CRITICA CONSTRUCTIVA

Por: Gustavo Hernández Larrauri

DURO GOLPE

El mensaje del crimen organizado es y ha sido claro, un mensaje a través de impactos bien estructurados que intentan hacer ver un Estado Mexicano debilitado en sus instituciones y en el poder político, los golpes son claves del crimen organizado en contra la lucha del narco, intentan dejar un sosegado mensaje, uno más de tantos, el político-social, la misiva a través de desafiar y atacar a los diversos institutos de seguridad en varias regiones del país, así como la muerte, el secuestro y asesinato, en formas selectivas en todo el País, deja un claro mensaje sobre el rumbo y tipo de juego que intenta jugar el crimen organizado, en las áreas, políticas, sociales y económicas, en diversas regiones y en el País

El mensaje del crimen organizado es el de impactar de que la sociedad en su conjunto esta indefensa, moviendo por inercia, quiero pensar así, a organismos que presionen internamente y en el exterior buscar a toda costa la incidencia de organismos que buscan presionar en el sentido político y “derechos humanos” al Gobierno Mexicano, en este caso al Gobierno Federal, la estrategia es el narcoterror, el generar incertidumbre sobre el Estado Mexicano, en cuanto a la capacidad de mantener estabilidad, tanto económica y política, el crimen organizado, no solo tiene poder de fuego, poder económico, poder político, sino toda un poder estratégico, para golpear y debilitar al Estado Mexicano y sus acciones en contra de este, en este caso al mandato de Calderón.

Pero con la muerte y cacería por decirlo así de uno de los capos mexicanos mas buscado y sádico, que operaba desde Colombia a Estados Unidos, “el Jefe de jefes”, Arturo Beltrán Leyva, el mensaje se revierte y pone la estrategia de Calderón en alto ante la sociedad mexicana y la presión internacional, le pone un palomazo ha su estrategia, existirán voces en México que querrán desvirtuar el impacto de un golpe demoledor a uno de los cárteles mas violentos del mundo frase que como calificó Michele M. Leonhart , administradora interina de la agencia antidrogas de los Estados Unidos de Norteamérica, la DEA, a la muerte del “barbas”, pero aun así el golpe al narco es de gran impacto, pero ahora a favor de la estrategia gubernamental, que si bien es cierto paralelamente en el terreno operativo se debe combatir la operación logística y financiera, también es cierto que ya son varios golpes certeros de esta administración al crimen organizado.

Tiempos aquellos en que México experimentaba apenas el proceso de siembra y en mayor escala, el trafico aéreo, marítimo y terrestre, cuyo proceso de consumo era casi irrelevante a lo que hoy se consume en México, ese es el principal punto y eje del capitalismo, el generar transacciones, desde la mas simples hasta las mas complejas bajo la premisa de la oferta y la demanda en un mercado lo más libre posible. Hoy la producción, trafico, merca y consumo de la droga, se basa en la simple formula económica de la oferta y la demanda, entre mayor demanda mayor será la producción, con la diferencia de que al estar restringida en un mercado semilibre y digo semilibre, ya que por ley esta prohibida, pero en la práctica ha coludido hasta las mas grandes esferas, generando un proceso de “abaratamiento”, penetrando en todos las clase sociales, pero manteniendo costos que en un producto normal lo devaluarían, es una especie de demanda que no devalúa económicamente al producto y que lo mantiene con grandes ganancias por ser ilícito.

Para los que lo ejercen es un excelente negocio cuyas ganancias y movimiento económico hace que corrompan lo incorrompible, penetren en todas las estructuras sociales y gubernamentales generando una economía alterna al margen y fuera de la ley; Si bien es cierto que el “Narco” Mexicano produce mariguana, heroína y esta entrando de lleno en el mercado de las sintéticas, es puente y trafico de la Cocaína, con una creciente demanda a nivel Nacional, pero sobre todo es trampolín de una suprademanda a nivel “gringo” y europeo, siendo lo peor el trafico de armas para mantener una industria de inseguridad en el Estado Mexicano (colombianización) y una de seguridad física para la industria del narco. Las acciones de combatirlo por tierra, mar y aire, nunca cesara si no se combate en la misma formula en la demanda, amén de erradicar o controlar el indiscriminado y cuasi libre mercado de armas en los Estados Unidos como trampolín hacia México, así como la penetración en el espectro político.

Señalaba en columna pasada que es claro que con la llegada de Felipe Calderón al poder en México, “el pacto de impunidad” se fracturo. “Pacto” que habían fomentado los gobiernos Priístas, conste que manejo banderas políticas, no como forma ideológica, sino como sincronía de tiempos y momentos políticos que generaron esos “pactos de impunidad” cuya transición democrática hizo que perdieran espacios políticos y credibilidad electoral debido al grandísimo deterioro y corrupción que los llevó a perder el poder, el narco al perder la “protección de ese pacto de impunidad” se polarizó por decirlo así y la lucha se encrudeció contra el Estado mexicano y entre sí, por lo que es obvio que a toda costa buscan esos espacios de impunidad a través del control político regional, estatal y por que no el Nacional, no solo del PRI, como el más visible en el pasado, sino en todo el escenario político, como probable presente en todos los partidos.

El narco terror ha dejó frutos y dividendos e intenta ir por más, la estrategia basada en el mensaje de un Estado Mexicano debilitado e impotente, funcionó, bajo el narcoterror, las formas de violencia basadas en el secuestro, la tortura, la decapitación, la mutilación son de un alto grado de impacto social, generadoras de inconformidad social, incertidumbre, repudio social hacia la autoridad por el simple hecho de sentirse impotentes ante tales hechos, aumentándose cuando existe corrupción, impunidad, basado en estrategias de narcoterror como variante de estrategias de “guerrilla” que intentan hacer ver al Estado mexicano, en este caso al Gobierno Federal, a Felipe Calderón en forma débil, pero con la muerte del “jefe de jefes” le da un nuevo brío a la lucha calderonista contra ese flagelo, sin embargo, es solo un golpe frontal a un grupo, se tendrá que enfocar contra otros y no dejar que se vuelva a estructurar el de Beltrán Leyva, sin que eso le quite el merito de que fue un duro golpe en contra del crimen organizado…

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