MIGUEL ANGEL CULEBRO ACEVEDO
LOS CONTRASTES
Para cerrar la semana pasada, una serie de declaraciones presagiaron las buenas intenciones de lograr el éxito en materia de inversión y repunte en el empleo, retórica que cobra fuerza a raíz de que pareciera que el pasado no existe y lo único que los ojos y oídos de los mexicanos y chiapanecos deben ver y escuchar es el presente y de ahí, lo que se sume, hacia el futuro.
De esa declaracionitis, las que aún retumban las fronteras hacia el interior del país, son la que vertiera el secretario de Hacienda, Agustín Carstens, sobre la tan discutida reforma hacendaria, que por supuesto, no convence a nadie, empezando por los partidos políticos y mucho menos a más de 80 millones de mexicanos, de los cuales, 60 millones en extrema pobreza, ni idea tienen del lenguaje que aplica el citado funcionario federal, mucho menos que sepan como se digiere, pues con una dieta de frijoles, tortillas y chile, ahora les quieren sustituir la tortilla por pan… y puro chile, pues empiezan aflorar las consecuencias de consumir maíz transgénito, con presuntos casos de cáncer gástrico, precisamente en este rincón del sureste mexicano, el más miserable del país.
Agustín Carstens sí sabe lo que dice, por algo se perfeccionó en las grandes ligas de la economía norteamericana, pero de eso a que sencillamente resuma sobre la reforma: “estamos en la mejor disposición de atender cualquier petición de elementos para evaluar y fortalecer la reforma, pero ciertamente no tenemos ningún vehículo para garantizar un resultado específico”, es un verdadero absurdo, pues para el funcionario en cuestión, de lo que se trata es que todo mundo pague impuestos, sin poder garantizar como se aplicará y los resultados que dará dicha operación tributaria.
Por si fuera poco, antes de finalizar la semana pasada, sostendría: “Nosotros creemos en la reforma, obviamente la estamos proponiendo porque pensamos que es necesaria para el país, no nada más por lo que recauda, sino por su estructura”. ¿Usted amable lector, qué conoce de la reforma hacendaria? ¿Alguien se ha preocupado por darle a conocer de qué se trata?
Carstens trata el tema ante los mexicanos, como si fuéramos desmemoriados o en el peor de los casos, meros analfabetas (aunque la cifra es alarmante en el país) porque de otra manera no se justifica su parca declaración respecto de que si no hubiera sido preferible empezar a considerar el IVA y el ISR a quienes pagan actualmente, para que los que menos pagan y ganan más, cumplan con la ley y los que menos tienen ingresos, se busque una forma tributaria que no lesione el auto empleo que miles de mexicanos han encontrado como modo para sobrevivir en la economía informal.
Pienso, aclara el secretario de Hacienda, que es mucho mejor hacer un planteamiento general donde no empecemos a discutir caso por caso, o sector por sector. “De lo contrario no se recentraría nuestro sistema tributario en rescatar el cimiento básico de que, todos tienen que contribuir”.
Aquí, lo implacable de esa reforma es que los más jodidos paguen porque paguen, mientras las consideraciones fiscales para los magnates de la economía, pueden seguir en el paraíso de la corrupción, con plazos de gracia mientras aterriza la reforma como traje a la medida.
Por solo citar un ejemplo. ¿Cuánto paga de impuestos reales el segundo hombre más rico del mundo, que se ha aprovechado del erario público para amasar su fortuna y aparece como un gran altruista, evadiendo impuesto mediante una fundación, permitiéndosele el monopolio de la telefonía más cara del mundo?
¿AUMENTARÁ LA INVERSION?
No se necesita ser erudito en economía, pero a mayor tasa impositiva, por supuesto que menor es la inversión y aumenta el desaliento en la iniciativa privada. Resulta paradójico que a la par, el secretario de Economía, Eduardo Sojo festeje porque: “nuestro país va hacia el grupo selecto de naciones que captan más de 20 mil millones de dólares de inversión extranjera directa cada año, por lo que es necesario enfocar mejor las estrategias de captación para no sucumbir ante países como Brasil, China y la India”.
Todos ellos, sin excepción, tienen sumida en la miseria extrema a sus coterráneos, explotando los países ricos la mano de obra calificada, con paraísos fiscales, para hacer de esas naciones industrias maquiladoras, las más baratas y rentables para países del llamado primer mundo.
Resulta inconcebible que Sojo diga que “Competimos intensamente en el sector eléctrico, electrónica y electrodomésticos, y ahí pueden ver a la República Checa, Turquía, Costa Rica y Tailandia, sólo por mencionar algunos”.
Por demás soez resulta la apreciación adicional de este funcionario, tras afirmar que “Competimos particularmente y de manera intensa en los sectores más dinámicos. Por ejemplo, en el sector automotriz competimos con por lo menos 10 países, y ahí están Estados Unidos, Brasil, Eslovaquia o Corea, por mencionar sólo algunos”.
¿Cuáles serán las patentes con las que México compite contra todos esos países? Porque si de armar autos o partes en nuestro país se trata, para que sean vendidos en otros países, aplicando mano de obra barata y tasas impositivas en México, que en nada benefician a la extrema pobreza, ¿de que sirve estar en los primeros lugares como lo considera Eduardo Sojo?
En la presentación del organismo ProMéxico, Sojo aclaró que en los últimos seis años (en el gobierno de Fox) “la estructura organizacional con la que se realizaban las actividades de promoción de exportaciones y de atracción de inversiones se ha rezagado respecto de los países más exitosos en la materia”.
Prueba de ello, -dijo- ha sido el decrecimiento de 0.5 por ciento en el total de exportaciones mundiales del 2000 al 2006; y también que se haya perdido participación en las importaciones de los Estados Unidos, el principal socio comercial de México.
A toro pasado, como es natural, ahora se reconsidera, como lo hace explícito el secretario de Economía: “Para resarcir este incipiente daño, ProMéxico deberá identificar los sectores y los mercados con mayor potencial”. Ahora resulta que el severo daño que incrementó la pobreza en México, a más de 60 millones de agraviados, se le da el trato de “incipiente”.
El funcionario remata: “Con respecto a la inversión extranjera directa, la misión del organismo es identificar y atraer proyectos; acompañar la concreción de esos proyectos, y retener y aumentar las inversiones de los inversionistas ya establecidos en nuestro país”.
Por cierto, en ese contexto, el gobernador chiapaneco, Juan Sabines Guerrero concedió en Tapachula, en el marco de su gira al finalizar la semana pasada, una entrevista a un programa televisivo dominical del canal 40, en el que estableció a tono del tema: “uno de los grandes avances que se han tenido en busca de la detonación es el turismo, al cual se le está apostando porque vemos en el turismo un gran futuro, un gran proyecto de inversión en donde, los chiapanecos podremos encontrar una forma de vida, diferente”.
Sabines Guerrero resaltó que las industrias y las inversiones de este tipo que se están aproximando a Chiapas, darán empleos a las manos chiapanecas, ansiosas de trabajar, ya que calificó éste el principio de muchos males, porque si la gente tiene trabajo, tiene dinero y esto da solución a los problemas que puedan tener, disminuirá la delincuencia, mejorará sus condiciones de vida y “eso es lo que queremos para nuestra gente”.
CONFIRMADO: LOS MAS POBRES
El secretario ejecutivo del Consejo Nacional de Evaluación de las Políticas de Desarrollo (Coneval), órgano desconcentrado de la Secretaría de Desarrollo Social, Gonzalo Hernández, y Juan Ángel Rivera Dommarco, señalaron que las cifras confirman que Chiapas se encuentra con la mayor pobreza del país (75 por ciento).
De acuerdo a la entrevista publicada por las periodistas Carolina Leyva y Mary Jose Díaz, ambos funcionarios afirman que “La situación de pobreza de patrimonio en Chiapas es alarmante pues 75.7 por ciento de sus habitantes se encuentra en esta situación; le siguen Guerrero, con 70.2; Oaxaca, con 68, y Tabasco y Durango, con 59.4 por ciento”.
En tanto, los estados con menor incidencia de este tipo de pobreza son Baja California, donde 9.2 por ciento de los habitantes está en esta situación; Nuevo León, con 27.5; Baja California Sur, con 23.5; el Distrito Federal, con 31.8, y Chihuahua, con 34.2 por ciento.
Según el estudio realizado en Chiapas por Coneval, Santiago del Pinar es el municipio con la más dramática pobreza del país: “Santiago del Pinar, en Chiapas, tiene cifras dramáticas, ya que 41 por ciento de los habitantes son analfabetos y 85.7 por ciento no tiene educación básica. Lo que ya significa una condena para que las siguientes generaciones del lugar sigan en las mismas condiciones de pobreza”.
Y con esas estadísticas, ¿no resulta una burla lo que plantearon los secretarios de Economía y el de Hacienda para finalizar la semana pasada? ¿Usted que cree?… ahí está pues… ¡YA! Correo defacto2010@hotmail.com Cel. 961 10 140 59
