DE FACTO

MIGUEL ANGEL CULEBRO ACEVEDO

OBSERVADORES. ¿Y QUÉ?

A nadie sorprende el hartazgo del sistema político mexicano, que patentiza de boca en boca la población con derecho a votar y mucho menos a los políticos que aspiran a extender las redes de las perversidades del poder, impuestos para figurar tras bambalinas a bailar a son que les toquen; pero lo que sí sorprende, es que con bombos y platillos se de a conocer que habrá el próximo domingo, miles de observadores electorales, como en Chiapas, que según el IFE, serán mil 833. ¿Y qué?
Si observadores electorales ha habido en los últimos diez años y ello no significa que se hayan desterrado las prácticas corruptas para agenciarse votos, pese a que los partidos políticos hoy gozan el peor desprestigio del siglo anterior, los candidatos gozan de total indiferencia y estos a su vez, lo que menos les importa es engañar al electorado, para gozar al final, como en los casos de los diputados federales, de “ingresos” por la rentabilidad de ser marionetas del poder, de algo más que 200 mil pesos, entre dietas y prebendas, mensualmente.

Desde el Tribunal Federal Electoral, se estima que el abstencionismo en esta elección federal intermedia, puede alcanzar el 70 por ciento, sin embargo, desde ayer se empezaron a sumar otras voces, que este puede repuntar hasta el 78 ciento, situación que de darse sería la manifestación tácita de la población de más de 50 millones de ciudadanos con credencial para votar, que ya no aceptan las simulaciones, el engaño y actitud por demás dolosa de los partidos políticos, en contubernio con los gobiernos en turno.

Y es que, tratándose precisamente de gobiernos, hemos escuchado desde hace más de 20 años, que estos no meten las manos, ante la incipiente y enmascarada democracia, cuando es exactamente todo lo contrario. Hay antecedentes públicos y constancia documental, fotográfica y fílmica de ello, además de las denuncias penales que en su oportunidad se han interpuesto por quienes se han visto afectados por los resultados electorales.

Tan solo en Chiapas, en las últimas dos semanas, la Fiscalía Especializada para Delitos Electorales (Fepade), resultó aberrantemente omisa ante la oleada de denuncias que oportunamente se dieron en casi todos los distritos electorales, donde unos y otros de los aspirantes, con toda la instrucción recibida desde las alcaldías y otras instancias de gobierno, pusieron a disposición de las estructuras partidistas y directamente en la mayoría de los 12 distritos federales electorales, en manos de los aspirantes, recursos públicos (dinero en efectivo), estructura y especie comprado con dinero del pueblo, para engalanar las campañas y comprometer al electorado a sufragar, a cambio, por quienes les destinaron, en una primera parte, “algo”, además del compromiso de entregarles, desde 200 hasta mil pesos el día de la votación, dependiendo de la zona y necesidad del candidato, de obtener el triunfo.

Casos concretos. Es público y en cada distrito, municipio o comunidad rural lo saben. Y por supuesto que las esferas gubernamentales son los más enterados, de que todo mundo lo sabe, pero hacen mofa de la normatividad, por los arreglos que en los andamios del poder se han ajustado en los últimos diez días.

Pero, si el vocal de organización de la Junta en Chiapas, del IFE, Francisco Guillén Navarro, advierte que los observadores electorales ha centrado su atención en distritos como el I con sede en Palenque; el II con sede en Bochil; el III con sede en Ocosingo; el V con sede en San Cristóbal de Las Casas y el IV con sede en Ocozocoautla, ¿acaso en los ocho distritos restantes, los observadores saben que ya está arreglada la elección, que no merece ser observada?

En el escenario nacional, el empresario Alejandro Martí dijo que éste es el momento en que los mexicanos “podemos vender muy caro el voto a los políticos” que resulten electos. ¿Acaso no sabe que desde antes de la elección ya está vendido el voto de quienes necesitan de dinero, para hacer el ratón loco, el carrusel y cuanto se les ocurra más a las estructuras perversas cómplices y cínicos, que auspician los mejores resultados?

El empresario, padre del niño secuestrado y asesinado, que ha emprendido todo un movimiento nacional, aquel que les dijo a los políticos “si no pueden, renuncien”, sorprende, eso sí, con su postura, a través de la organización SOS, para comprometer a sus “observadores” incluidos en la llamada “lupa ciudadana” a vigilar las casillas en el D.F. para que del resultado electoral “que los buenos sigan y los malos se vayan, que los que “naden de muertito” estén en la calle y engrosando las filas del desempleo, para que solo los que trabajen continúen”.

JUSTICIA AL SERVICIO DE ELBA ESTHER

Pero sin apartarnos del tema de la corrupción, Oscar Vázquez Velázquez, representante del comité electoral de la Sección 40 del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación, son sede en Chiapas, aclaró, que el Ministerio de Justicia (este fue encabezado por Amador Rodríguez Lozano) no ejecutó una orden de aprehensión en contra del hoy diputado local, David Aguilar Solís, Amalia Guadalupe Figueroa Ramírez, Martín Duarte Almaraz, Susi Maribel Vázquez Sánchez, Jorge Pérez Pérez, Joel Aguilar Pérez, Esperanza López Flores, desprendido de la Averiguación Previa número 669/CAJ4-B/2004, por fraude y lo que resulte, tras la desaparición de 51 millones de pesos, en agravio del Patronato de Seguro de Vida y Retiro de la Sección 40, cuando David Aguilar fuera el dirigente sindical de esa sección y le prosiguió Jorge Pérez Pérez, encubriendo tal delito y solapado por el Ministerio de Justicia.

Dice el denunciante, que no ejercitó acción penal, para proteger los intereses de Elba Esther Gordillo Morales, vitalicia regenteadora del SNTE. La duda persiste: ¿no se procedió penalmente, porque así lo determinó Amador Rodríguez o solo obedeció?

¿DONDE ESTÁ LA LANA?

Y para rematar en este mismo sentido de la corrupción institucional, el que sí quiere sorprender a la población, es el Ayuntamiento de la capital chiapaneca, tras dar a conocer las cifras del alarmante aumento de dengue simple y el hemorrágico, que hasta el momento se tienen detectados un total de 57 casos, de los cuales 30 son del tipo clásico y 27 hemorrágicos, según afirma José Alfredo Estrada Suárez, secretario municipal de Salud.

En temporada de estiaje, recién pasada, el gobierno que encabeza Jaime Valls Esponda, dio a conocer un impresionante presupuesto para desplegar un operativo de combate al vector que provoca el dengue, cantidad millonaria que sorprendió no solo por el destino, sin por la temporada a realizarse dicha acción contra el mosquito. ¿No sabrían acaso que ese zancudo aumenta su población por millones en esta ciudad y el resto de Chiapas, por las condiciones de humedad permanente por la temporada de lluvias? ¿Y cuando darán a conocer cuánto se invirtió para el fracaso, tras el aumento de casos de dengue en la población? Y conste que se aplauden solos para vociferar que es el primer municipio en el país en materia de transparencia… ahí está pues… ¡YA!

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