salud: “en comparación con América Latina, solo se han registrado 800 casos”.
Y HABLANDO DE DINEROS ¿Que negociación haría el diputado por San Cristóbal de las Casas con el presidente de la Junta de Coordinación Política, junto con Martiniano Reyes Palacios, aspirante perredista a la alcaldía de Tapachula, que salieron locos de contentos derechito a la oficina donde se otorgan cantidades de dinero a los legisladores?… ahí está pues… ¡YA! Correo defacto2010@hotmail.com Cel. 961 140 59
