MIGUEL ANGEL CULEBRO ACEVEDO
DE DONATIVO A APORTACION DE LEY
El gobernador chiapaneco, Juan Sabines Guerrero, cada vez sorprende más a propios y extraños, con acciones contundentes tendientes a beneficiar todos los sectores y, uno, que resulta de obvio por demás vulnerable, es el de los discapacitados, o como suelen llamarlos hoy, con capacidades diferentes, turnando al Congreso del Estado una iniciativa de ley, ya aprobada, para que del presupuesto estatal, a partir del próximo año se destinen dos millones de pesos mensuales al Centro de Rehabilitación Integral Teletón, mientras que en la edición de colecta de este año, aportó un millón de pesos a esa fundación, para cumplir la meta de recaudar por la vía de donación 440 millones 404 mil 909 pesos, cifra sorprendente que el Teletón logró en 24 horas, con el apoyo mayoritario de los que menos tienen en este país.
¿Porqué apoyar a una fundación para atender a los niños discapacitados en Chiapas y no destinar más presupuesto para el sector público de salud?
La iniciativa de Juan Sabines quizá pueda ser cuestionada por los interesados en polemizar sobre esa interrogante; habrá quienes detrás de un sin número de denuncias en contra de clínicas y hospitales de la Secretaría de Salud, tanto federal como estatal, que pegarían el grito al cielo para desestabilizar al interior de esas dependencias, por intereses ajenos al compromiso del servicio público de conciencia y más por seguir fomentando actos desleales a favor de la población derechohabiente, que por cierto, es la más desprotegida y la más pobre.
Los centros de rehabilitación del Teletón, han demostrado que no permiten el influyentismo en el nombramiento del personal que labora en cada uno de los que se han construido en el país, a base de donativos. Ahí se selecciona al personal con rigurosidad y se les contrata siempre y cuando reúnan el perfil profesional solicitado y los consabidos requisitos de rigor; no hay complacencias a familiares del director, del jefe de área, del compadre, del amigo o hasta de la sirvienta del funcionario, mucho menos sindicato corrupto. Ese es el éxito que mantiene a Teletón en el valuarte de la ayuda y rehabilitación de quienes más lo necesitan.
En sentido opuesto, en Chiapas, las deficiencias del sector salud no estriban en la falta de presupuesto, pese a que nunca alcanzará para atender a la población abierta, sobre todo a los más pobres, que incluso los que tienen posibilidades de pagar médicos o clínicas particulares, por recomendación son atendidos con preferencia en los nosocomios públicos.
El problema radica en que todos, sin excepción, quienes han sido directivos de los hospitales o clínicas de la Secretaría de Salud, o pertenecen a una asociación médica y de especialidades, o son afiliados a una sección sindical, donde se medra con la salud y se hace prevalecer una serie de intereses, que van desde la venta de plazas, el robo de medicamentos y material de curación, hasta de aparatos e instrumentos quirúrgicos, junto con el personal incondicional a su cargo.
Por ello, el gobernador de Chiapas, sabiendo que el cáncer de la deslealtad de los servidores públicos no se podrá desterrar en el sector de salud público -y otros- es misión imposible comprometer a personal capacitado para que funcione a la par del CRIT establecido en esta entidad, decidió, con congruencia, que de ley, en lugar de una donativo del gobierno estatal, sea una aportación que queda presupuestado en el orden de dos millones de pesos mensuales. Ahora habrá más niños chiapanecos atendidos en ese centro, como la menor correspondencia a la aportación rigurosa que se hará a partir de enero del 2009.
ACCIONES CONCRETAS
El soconusco no es la excepción de la insuficiencia de presupuesto para resolver todas las necesidades que la región tiene, sobre todo, impactados desde el 2005 por el huracán Stan, con 41 municipios burlados, mancillados con el engaño y hurtados, al servir de carnada para las corruptelas impulsadas por el casi prófugo de la justicia, Pablo Salazar; no obstante, los sectores productivos de Tapachula, desde el jueves pasado, seguramente tienen una visión diferente de lo que está establecido como compromiso gubernamental, en aras de no seguir maquillando la pobreza y hasta donde es posible resolver las demandas.
Juan Sabines, como gobernador, deja en claro que los retos son muchos y ante la emergencia económica provocada por el gobierno norteamericano, cuyo impacto se dan en todos los países en desarrollo, dramatizando los escenarios de pobreza, creando además un vertiginoso oleaje de hambruna, el gobernador chiapaneco acudió a detallar, de cerca de los tapachultecos, el Plan Estatal de Impulso a la Economía de las Familias Chiapanecas que contiene 22 acciones realizables a corto plazo, enmarcadas en cuatro ejes.
Se impulsará y se promocionará intensamente los productos originales de Chiapas, para fomentar la comercialización y hasta la exportación, con apoyo irrestrictamente gubernamental; el gobierno del estado intensificará una derrama económica mediante el programa de infraestructura para el desarrollo; así también, mediante programas de sustentabilidad ambiental, se apoyará a la economía familiar, mientras que el fortalecimiento a la sustentabilidad y generación empleos, sumado con el consumo en beneficio del comercio, la industria, servicios y turismo, permitirá mantener estable la economía y el circulante de efectivo.
En Tapachula, desde que Juan Sabines buscó ser gobernador del estado, una inmensa parte de la población no le quiso siquiera conceder el beneficio de la duda; hoy conciben a un gobernante comprometido, sin demagogia; con el mensaje del jueves pasado, no solo se comprometen los sectores productivos participar en esas medidas anunciadas, sino que la población en general ahora si cree en las palabras de Sabines, de que el compromiso de su gobierno, el mayor compromiso, es con el Soconusco.
¿REGLAS CLARAS?
Los priistas se reunieron el sábado pasado en su sede estatal. Fue el Consejo Político ordinario, donde su dirigente Arely Madrid Tovilla diría victoriosa que el tricolor ganará los doce distritos electorales federales de la entidad. El anuncio, por supuesto, alentó a todos los que acudieron y más de uno empezó a levitar un milímetro del suelo tras saber que no había tantos candados ofrecidos por la presidenta del Comité Directivo Estatal. Los que ilusos soñaron, porque no saben que la disputa de una curul del Congreso de la Unión, estará lejos de la subasta; ahora será el hueso de roer más duro, acoplado a los intereses copulares, hoy más que nunca.
De los realistas, de los que casi por genética traen consigo la ciencia política, Roberto Albores Gleason, habló claro ante los medios de comunicación y desmintió las aspiraciones que a fuerza le han ubicado desde su boca, que nunca lo habría comentado, pretender ser candidato por Comitán. Digno de un político maduro es lo que puntualizó:
“Son tiempos de cumplirle a Chiapas, de mantener el proyecto de desarrollo que el gobernador Juan Sabines impulsa; no busco ser candidato” y dejó más claro: terminaré el resto de esta administración el compromiso con el gobernador. Y del que puede especularse entonces, que sí va, es Roberto Albores Guillén, padre…Volvemos al redil… ahí está pues… ¡YA!
