CRITICA CONSTRUCTIVA

Por Gustavo Hernández Larrauri

GUELAGUETZA SIN GUERRAGUETZA

Impuso más la tradición que la confrontación ya que se llevo a cabo la tradicional “guelaguetza” edición 2007 en el cerro del fortín del centro de la capital Oaxaqueña, tradición popular que se llevo a cabo sin incidentes, al menos de carácter menor. A diferencia del 2006 que fue suspendida, este año si se llevo a cabo en el cerro del fortín ya que la edición 2006 fue cancelada al menos en ese sitio, este evento de épocas prehispánicas que rinde tributo a la deidad del maíz xilonen diosa del maíz tierno (Xilote) y a Pitao Cozobi Dios del maíz cuya manifestación es producto del mestizaje entre dos razas, cuyos efectos traspasaron culturas y llegaron a la fiestas de la virgen del carmen en Oaxaca.

Este tipo tradicional de “intercambio de regalos y servicios cuyas relaciones deberían de unir a la gente, al parecer hoy es motivo e intento de desunión o tentativa de distanciamiento por motivos de toda índole, sobre todo políticos y de insurgencia social, lo que debería unir a familias y pueblos hoy es un pretexto para avivar los enconos y generar consignas de carácter político de toda índole.

Es difícil la situación del pueblo oaxaqueño dividido y atomizado en partes contrario a la manifestación de la guelaguetza cuya esencia sería la de regalar, ofrendar, compartir y regalar, en este tiempo se ha buscado lo contrario.

Las celebraciones de los lunes del cerro han perdurado desde la época prehispánica, durante la colonia, en tiempos pre y post revolucionarios hasta nuestros días, es una fiesta tradicional mexicana cuyos rasgos amalgaman cada época de la historia de esa región de la Republica Mexicana, siglos, terremotos, movimientos sociales ha pasado y esta tradicional fiesta a perdurado en el pueblo y sentir oaxaqueño.

Es por demás estupido y obnubilado el politizar esta tradición, ya sea de un lado u otro, no se puede ni debe apoyar a quien genere o intente un boicot a esta tradición popular, no de un pueblo u otro, de uno u otro sentir sino del pueblo en su conjunto, ya que como en cada fiesta, asiste quien debe y quiera asistir, de una u otra forma.

La arena política, incluso la de confrontación en un momento dado tiene su tiempo y espacio, las guerras tienen sus escenarios, sus teatros y foros de enfrentamiento, incluso la vertiente política, la guelaguetza su momento de celebración por si sola al igual que otras celebraciones populares nacionales ya que ni un “gobernante” ni cualquier “insurgente social” las han podido boicotear, se pueden decir mil palabras, pero ahí esta la historia de ese sentir público no solo del pueblo de Oaxaca, sino del pueblo de México, por ese simple echo la “guelaguetza esta vez fue sin guerraguetza”…Sugerencias, atentados, averiguaciones y comentarios en:

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