Acompañada de Jaime Culebro, director general del Instituto de Comunicación Social del Gobierno del Estado de Chiapas, quien llevó la representación del gobernador Juan Sabines Guerrero, la familia Núñez de León depositó ofrenda floral y montó guardia de honor ante el busto de Don Pancho Núñez (El Gitano), con motivo del 96 aniversario de nacimiento y 16 aniversarios de muerte. Estando también presentes amigos y demás familiares, así como personal del periódico El Sol de Chiapas, que fundó en 1958 El Gitano, su hijo el actual director general del diario, Gonzalo Núñez de León hizo un recuento de lo que fue la vida de su padre.
Sostuvo que Don Francisco Núñez López era un hombre peculiar, carismático con don de gente, y sobre todo con mucha paciencia, lo que le sirvió para aguantar a su familia.
Dijo que luego de trotar por lares y bares como todo un caballero errante, Don Pancho Núñez decidió establecerse en este girón de México, al que siempre consideró, el mejor lugar del mundo para vivir, ya que contaba con el mejor clima y las mujeres más bellas del mundo.
Contrajo matrimonio con Josefina de León Marín, quien estuvo presente en el homenaje, y con quien procreó cinco hijos Rodrigo, Kyra, Gonzalo, Roxana y María Soledad Alejandra Lorenza, que en paz descanse.
Siendo maestro de profesión era un hombre preparado, letrado, lo cual le permitía obtener las notas y trabajos encargados por parte de sus compañeros, quienes siempre le brindaron su cariño y su admiración por su manera de escribir en el entonces Heraldo de Chiapas.
Don Francisco Núñez López fue un viajero incansable, dio varias vueltas al mundo, y degustador de suculentas viandas acompañadas siempre de exquisitos oxidrilos como él les decía, y el 02 de marzo de 1996 emprendió su último viaje, sin retorno.
Asimismo, fue un lector empedernido sobretodo de la historia contemporánea y la literatura, y en sus francachelas con sus amigos platicaba y platicaba de lo hermoso que es el viajar ya que los viajes, ilustran.
Sus reuniones las hacía amenas con uno que otro poema o pasajes de novelas que él consideraba adoc para ese momento. Don Pancho o el Gitano, como lo quieran recordar, puedo decir que logró casi todo lo que a la vida le pidió. Y digo casi pues lo único que no pudo hacer fue hacer un libro para el cual tenía su título, mas nunca lo pudo iniciar. El titulo rezaba “Confieso que he bebido” parodiando a Pablo Neruda con su obra “Confieso que he vivido”, puntualizó Gonzalo. ASICh
