Orbelín Castro /ASICh
Operadores de la ruta 52 denuncian abusos de los patrones y piden la intervención de las autoridades gubernamentales para que intervenga ante el presidente de la línea Carlos Mario Melchor.
Luego de los constantes abusos que se ha generado por las altas cuentas que les están exigiendo a los operadores de ruta, después del incremento que se dio al inicio de este año, los inconformes por temor a represalias pidieron omitir sus nombre luego de que en constantes ocasiones han denunciados los abusos y son reprimidos con los reglamentos internos de esta línea, como el caso de David Fósil, quien al denunciar las irregularidades que se vive en esta ruta fue despedido sin derecho nada y sin justificación.
Con el incremento en la tarifa del transporte urbano a 6 pesos, también vino el incremento de la cuenta por parte de los patrones, pero los trabajadores del volante continúan en las mismas condiciones denunciaron algunos choferes de la ruta, que cubre de la prepa 1 al sabino y que atraviesa sobre el centro de la ciudad.
Y es que señalaron que el año pasado la tarifa diaria era de 900 pesos, ahora, con el incremento de un peso tendrán que cubrir una cuenta de 1,300 diarios que tendrán que cubrir por cada turno.
Por lo cual los inconformes señalaron que hay que agregar los 400 pesos más, no contando la gasolina que a diario son más de 400 pesos, que en los dos turnos hace un estimado al día de 800 pesos diarios que se ven obligados a sacar de 5 de la mañana hasta las 9 o 10 de la noche sin ninguna prestación por parte de los dueños de la concesión.
Uno de los choferes, que omitió su nombre por temor a represalias del “patrón” señaló que en ocasiones en un día “bueno”, como lo denominan ellos pueden llegar a su casa con 150 pesos. Sin embargo, no siempre sucede así pues hay ocasiones que lo más que logran llevar a la casa son 100 pesos que son insuficientes para atender sus necesidades más elementales de alimentación y vestido para sus familias.
Por ello, pidieron la compresión de los patrones para que no sean presionados a cumplir con la alta cuota para ellos puedan cubrir la gasolina y el lavado de las unidades. No es que juguemos a la carreritas como los usuarios piensan, es la necesidad la que no motiva a pisar el acelerador, sostiene.
Cabe señalar que a esta situación se agrega un pésimo servicio que se traduce en asientos en mal estado, rayados, rotos y en ocasiones con basura, vidrios quebrados, puertas de seguridad selladas y falta de extinguidores, son sólo algunas de las condiciones que los mismos operadores señalan, pero aseguran que muchos propietarios de las unidades se niegan a hacer las mejoras correspondientes e invertir en los vehículos.
Otro más, indicó que en cuanto al mantenimiento de las unidades se refiere, él al igual que varios de sus compañeros, han reportado las malas condiciones de las unidades, pero los mismos encargados y dueños no responden al llamado.
En las unidades, los patrones es más conveniente sólo estar ganando dinero, mientras la unidad jale (funcione) y ellos reciban su dinero, todo bien, no les importa en qué condiciones vaya la unidad, ni cómo vayan las personas, sólo es ganar dinero sin invertirle”, agregaron.
Por último, señalaron que durante mucho tiempo los operadores no cuentan con los servicios que marca la ley como son prestaciones, aguinaldo, seguro de vida, vacaciones entre otros. ASICh
