Por: Gustavo Hernández Larrauri
REFORMAS
Un Reforma, para nada debe ser motivo de la ruptura del orden público, mucho menos como pretexto de procesos utópicos revolucionarios, sino procesos de modificación a circunstancias coyunturales que sufre un Estado, para todos es conocido que el País, ha sufrido procesos de transición, procesos de cambios, que quizá a unos o a otros no han gustado del todo, procesos de vicios de décadas decadentes derivados de una forma de partido de estado que en su vejez, llevo consigo la penitencia, ante los procesos antidemocráticos y vicios de ese sistema partidista que en su decadencia arrastro un enorme desgaste del Estado Mexicano. La alternancia del poder era inevitable, por lo que en ese desgaste y el sueño de la alternancia, trajo consigo Reformas que si bien, han dado mucho que hablar, la lucha por esas reformas, se dan ya en procesos democráticos, procesos donde ahora las voces convergen y divergen, a tal grado de generar un cabildeo cuya forma se lleva a una lucha entre poderes, estos procesos son benéficos para el país, las reformas son inevitables, el País hace crisis en muchos aspectos, en muchos frentes, y el proceso de cabildeo entre poderes debe de llegar a acuerdos que generen estabilidad democrática, energética, económica y de seguridad entre muchas otras.
Tal pareciera que en pocos años se nos olvido de las decisiones arbitrarias y unilaterales del poder ejecutivo, tan solo unos años, atrás; tan poco es justo que a base de caudillismos obsoletos basados en luchas radicales se quiera pintar un escenario de un país que poco a poco ha ido cambiando a base de procesos democráticos, aun con sus grandes defectos, estoy convencido del fomento y fortalecimiento de las Instituciones, aun con los más grandes errores, nos han costado mucho como forma de Nación y de País, para terminar de romper con lo logrado, ahora la lucha debe ser a través de poderes constituidos en formas democráticas reales.
Muchos de los debates en los foros sobre la reforma energética, formaron opiniones, no fue una reforma al vapor, sino para que escuchar tantas opiniones, opiniones sustentadas, tan solo para caer en la decisión mesiánica de un grupo minoritario que cada vez se desgasta más, pero busca banderas para mantener notoriedad, ente mesiánico, que no da paso a nuevas generaciones y oportunidades de nuevos actores que busquen la alternancia en el poder, la discusión y el enriquecimiento de una iniciativa debe ser a través de los causes y a través de todas la fuerzas políticas, representadas en la vida Institucional, aun con sus peores defectos, ya que si no creyéramos en lo poco o mucho que nos queda de integridad institucional, no existiéramos ya como País…
El Senado de la República aprobó por mayoría de votos siete dictámenes en materia de Reforma Energética –reformas a las leyes Orgánica de la Administración Pública Federal; Reglamentaria del Artículo 27 Constitucional, en el Ramo del Petróleo; de la Comisión Reguladora de Energía, y se expiden las leyes para el Aprovechamiento de Energías Renovables y el Financiamiento de la Transición Energética, para el Aprovechamiento Sustentable de Energía, de la Comisión Nacional de Hidrocarburos y de Petróleos Mexicanos-. El paquete se turnó a la Cámara de Diputados.(23/Oct/08 )
Creo que es conveniente, plasmar el discurso de Francisco Labastida, en la sesión del 23 octubre, por tres razones, la primera por su posición como ex candidato presidencial Priísta, por ser un Senador nacido y formado por el viejo régimen, y por ultimo por ser Presidente de la comisión de Energía del Senado de la Republica, quien en su intervención del 23 de octubre, aporto más datos sobre dicha Reforma:
Culminamos el día de hoy un largo proceso, casi siete meses de debates inéditos, profundos, democráticos, en donde la sociedad toda se ha visto involucrada en la discusión de un proceso de reformas al sector energético tan profundo como no se había registrado en décadas en el país. Quiero dejar, al iniciar esta exposición, un amplio reconocimiento profundo y sincero a los miembros de las dos comisiones que han participado en ello, a los miembros de la Comisión de Energía y, en particular, a los dos secretarios técnicos, a todos los integrantes de ellos y a los miembros de la Comisión de Estudios Legislativos.
Todos los senadores, todas las fracciones, participaron en esta discusión. Abrimos en el contexto nacional foros de debate en el Senado, en la UNAM, en muchas universidades en todo el país, en el Politécnico Nacional, de tal manera que los puntos de vista sobre esta Reforma se escucharon a lo largo y a lo ancho del país. Enfrentamos el proceso de aprobación en un contexto nacional mucho más difícil que el que existía hace siete meses, con condiciones económicas más adversas, más difíciles y un ambiente político a veces más enconado. Enfrentamos esto también en un contexto internacional de recesión y de crisis.
Esta Sesión demuestra que el Senado tiene capacidad para liderear el campo que el país necesita y que los senadores del país no se arredran ante las dificultades, se crecen. Hemos tenido capacidad para escuchar sin límite alguno, con tolerancia y en un auténtico y absoluto espíritu democrático. Este es un ejercicio sin precedente en el Congreso. Este análisis se realizó sobre todas las iniciativas que se presentaron, la del Presidente de la República, la del Partido Revolucionario Institucional, cito en su orden, la del PRD, la del PT, Convergencia, la del Partido Verde Ecologista Mexicano, y posteriormente del Partido Acción Nacional.
El contenido de los dictámenes está a su consideración, están planteadas las modificaciones a diez leyes. La Ley Orgánica de la Administración Pública Federal, artículo 33, para darle más facultades a la Secretaría de Energía para conducir la planeación energética del país, lograr la diversificación y la transición energética, con capacidad para orientar la acción de las empresas del sector y normar el desarrollo del sector en todo el país. En segundo lugar, las modificaciones a la Ley Reglamentaria del artículo 27 constitucional en el ramo del petróleo para transformar de fondo la manera en la cual está regida la vida de la principal empresa del país y de todo Latinoamérica, de PEMEX, para crearle ahí el régimen de adquisiciones, de obras, de toma de decisiones, fortaleciendo a su Consejo de Administración y a su dirección, introduciendo y profesionalizando con ello la figura de los consejeros profesionales. Pegamos con ello un salto cualitativo en la administración de las empresas públicas en México.
En tercer lugar, la Ley de Petróleos Mexicanos que precisa y detalla los principios contenidos en las modificaciones a la Ley Reglamentaria del artículo 27 constitucional, fortaleciendo la transparencia y la información acerca de las decisiones en ella tomadas, creando siete comités que se van a encargar de la planeación estratégica de la toma de decisiones en adquisiciones en obras públicas, en transparencia, en auditoría, entre otros campos. En cuarto, quinto y sexto lugar, se modifican las leyes relacionadas: La Ley Federal de Entidades Paraestatales, la Ley de Obras Públicas y la Ley de Adquisiciones, Arrendamientos y Servicios del Sector Público, para que no sean ellas las que rijan la vida de PEMEX, sino que sea la Ley de PEMEX la que rija su vida, su administración, su desarrollo, es un cambio sustancial.
En séptimo lugar, se propone la creación de la Ley de la Comisión Nacional de Hidrocarburos, con el propósito de crear un órgano regulador para la empresa que tienda a lograr la mayor eficiencia en sus actividades, la elevación de la renta nacional y con ello el beneficio de todos los mexicanos. En octavo lugar, se propone modificar la Ley de la Comisión Reguladora de Energía para darle más facultades a dicha comisión. En noveno lugar, se propone crear la Ley para el Aprovechamiento de las Energías Renovables y la Transición Energética con el propósito de impulsar vigorosamente la transición energética en el país e impulsar la presencia de nuevas energías. por último en décimo lugar se propone autorizar una Ley nueva para el aprovechamiento sustentable de la energía que presentó el Partido de Acción Nacional.
Este conjunto de modificaciones, representan avances importantes para el país, para el sector energético y para la empresa. Para el país, el fortalecimiento de nuestra soberanía; para nuestro país el impulso de la transición energética, es una reforma integral, energética, no sólo petrolera; para el país el impulso al mayor contenido nacional de las obras y de las inversiones que PEMEX realiza; para el país un sistema que va a permitir más rápido las reservas petroleras y con ello darle sustentabilidad a los gastos con los cuales apoya los ingresos, con los cuales apoya PEMEX a los tres niveles de gobierno para poder seguir atendiendo las demandas sociales y poder construir la infraestructura que el país necesita.
Para el sector energético representa la capacidad para construir una política energética de estado, que no había quedado comprendida con anterioridad en la Ley Orgánica de la Administración Pública, y que se fortalece hoy tanto con las facultades de la Secretaría de Energía como las facultades de la Comisión Nacional de Hidrocarburos y la Comisión Reguladora de Energía. Impulsa también para el sector energético, la propia diversificación energética a la cual hacíamos referencia. Se crean nuevas instituciones como la Comisión Nacional de Hidrocarburos, para vigilar no en función de Presidente, sino de los intereses del país que la política energética atienda los criterios técnicos que representen más fiel y cabalmente los intereses nacionales, y se fortalece la capacidad de regulación. Para PEMEX va a representar autonomía presupuestal y de gestión, materia por la cual desde hace años muchas gentes hemos peleado por ello, va a representar flexibilidad y certidumbre mediante un modelo de contratación moderno y una mucho mayor capacidad de ejecución de proyectos.
Todo esto, señoras y señores senadores, se está viendo, y se vio en un ambiente, permítanme afirmarlo, en este momento, en un ambiente de tolerancia democracia, y lo digo porque una golondrina no hace verano. Unos gritos y unos desplantes no rompen la vida institucional del país, el Senado tiene la fortaleza necesaria para resistir cualquier embate. México se ha mantenido y se ha fortalecido por sus instituciones y el Senado es pieza central de ella, fortalezcamos al Senado porque con ello fortalecemos al país. En una democracia, las mayorías deciden, sólo cuando las minorías tratan de decidir y de imponer su criterio a las mayorías, eso se convierte en dictadura y no debemos permitir que las dictaduras imperen en México…
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