DE FACTO

MIGUEL ANGEL CULEBRO ACEVEDO

GRIS ESCENARIO POR INCAPACIDAD

Lo han sostenido reiterativamente especialistas en economía: la incapacidad administrativa de los recursos fiscales, ha llevado al país a una inflación y déficit presupuestal, que presagia, con las anticipaciones que el secretario de Hacienda viene haciendo, un panorama gris, cuyo escenario, sin duda alguna, no está previendo Agustín Carstens las repercusiones y, mucho menos el presidente de la república, Felipe Calderón, esté visualizando los impactos sobre más de cincuenta millones de mexicanos, a los que se le sigue viendo con signos de pesos, para que sean quienes en realidad saquen “al buey de la barranca”.
Por principios de cuentas, es ineludible que el impacto mundial alcanzó también a México y sus consecuencias, con una geografía socioeconómica contrastante, no permite ver al secretario de Hacienda que las reacciones en cadena pueden desatar, en aras del bicentenario de la independencia y un siglo adelante de la última revolución armada en México, inconformidades en similitud, aunque todo indica que es lo que menos preocupa al gobierno que encabeza Calderón.

Pero los cuestionamientos ya se dan, desde donde se deben alzar las voces. Desde la máxima tribuna de la Nación, la Senadora chiapaneca, -del PRI, por cierto-, María Elena Orantes López, pidió al pleno del Congreso de la Unión, aprobar el punto de acuerdo para que el presidente Calderón explique por qué no han dado resultados los programas emergentes surgidos con la aprobación del Poder Legislativo, para detener precisamente esos impactos que presagian un episodio peor que el llamado “error de diciembre del 95”.

La legisladora federal afirma, con conocimiento de causa -así lo entiendo- que los resultados del programa “Acuerdo Nacional en Favor de la Economía Familiar y el Empleo”, puesto en marcha por el Gobierno Federal, el cual tenía como objetivo contrarrestar la crisis económica e incentivar el empleo en nuestro país, ha resultado un verdadero fracaso, pues dichos resultados, según María Elena Orantes, “son nulos”.

Con toda la información a su alcance, la Senadora por Chiapas, no tiene empacho, (anteponiendo su compromiso social con el electorado) en exigir que Calderón rinda un informe pormenorizado, para que, una vez evaluado los errores, se hagan los ajustes necesarios al Plan Económico de México, a fin de evitar más pobreza y marginación.

La reacción de Orantes López, ante la advertencia de Agustín Carstens, de aplicar más impuestos para el resto del año y prever los que se ejecutarán en 2010, por aquello del déficit que alcanza 450 mil millones de pesos, por supuesto que lleva consigo el impacto político, tras bambalinas del partido que cobija a la priista, pero con congruencia por las condiciones que se vienen dando como anillo al dedo, para protestar por las incapacidades y darle la oportunidad tanto al secretario de Hacienda como al presidente de la república, de corregir, con la intervención priista, lo que puede llevar al colapso financiero en nuestro país.

Afirma la Senadora que los 5 pilares y las 25 acciones que conforman ese acuerdo, no han sido desplegados en todo su potencial, “y mucho menos han servido para sacar adelante a nuestro país, mientras que los diagnósticos económicos internacionales nos ponen en un papel muy vulnerable en el concierto internacional”.

El impacto mayor se ha dado con la pérdida de empleos, que se ha elevado a más de 850 mil en el primer semestre de este año, que podría cerrar con más de un millón de mexicanos desempleados, en pobreza extrema, que haría más vulnerable las condiciones de convivencia familiar y de subsistencia. Si a eso le agregamos que el déficit por venta de petróleo se podría incrementar y las pérdidas de la Comisión Federal de Electricidad, ubican al gobierno de Calderón en la única ruta recurrente que pretende Carstens, es previsible que la inconformidad sea mayor.

Todo indica que Calderón está desestimando las sugerencias de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE), la pertinencia de hacer un ajuste al plan económico del Gobierno federal, o en su caso, convocar a un nuevo acuerdo nacional que permita la recuperación económica de nuestro país y que conste, especialistas de esa organización están anticipando una catástrofe financiera para México, con impactos sociales impredecibles.

MUNICIPIOS EN BANCARROTA

Y por si fuera poco, los presidentes municipales del PAN, miembros de la Asociación Nacional de Alcaldes del Partido Acción Nacional, encabezados por el munícipe de Zacatecas, Cuauhtémoc Calderón, ya pegaron al grito en el cielo, argumentando que dichos errores le está impactando a los municipios, porque, como en el caso de Zacatecas, que hoy lunes dejarán sus cargos, dejarán a la vez impagables deudas, por el recorte y falta de suministro de recursos financieros que el gobierno federal debió hacerles en el orden de 30 mil millones de pesos, pero que al no recibirlos, contrajeron deudas de gasto corriente, que innegablemente dejarán de herencia a los alcaldes electos y que tomarán posesión con alcaldías en bancarrota.

Es decir, el impacto de la mala administración tributaria que como salida propone Agustín Carstens aplicar más impuestos, no tiene color ni partido y lo mismo impacta a unos y a otros, por la falta de recursos comprometidos mediáticamente, pero que en los hechos llevó a los gobiernos estatales a apretar el cinturón, por parejo, a todos los ayuntamientos.

El alcalde de Zacatecas es por demás congruente con su posición, pese a su futuro político en el seno de su partido, que sin duda no será halagador, tras advertir: “Si hablamos de 30 mil millones de pesos de suspensión, junto con el boquete de 85 mil, estamos hablando que casi el 40 por ciento de ese boquete lo estamos cubriendo los municipios y es en lo que no estamos de acuerdo y no vamos a quitar el dedo del renglón”.

Y confirma su postura: “del total del presupuesto federal, el 7% va para los municipios, un poquito más del 30% va para los estados y el resto se queda en la federación, si vemos la proporción, nosotros estamos pagando gran parte de ese boquete financiero y es donde no estamos de acuerdo”. ¿Quién más dice yo, para inconformarse públicamente contra el presidente Calderón y el secretario de Hacienda?

EN CONTRASENTIDO

En otro orden de ideas, el gobernador chiapaneco, Juan Sabines Guerrero ha insistido en que el valor agregado que puede darle rentabilidad al campo, es la reconversión productiva, de tal manera que en entrevista radiofónica y televisiva en cadena local, el sábado pasado, afirmó que esto significa dejar los productos de autoconsumo, que propician los efectos del cambio climático.

Que se reconvierta la tierra, convoca Sabines: “que mejor se siembre aguacate, limón, palma, durazno, manzana o lo que se dé en cada lugar, lo que la gente pueda sembrar, productos que dejen más ingresos, desde luego mayor rentabilidad a su propia tierra, y sean sustentables con el medio ambiente”. El estado es el primer productor de alimentos orgánicos, por eso si se compra un producto chiapaneco se está invirtiendo en Chiapas, aunque sea cinco ó 10 pesos, pero se quedan en la entidad.

Pero qué cree usted. El alcalde de Tuxtla Gutiérrez, Jaime Valls Esponda, va en contra sentido, porque lejos de hacer énfasis en las pocas tierras productivas de la capital chiapaneca, para la reconversión y cosecha de productos orgánicos, simultáneamente entregó veneno para la producción agrícola, por las aspiraciones del gobernador, al repartir toneladas de fertilizantes a productores agrícolas a los ejidos de Copoya, El Jobo, Emiliano Zapata, Francisco Villa, Francisco I. Madero, Plan de Ayala, Rivera Cerro Hueco y a comunidades de Tierra Colorada y las Granjas… ahí está pues… ¡YA!

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