MIGUEL ANGEL CULEBRO ACEVEDO
FASE CINCO
Las nuevas generaciones “que ya tienen uso de razón”, como suele decirse en este país, -quizá también se diga en otros-, sin duda que no olvidarán por el resto de sus vidas la frase “fase cinco”, cuyo término lo asociarán con el espectro de lo que en la irresponsabilidad de una buena parte de la sociedad mexicana empieza a multiplicar, “es el inicio del holocausto”. La gripe de origen porcino, llamado influenza, empieza a causar algo más allá de una simple alerta y no es para menos, pues la Organización Mundial de la Salud (OMS), dependiente de la ONU, anunció ayer que se decreta fase cinco en todo el planeta, determinando que el virus provocó ya una pandemia y que aún viene lo peor.
La Organización Mundial de la Salud es una de las instituciones más serias del mundo. No anticipa acciones en ninguna parte del orbe, sobre todo en cuestiones de epidemias, cuyos riesgos comparte con los países miembros de la ONU y hasta con los que no son parte de las Naciones Unidas, porque se trata de salvaguardar la vida humana, si no tiene las pruebas para tomar la decisión más preocupante.
LA OMS tomó tal determinación, basado en los informes sobre el avance de la epidemia, que alcanzó, para la estimación de los riesgos mundiales, el grado de pandemia, siendo el extremo en la tabla de riesgos, el seis; contempla que elevar a fase cinco la alerta, se fundamentó en los casos que se han presentado con los siguientes resultados preliminares: 2.498 posibles casos y 42 confirmados en México, pese a que aquí hay más de 150 muertos. Confirmados en otros países: 91 en Estados Unidos, 14 en Nueva Zelanda, 13 en Canadá, 5 en Gran Bretaña, 4 en España, 3 en Alemania, 2 en Israel, 1 en Austria.
Sin embargo, Estados Unidos ha decretado medidas extremas entre su población, al darse a conocer que de los casos que ya se presentan en ese país, murió el primer infectado, siendo un niño de 23 meses, de nacionalidad mexicana, pero que según reportes de agencias de noticias, incluyendo la BBC de Londres, y documentado oficialmente por el gobierno norteamericano, pues Kathy Barton, vocera del departamento de Salud de Houston, dijo que el niño había viajado con su familia de México a Brownsville, Texas. El niño enfermó en Brownsville, lo llevaron a un hospital en Houston y allí murió el lunes por la noche, no se había contemplado la asociación de la influenza de origen porcino.
Mientras los Estados Unidos se preparan para lo peor ante la virulenta gripe porcina que ya se extendió a 10 estados con 91 casos confirmados y su primera víctima mortal, México planteó el problema ante el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas e instó a todo el mundo a unirse para responder a la crisis. La canciller mexicana, Patricia Espinosa, preside este mes la presidencia del Consejo de la ONU.
En tanto que el director interino de los Centros de Prevención y Control de Enfermedades, doctor Richard Besser, dijo en Atlanta que se confirmaron 91 casos en 10 estados, con 51 en Nueva York, 14 en California y 16 en Texas. Se han confirmado dos casos en Kansas, Massachusetts y Michigan, y uno cada uno en Arizona, Indiana, Nevada y Ohio.
Un comandante de la infantería de marina norteamericana dijo que un teniente en el sur de California está infectado, y 39 soldados permanecerían confinados en su base hasta que se conozcan los resultados de los análisis. La pandemia, cuidadosamente clasificada y confirmada en varias partes del mundo, no respeta género ni fronteras, haciendo igual o peor de vulnerables a las tropas castrenses de todo el planeta, porque son los primeros en intervenir en acciones de emergencia nacional en cada país. México no es la excepción.
Llegar a la fase cinco, que desde hace menos de 48 horas, ya lo habría anunciado el secretario de Salud, José Ángel Córdoba Villalobos, seguramente no fue intuición, sino la información reservada que se confirmó en ese mismo tiempo, por ello no sorprendió al gobierno que encabeza Felipe Calderón, porque la pandemia es un hecho, puede poner en riesgo mayor a toda la población. Ojalá que las medidas dictadas a nivel nacional, sean las adecuadas, porque de lo contrario, hasta del año electoral se olvidará la sociedad, que está también en vilo. Pero la responsabilidad que enfrenta México ante el mundo, por ser el origen de la pandemia, tendrá sin duda que armar una campaña mediática al revés, reduciendo las cifras de muertos y contaminados, que a estas alturas ya no será creíble.
AAAH, LAS CAMPAÑAS
Quienes están resintiendo más los efectos de la pandemia, son los candidatos a diputados federales, pues las autoridades electorales del IFE también anunciaron medidas precautorias para no llevar a cabo actos masivos de campaña en los 300 distritos de todo el país. El calendario electoral contempla este 3 de mayo el inicio formal de campañas, siendo hoy, el último día de abril, el plazo vencido para el registro de candidatos.
En Chiapas, más de uno de los aspirantes registrados, no saben con exactitud cómo iniciar su proselitismo, por dos sencillas razones: la pandemia los dejó congelados y no podrán presumir la unidad en torno a sus candidaturas con los acostumbrados acarreos, tampoco saben si iniciarán regalando los acostumbrados utilitarios de campaña, pues la rentabilidad económica no les permitirá rebasar los 500 mil pesos que les han sido asignados oficialmente para sus gastos en busca del voto y por último, no tienen contemplado un proyecto creíble para convencer al electorado y finalmente, porque empieza a correr el rumor, que se esparce ya como la pandemia de la influenza de origen porcino, que las elecciones podrían cancelarse o posponerse del 5 de julio próximo.
Pero además, agregaría que la mayoría están acostumbrados al manto protector y a sentirse iluminados por el poder, mientras que en estos momentos y las semanas que vienen, si la OMS contempla que se deberá pasar a la fase seis, que sería la catástrofe de la salud humana, -no está descartado- precisamente quien da y reparte, no tendrá tiempo de pensar en las campañas, sino en salvar vidas, con otras medidas que podrían ser extremas. Aún no hay pánico y esperemos que en México se conserve la calma, tal y como lo viene sosteniendo en Chiapas, de manera por demás responsable el gobernador Juan Sabines, para enfrentar con prevenciones que pase lo peor sin afectar vidas.
LAS NIÑAS Y LOS NIÑOS
El acostumbrado “día del niño” será recordado como la pandemia que cubrió al mundo en 1918. No hay nada que celebrar este año, precisamente en este día, porque los actos masivos no están para lucir actitudes caritativas mediáticas, sin embargo, llama la atención lo comentado por el diputado local, Sami David, en relación con el tema, al referirse a los niñas y los niños, con el agregado de los adolescentes, que deben ser un interés de Estado, considerando la necesidad de que se legisle a favor de ellos para fortalecer a las instituciones responsables de garantizar protección, alimentación y desarrollo integral a la niñez mexicana.
Sami no descubre “el hilo negro”, solamente recuerda que no basta con adecuar los marcos normativos para decir que se protege a la niñez, pues insiste que se deben impulsar políticas públicas para evitar la explotación a menores de edad, el maltrato, la discriminación, el abandono, la desnutrición, el abuso sexual y la violencia, entre otros factores que mantienen a un buen porcentaje de niños y niñas en condiciones por demás vulnerables. ¿Tendrán los gobiernos municipales las estadísticas que cuántos niños viven en la calle, en el abandono y explotados y, cuántos de ellos mal comen por lo menos una vez al día? O mantienen la indiferencia, como el de la capital chiapaneca, que encabeza Jaime Valls, que no se inmuta ante más de medio centenar de niños que viven y se drogan en las calles, limpiando parabrisas de los autos… ahí está pues… ¡YA!
defacto2010@hotmail.com
Cel. 961 10 140 59
