DE FACTO

MIGUEL ANGEL CULEBRO ACEVEDO

¿LA VENECIA DE AGUAS NEGRAS?

El gerente general del Sistema Municipal de Agua Potable y Alcantarillado de Tuxtla Gutiérrez, (capital chiapaneca) Juan Carlos Rodríguez, con el aval del alcalde Jaime Valls Esponda, dio a conocer una preocupante noticia este fin de semana que apenas concluyó: “gran parte de la zona centro y 22 colonias más son vulnerables a inundaciones por aguas negras interdomiciliarias, porque el drenaje de la ciudad fue rebasado por la demanda”. ¿Y que esperan para buscar y aplicar la solución?

Salvo que el funcionario local de la capital “más segura” del sureste de México (sic) espere que Tuxtla Gutiérrez se convierta en Venecia, pero de aguas negras, es cuando podría dar a conocer que es necesario solicitar un préstamo a Banobras o solicitarlo por cualquier conducto para resolver el grave problema de la insuficiencia del ducto por donde corren ríos de excremento humano, basura y residuos peligrosos que ponen en alto riesgo no solo la salud de medio millón de habitantes de la zona más vulnerable, sino hasta sus vidas, porque de otra manera, no se entiende cual es el objetivo de dar a conocer, insisto, con la aprobación del presidente municipal (sin su autorización no se da a conocer ningún comunicado) tal problema.

Y digo que se pone en riesgo sus vidas, porque hace unos días, vecinos de las colonias Maldonado, San Juan Sabinito y aledañas, se alarmaron porque empezaron a percibir un fuerte olor a gasolina que emanaba del drenaje de sus domicilios y por mera coincidencia, a uno metros de ese lugar, sobre el libramiento norte de la capital está localizada una gasolinera, de donde corrió el rumor que fue el origen por fallas en la construcción de los tanques de almacenamiento lo que derramó el combustible, buscando el cause natural del desnivel de esa zona hacia el drenaje. ¿Qué hicieron las autoridades al respecto? Quizá ni siquiera multaron al responsable, mucho menos que clausuraran la gasolinera y pusieron en peligro de un estallido, la zona.

Si no pudieron remediar tal situación y solo simularon ante la población, de que sirve alarmar a la sociedad con que, además del centro de la capital de este rincón del sureste mexicano, son vulnerables las colonias Terán, San José, Santos y demás aledañas, si el funcionario de marras no está planteando a la población que ante el inminente riesgo, el Ayuntamiento que encabeza Valls emprenderá las acciones que correspondan para resolverlo.

Sostiene Juan Carlos Rodríguez que “Son 22 colonias en las que se tienen detectados puntos en los que se requieren una rehabilitación en tramos o subcolectores, aunque son 45 proyectos necesarios para dar inicio con la atención del problema”, pero que cree usted: afirma que no hay presupuesto para resolverlo, porque el único del que se dispone es el ingreso de Smapa, por el consumo de agua. Que ridiculez.

EL OTRO ROSTRO

El gobierno municipal de Tuxtla Gutiérrez, emanado del PRD, PT y Convergencia, tres partidos que le dieron el respaldo para el registro como candidato al priista Jaime Valls, le está fallando al gobernador Juan Sabines Guerrero, quien fue alcalde de la capital de Chiapas, mientras que Valls fue tesorero. No hay obras importantes y si una campaña mediática que no resuelve las necesidades de la población, pese las denuncias insistentes de todos los días en los medios de comunicación y para sumar en contra, ventilan el problema del drenaje sin solución, pero son omisos en otros de mayor impacto tanto ambiental como presupuestal.

Ese otro rostro del Tuxtla moderno, lleva el sello de la negligencia, la indiferencia y el delito de omisión para planear el crecimiento ordenado de la ciudad, que acaba de elevarse legalmente a Zona Metropolitana y que compartirá los mismos problemas con los municipios circunvecinos que son: San Fernando, Suchiapa, Chiapa de Corzo, Berriozabal, Chicoasén, Ixtapa, permitiendo que los problemas de urbanización sean mayúsculos, que impactarán seguramente cuando Valls ya no sea alcalde, pero dejará el cimiento del desastre.

Entre las omisiones, es imperdonable que el Ayuntamiento tuxtleco esté permitiendo los asentamientos irregulares, sobre todo en áreas de reserva federal, como las llamadas colonias Yuquis o Caleras Maciel, que no solo amenazan con acotarse hasta donde ya están, con miles de familias sin servicios, sino con extenderse hacia el Las Reservas Federales del Cañón del Sumidero, presunción turística de Chiapas.

El Instituto del Fondo Nacional para la Vivienda de los Trabajadores, (INFONAVIT) ha insistido que no se han aprovechado miles de créditos destinados para Chiapas, pero además hay empresas constructoras que no han podido invertir en conjuntos habitacionales, porque el Ayuntamiento no les otorga los permisos correspondientes, mientras que el gobernador insiste en planear el crecimiento de la ciudad, con una vivienda digna para quienes lo necesitan. ¿Estará Jaime Valls en contra de tal disposición del gobernador Sabines?

PILLOS IMPUNES

Y es que, “algo raro” está sucediendo a la mayoría de los 118 presidentes municipales de este parcelado rincón del sureste mexicano, pues además de las omisiones, hay pillerías que no tienen más justificación que la impunidad de la que están gozando, con el pleno consentimiento de los diputados del Congreso del Estado, que han padecido ceguera y sordera a las denuncias insistentes de los chiapanecos. El contubernio es descarado y nadie pone orden, menos que aplique la ley.

Como casos insistentes, no se deja de señalar los descarados abusos de autoridad y peculados, cuyos delitos el Organo Superior de Fiscalización también se niega a intervenir y un ejemplo de ello es el robo o fraude, (como lo quiera encuadrar la autoridad competente) cometido por el alcalde de Mazatán, Carlos de la Cruz Alzur, al pagar nuevamente el proyecto ejecutivo para el Diagnóstico del Agua Potable y resolver esa necesidad en el municipio. Se adjudicó un millón de pesos más, cantidad que ya había sido pagada por el Ayuntamiento que salió el 31 de diciembre del año pasado. El exalcalde Manuel Chong autorizó el pago del proyecto y ya estaba el diagnóstico, solo para que el actual presidente municipal iniciara la obra.

Mientras que el Alcalde de Huixtla Porfirio Lugardo López, asesorado por su hermano, Alfredo Lugardo López, han sido sindicados de una serie de actos de corrupción, como la compra de un terreno para la construcción del mercado municipal, obra que por cierto ha estado en disputa, porque varios sectores de la población advierten que está sobrevaluada y hasta la adquisición del terreno, lo que permitiría a ambos hermanos obtener ilícitas ganancias por más de 10 millones de pesos, obra de la que también se ha dicho con insistencia, no está de acuerdo el gobernador, por la falta de transparencia, en la que también pretendió llevarse su parte el diputado local, Carlos Martínez.

Y de esas pillerías, los medios de comunicación vienen documentando y dando a conocer con amplitud lo que están haciendo los 118 presidentes municipales, sin que les inmuten las denuncias, pues están haciendo alarde de gozar de impunidad, como también lo vocifera el alcalde de Cacahoatán, Rolfi Gómez, que no tiene presupuesto para enfrentar a la delincuencia organizada, pese a los saldos muy lamentables que incluso afectan a su familia, (dicho sea respetando ampliamente su dolor), pero injustificable, mientras que cobija otros actos de corrupción. O el de Pijijiapan, Saín Cruz Trinidad, mareado por el poder y el alcohol, tampoco se sacude por la protesta masiva de la población por el incremento de la inseguridad. Solo puede entenderse que efectivamente gozan de impunidad, porque, “algo raro está pasando” a partir de que fueron electos… ¿Quién los protege?… ahí está pues… ¡YA! Correo defacto2010@hotmail.com Cel. 961 10 140 59

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