Joel Solar Hernández /ASICh
Yajalón, Chiapas.- Difíciles condiciones enfrentan unos 18 mil pequeños y micro cafeticultores de esta región, ante la volatilidad de los precios internacionales del aromático grano y la raquítica inversión que realiza el gobierno en esta zona que produce unos 15 mil quintales al año y que se ubica en el cuarto lugar estatal después del Soconusco, Jaltenango y región Sierra de la entidad.Ramiro Jiménez González, asesor de pequeños grupos de productores que se han constituido en empresas de solidaridad social para tratar de captar financiamiento de organismos internacionales, dijo que la situación es alarmante, porque no tienen los cafeticultores canales propios de comercialización, lo que los hace caer en manos de coyotes y acaparadores que compran a precios irrisorios el “oro verde”, lo cual les proporciona recursos insuficientes para la propia subsistencia familiar.
Aún cuando el precio internacional de café pergamino se ha mantenido por arriba de los 22 pesos el kilo, aquí, los coyotes lo compran en 12 o 15 pesos los más, en las propias comunidades lo agarran en 10 u 8 pesos con lo cual los micro productores no obtienen recursos para dedicarle tiempo y trabajo a sus sembradíos ya que emigran a las ciudades cercanas en busca de trabajo o se van a los Estados Unidos de Mojados con lo cual la plantación se deteriora y aunque no es zona de plagas, siempre hay insectos que dañan la planta y al producto, destacó.
El Comcafé está convertido aquí en un elefante blanco, porque no cuenta con los recursos ni con los mecanismos para procurar “bajar” apoyos u organizar a los productores en figuras asociativas sujetas de financiamiento, ni siquiera una patente o denominación de origen se ha logrado para el café de Yajalón, que es de muy buena calidad, expresó, por lo que algunos grupos reducidos de indígenas se aventuran a llevar su producto a centros urbanos aledaños como Chetumal y Cancún, Villahermosa o la Ciudad de México, pero como no cuentan con ninguna clase de apoyo con una vez que les vaya mal, porque sean víctimas de la delincuencia o malbaraten su producto ante el temor de una prolongada estancia, el esfuerzo se trunca y la iniciativa se destruye.
Pidió a nombre de los micro y pequeños productores, asociaciones de cuatro a seis personas, familiares generalmente, que el gobierno ponga sus ojos en Yajalón, municipio de alta marginación, donde mucha gente vive en condiciones de bajo índice de desarrollo humano, y se apoye con mecanismos de comercialización internacional y financiamiento a la producción local de café, por el momento como política social más que económica, destacó. ASICh
