CRITICA CONSTRUCTIVA

Gustavo Hernández Larrauri

ENORMES DESAFIOS

(La rifa del Jaguar)

En anterior columna, señalaba que Manuel Velasco Coello, llegaba en el momento justo al poder en Chiapas, refiriéndome obviamente al momento político, a la ascendente, vertiginosa, escalonada y enlazada trayectoria política del nuevo Gobernador Chiapaneco poseedor de gran carisma, arraigo popular y capacidad política que tendrá que demostrar ya en su ejercicio de Gobierno ante un escenario adverso que se veía venir, pues se veía venir en secretos, gritos a voces y datos técnicos con cifras y datos fehacientes, pero la entidad no sentía la magnitud de la problemática como la de la deuda y herencia hacendaria que dejó la administración anterior y que hoyAñadir un evento para hoy con gran capacidad “el güero” tendrá que enfrentar. Sin embargo, su acceso al poder en Chiapas ha generado enormes expectativas y esperanzas, populares, regionales y de grupos de poder en un escenario de transición de régimen sin convulsionar a la entidad en cuyo contexto el arraigo nato que trae en la población y el mantenimiento de la maquinaria gubernamental da clara señales de revertirse ante un desgastado sexenio sabinista que heredó y que de golpe y porrazo, las decisiones inmediatas de Maveco las tuvo que enfocar ante un escenario y percepción popular, de contexto real y de sentir de saqueo en muchos casos, endeudamiento, falta de pago de proveedores y prestadores de servicio y parálisis financiera de estructura gubernamental que dejó la pasada administración sabinista.

Cosa que ha hecho que el joven mandato y mandatario, Manuel Velasco, tome decisiones que podrían considerar antipopulares, pero de estratégica decisión, aún con el posible costo popular a propios y extraños ante la problemática y que antagónicamente a la toma de decisiones que en la administración sabinista rayaron en populismo y baño de pueblo y que en pocos días ha heredado y buscado formas para solucionarlas, aunque se nota y ve que son por el momento paliativas de solución en la naciente administración de Velasco Coello, como la cancelación por tiempo indefinido del programa “Amanecer”, el buscar formas de ingresos fiscales como el cobro nuevamente de la tenencia vehicular y anunciar un plan de austeridad a fortiori, que aunque pese, pues ahora se ve a ciencia cierta que la administración sabinista pecó de cochi, pero de cochi sumamente trompudo, pues se puede ser cochi, pero no tan trompudo, como se dice en Chiapas, eso, sin contar que el clamor popular, en muchos casos pide justicia y el llevar al banquillo de los acusados a los culpables del desorden financiero.

Escenario complejo y que reflejaría distrayendo objetivos de desarrollo y que llevaría nuevamente a un escenario que han llevado a Chiapas a un enorme desgaste por una lucha de poder de grupos y ex gobernadores por diversas índoles, lucha de poder que han sido desde las personales, defensa de interés, injerencias de poder y de gobierno hasta la de amafamientos oscuros, en cuyo sentir popular y no popular la justicia, sobre todo en los dos sexenios anteriores ha sido más de consigna y de lucha de poder y contrapoder que de impartición de justicia real en el canibalismo y linchamiento político durante doce años, con sus respectivos casos, y que en algunos casos se hizo justicia aunque con fines diversos, pero al menos se intentó o se disfrazó de justicia, pero que por pura justicia es de suponer que irán saliendo nombres y cifras paliativamente de muchos de los que por el momento son encargados de despacho y que si bien es otro punto de decisión estratégica el cambio de gabinete que tendrá que realizar poco a poco y el momento justo, pues es simplemente difícil tapar el sol con un dedo que sexenio tras sexenio las posiciones de gabinete obedecen en muchos casos a compromisos de grupo, de inversión política, regionales, presiones y pagos de facturas incluso nacionales, también es cierto que las herencias y los candados de posiciones son notables sexenio tras sexenio, pero se hicieron más visibles en tan solo doce años, cosa que se nota que Velasco Coello ha demostrado prudencia y cautela al actuar.

Ni que decir de los clásicos intentos de sometimientos del anterior al actual o el actual al anterior, sexenio tras sexenio, visiblemente en sexenios recientes o la formación de escenarios de inestabilidad y descontrol político que ponen en riesgo la gobernabilidad de la Entidad o la extirpación o incrustación de canceres difíciles de erradicar sin que dañen el ejercicio público administrativo y que en muchos casos son cuñas o cuidadores de espaldas por lo que saben, representan o por lo el daño que sería eliminarlos sin afectar a otros órganos, cosa más clara que el “Gobernar” Chiapas, es como el sacarse la rifa del “Jaguar”, pues la Entidad Chiapaneca nunca ha sido una perita en dulce en eso de las artes de “Gobierno”, el ejercer la política y por ende el regir en Chiapas es tan desgastante que más de un gobernador no ha podido terminar su mandato, pues han existido de todo tipo de “Gobernadores”, cada uno con su estilo, desde lo que fungían como simples delegados federales hasta los que han dejado una profunda huella para bien o para mal en Chiapas, siendo muy pocos los gobernadores que han terminado su mandato en Chiapas, siendo la modalidad en sexenios recientes en terminar mandatos, acabando sexenios bajo modalidades de un control total en toda la Entidad, una entidad sumida en el control total de los órganos del estado, en una especie de “monarquías” que quizá era lo que convenía a nivel Republica, mantener una Entidad relativamente tranquila sin importar de qué forma, ¡El fin justificaba los medios!, unos y otros con macana y unos y otros endeudando y dejando minas e injerencias por doquier.

Chiapas, históricamente es una entidad convulsa, por diversos factores, existe una desigualdad social extrema, posee una enorme gama de diversidad étnica, sus regiones geográficas son sumamente diversas, la producción por zonas varía desde el autoconsumo hasta los productos agrícolas de exportación, posee una extensión basta de frontera con Guatemala, donde se trafica de todo, sus regiones varían desde la selvática, sierra, hasta la costa, su riqueza natural es tan contrastante con la pobreza extrema en varias de las comunidades étnicas, por citar varios factores; La Entidad Socialmente es convulsa, existen infinidad de detonantes, se vivió en el 94, existe una zona de “control” zapatista. El Estado de Chiapas se localiza en la región sureste de México, integrado por 122 municipios y cuenta con 658.8 Km. en territorio de frontera con Guatemala y 260 Km. de costa en el Océano Pacífico. En 2008 su población se estimó en 4.5 millones de habitantes (4.2% / nac.), concentrándose 26.5% en cuatro municipios: Tuxtla Gutiérrez, Tapachula, Ocosingo y San Cristóbal de las Casas. La población estatal registró una tasa media anual de crecimiento (tmac) en el período 2000-2005 de 1.6%, nivel superior a lo observado en el contexto nacional (1.0%). Si bien el sector agropecuario sigue siendo el más relevante en la economía estatal, ocupando al 39% de la PEA, se aprecia una diversificación en la actividad económica en años recientes, tanto en la parte industrial como en el sector turístico. Cabe señalar que Chiapas es líder en la producción de café orgánico a nivel nacional e internacional. Por otra parte, el Estado cuenta con grandes reservas de recursos naturales, entre los que se encuentra el más grande yacimiento de uranio del país. En 2008 el Producto Interno Bruto Estatal (PIBE) fue de $4,021 dólares per cápita, equivalente a 0.39 veces el observado a nivel nacional. En términos de infraestructura pública y cobertura de servicios básicos, de acuerdo al CONAPO, Chiapas presenta un “Muy Alto” grado de marginación, cifras que no han de vaiar mucho en el 2012.

Desde la convulsión política que causo en la Entidad el levantamiento armado en 1994 del EZLN, la “ Gobernabilidad” hizo crisis, debido a las circunstancias hicieron pasarelas de Gobernadores, el primero en caer fue Elmar Setzer Marselle, tras suceder a Patrocinio González Garrido, quien llegó a la Secretaría de Gobernación y que le explotó el 94, Setzer Marselle de ascendencia alemán, no era bien visto (por decirlo así) en un escenario de un levantamiento indígena, por lo cual llegó al relevo Javier López Moreno, político con raíces indígenas, quien en su primer discurso manifestó su intención de “llevar” los poderes del estado a la zona del Conflicto, al cubrir su interinato y ya en elecciones llego al poder Eduardo Robledo, (ahora su hijo es Senador) cuyo mandato efímero finalizó por la presión del “gobierno en rebeldía” quien contendió por la gubernatura, y tras su caída y exilio impuesto por el gobierno zedillista, trajo consigo a Julio Cesar Ruiz Ferro, cuya función fue mas de “Delegado” Federal que como Gobernador, el cual después del “actealazo” lo hicieron renunciar, llegando al poder Roberto Albores Guillén, (ahora su hijo es Senador) cuyo “slogan” fue hilvanar el tejido social roto durante varios años de lucha política que continuó después del conflicto, situación de “armonía social” y “pacto” que llevo al poder a Pablo Abner Salazar Mendiguchía, después del tremendo desgaste político de varios gobernadores interinos, que promovieron la “Gobernabilidad” y las condiciones democráticas en la Entidad tras el levantamiento armado del 94. Condiciones que lograron la transición en Chiapas, tras el cambio y alternancia de poder a nivel Republica y con ello la modalidad y mandato de lograr la estabilidad gubernamental y la gobernabilidad en Chiapas, a fin que el desgaste en el ejercicio del poder no fuera mella para la continuidad y proyecto de gobierno entrecomillada, que llevó al poder a Pablo Salazar Mendiguchía y a la postre a Juan Sabines Guerrero y una lucha encarnizada entre los dos últimos.

Cosa más que sabida, pero lo que más ha carecido Chiapas, ha sido el amalgamiento de la diversidad y complejidad Chiapaneca y que fusione en Gobierno y sociedad y se encamine a un solo sentido de desarrollo en la Entidad en forma real, generando un pacto social que logre detonar de lleno a este Estado tan bello, pero carente muchas veces de unidad, venimos de un proceso insurgente cercano que fracturo su tejido social y dio a pie ejercicios del poder y canibalismo político que de una u otra forma han asfixiando su crecimiento social en aras de una supuesta “Gobernabilidad” y se necesita VOLUNTAD, voluntad para consensuar y no reprimir, voluntad para buscar formas y mecanismos de desarrollo y contrarrestar tanta desigualdad social, voluntad para buscar una unidad donde se hilvane el tejido social, sin someterlo a un espejismo de control total. Se de antemano que con voluntad no se resuelve un todo, ni que existe fórmula perfecta en la cuestión social, así como que Chiapas está plagado de focos rojos, los históricos, los creados, los incrustados y los heredados, eso sin contar las nuevas modalidades que se heredan de la problemática Nacional, como la inseguridad y el crimen organizado entre otros, y aunque el mandato de Manuel Velasco Coello, enfrenta ya y enfrentará enormes desafíos al sacarse la rifa del Jaguar, es más que palpable y visible la voluntad y capacidad para encaminar a Chiapas en un estilo diferente de Gobernar, de un estilo más cercano y sincero a la gente, de un sentido que busca la unidad en pro un sentido que nos una, del Chiapas que nos une y para Manuel Velasco es su momento, el momento de gobernar y poner en alto una Entidad sin igual…

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