Gustavo Hernández Larrauri
MEXICANIDAD CHIAPANECA
Este 14 de Septiembre se cumplió el 184 aniversario de la anexión chiapaneca a la República Mexicana, esta anexión es quizá la forma más viva, la más real de la creación de México, como una Republica, la de los Estados Unidos Mexicanos, si es que mis datos no me fallan, sin embargo; debido a que esta columna circula en varios puntos de la geografía Chiapaneca y de la República mexicana, por ser motivo de celebración de fiestas patrias en Chiapas, esta fecha esta integrada dentro de estas celebraciones y por los datos históricos plasmo esta información de Comunicación Social del Gobierno del Estado, a fin de que Ustedes amables lectores realicen un espacio en el tiempo, en la historia de Chiapas, en su integración a México…Chiapas, el estado más mexicano, Un aniversario más de la Federación a México
Hace 10 mil años se establecieron en los valles de Teopisca y Aguacatenango los primeros hombres y mujeres de Chiapas. Las cuevas fueron su abrigo, como las de Santa Marta en Ocozocoautla, donde hay testimonios de 7 mil años antes de nuestra era. Otros grupos ocuparon la costa. El pueblo de Chantuto floreció en esa etapa como uno de los poblamientos sedentarios más antiguos de Mesoamérica.Las aldeas más antiguas se localizaron en Mazatán, donde está Paso de la Amada, donde se halló el primer juego de pelota mesoamericano.
En el inicio del Preclásico surgieron grandes centros ceremoniales como Chiapa de Corzo e Izapa, vinculados con los olmecas y con el origen de la cultura mixe zoque. En Chiapa de Corzo está la fecha escrita más antigua registrada hasta hoy en Mesoamérica: 36 a.C. Esos sitios tienen muchas cosas en común con la civilización más importante que floreció en lo que hoy es Chiapas: los mayas. Entre ellas, el uso de los calendarios, el juego de pelota y la religión.Los mayas se destacaron por su desarrollo artístico y científico; prueba de ello son los vestigios de ciudades como Palenque, Toniná, Yaxchilán, Chinkultic y Bonampak, donde la arquitectura, la escultura y la pintura alcanzaron un enorme esplendor.
El periodo Posclásico, que va de 900 al momento de la Conquista, se caracteriza por una cada vez mayor influencia cultural y económica del centro de México. Los chiapanecas, pertenecientes al tronco otomangue, se asentaron en la zona de la actual Chiapa de Corzo después de una larga migración. Los mexicas establecieron una guarnición en Zinacantán y un enclave militar en el Soconusco, que les servía como casa de moneda, pues ahí se producía el codiciado cacao. Durante la época prehispánica, el espacio que hoy define Chiapas dentro del territorio mesoamericano ocupó una posición central, que cambió con el orden colonial variaría y alteró sus perspectivas históricas.
A la llegada de los españoles, el territorio de Chiapas quedó repartido entre los conquistadores de Santiago de Guatemala y los de Espíritu Santo (Coatzacoalcos), a partir de las entradas de 1524. En 1528, una expedición enviada por las autoridades de la Nueva España hace una incursión fundamental; entonces se sentaron las bases para la creación de la provincia de Chiapa, germen del Estado. Como resultado de la expedición se fundó la Villa Real a orillas del Grijalva, cerca de la capital de los chiapa, se pactó la retirada de los enviados de Guatemala que habían establecido la villa de San Cristóbal de los Llanos en el valle de Comitán, y finalmente se trasladó la Villa Real al valle de Jovel.
La Villa Real, pronto elevada al rango de ciudad y sede diocesana, fungió como centro de la colonización española.Durante los primeros años de la Colonia los españoles se enfrentaron dos veces con los chiapanecas y una con los zoques. La rebelión de los chiapanecas dio lugar a la leyenda del Sumidero y al escudo de la Ciudad Real (la actual San Cristóbal de Las Casas), mismo que ahora es el del Estado. Con los conquistadores llegaron los frailes que fueron agentes de la evangelización, y participaron en la agrupación de la población antes dispersa; asimismo, tuvieron injerencia en los pueblos de indios, que dieron origen a muchas de las actuales cabeceras municipales.
Los frailes también fueron portadores de la cultura occidental y promotores económicos al establecer las haciendas a las que arribaron esclavos negros, otro de los componentes de la demografía y la cultura chiapaneca. La conquista y ocupación terminó en el siglo XVII con la derrota de los lacandones, que fueron quienes mayor tiempo resistieron. La situación de desventaja y atropello en que vivía la mayoría de los indígenas provocó varias. Entre ellas, la de los zoques de Tuxtla, en 1693 y la de los tzeltales en 1712, iniciada en Cancuc. Durante la Colonia hubo grandes haciendas ganaderas, cacaoteras y azucareras, principalmente en los valles de la Depresión Central, la costa y los llanos comitecos, que propiciaron un relativo desarrollo económico y contribuyeron al mestizaje.
Administrativamente hubo dos provincias: la de Chiapa y la del Soconusco, dependientes -salvo en algunos periodos- de la capitanía general de Guatemala. La primera se subdividió a mediados del siglo XVIII en las alcaldías mayores de Tuxtla y Ciudad Real. En 1790, a raíz de las reformas borbónicas, Chiapa y Soconusco se fusionaron para constituir la intendencia de Ciudad Real, verdadero origen del actual Estado. Al consumarse la independencia mexicana e instalarse el imperio de Iturbide, un grupo de ciudadanos comitecos, encabezado por fray Matías de Córdova, decidió proclamar, el 28 de agosto de 1821, la independencia de su villa y su incorporación al naciente imperio.
Al disolverse éste, todas las provincias centroamericanas, incluida la de las Chiapas, decidieron separarse de México. Entonces se proclamó el Plan de Chiapa Libre por el cual los chiapanecos determinarían libremente su destino para optar por la adhesión a las Provincias Unidas de Centroamérica o a México. El 14 de septiembre de 1824, tras un plebiscito en el que la mayoría optó por la incorporación a México, la Junta Suprema proclamó la unión definitiva a nuestro país. Con su decisión soberana de incorporarse a los Estados Unidos Mexicanos, Chiapas dio la primera prueba de voluntad federalista en el momento más difícil de la historia del país en ciernes.
Cabe destacar aquí el papel que jugó el héroe epónimo de nuestra ciudad capital: don Joaquín Miguel Gutiérrez, quien supo subordinar sus ideas personales en aras del interés colectivo de sus Estado y de la Nación. Los primeros años de la vida republicana fueron difíciles y se caracterizaron por las constantes pugnas entre los bandos federalista y centralista. En Chiapas, la Reforma estableció los principios juaristas y enfrentó a los conservadores e imperialistas, quienes fueron derrotados en la batalla del 21 de octubre de 1863, que tuvo como escenario Chiapa, hoy de Corzo.
En esos días Chiapas tuvo que decidir, una vez más, su pertenencia al pacto federal, sintetizada en la defensa de la soberanía nacional. A la cabeza de esa alianza renovada con la República estuvo la figura señera de Ángel Albino Corzo. Durante el porfiriato se establecieron las primeras plantaciones de café en gran escala en la región del Soconusco, en su mayor parte con capitales alemanes y norteamericanos. El café se convirtió entonces en el principal producto de Chiapas, reanimó la estancada economía regional y convirtió a Tapachula en la ciudad chiapaneca más floreciente.
El ‘progreso con orden’, establecido en Chiapas por Emilio Rabasa, logró el desarrollo de las comunicaciones. Se abrieron nuevos caminos y en 1908 el ferrocarril llegó a la costa. El estallido de la revolución en el centro y el norte de México no tuvo seguidores ni provocó consecuencias inmediatas en Chiapas. Sin embargo, en 1911 los grupos conservadores de San Cristóbal Las Casas vieron la oportunidad de devolver a su ciudad el rango de capital que perdió en 1892.Para conseguirlo propiciaron el levantamiento de los chamulas contra el gobierno. Los rebeldes fueron derrotados por las fuerzas tuxtlecas que contaban con el apoyo del gobierno maderista.
Durante la dictadura de Huerta fueron sofocados varios intentos de rebelión, entre los que se contaba un levantamiento de los trabajadores de las monterías de la selva. Mientras, en México, se alzó la estatura histórica del doctor Belisario Domínguez, quien enfrentó al usurpador a costa de su vida en defensa de la palabra libre. En ese contexto surge el Himno a Chiapas como un canto a la unidad y a la esperanza gracias al talento de José Emilio Grajales y Miguel Lara Vasallo. En 1914 llegó a Chiapas el ejército carrancista que había tomado el poder en la ciudad de México. Ante su incursión, se sublevaron varios propietarios de fincas de la Depresión Central que constituyeron un movimiento contrario basado en el Acta de Canguí.
A ese movimiento, denominado mapache, se unieron los hombres de Los Altos. La Revolución en Chiapas ocurrió muchas veces a contracorriente de lo que acaecía en otras partes de México. Aquí, la gesta revolucionaria sirvió, luego de dirimir conflictos locales, para reivindicar el derecho del Estado a su autodeterminación y su participación democrática e igualitaria en la construcción del Estado Nacional. Durante el siglo XX, Chiapas trabajó de manera incesante para superar sus rezagos, para honrar a sus fundadores y para alcanzar el desarrollo con justicia y equidad.
Muchos hombres y mujeres distinguidos contribuyeron con sus obras y acciones a la construcción del Chiapas de hoy y a señalar su. Rosario Castellanos y Jaime Sabines son dos de ellos y sirven como ejemplo de quienes han forjado la identidad que nos une como pueblo. Aprovechemos las enseñanzas del tiempo para trabajar en unidad, para fortalecer el federalismo, para lograr que la diversidad distintiva de México sea la de su cultura y sus lenguas, la de sus pueblos y sus tradiciones, la de su naturaleza pródiga. Los chiapanecos somos mexicanos por convicción y estamos orgullosos de esa identidad que nos une con la patria…
Bueno, estos datos son más que signos visibles de una Entidad Federativa que le ha dado mucho a la Repuública Mexicana…Sugerencias, atentados, averiguaciones y comentarios en:
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