Cosme Vázquez/ASICh
Con el libro Palabra Bajo Arresto le tiro en lo social a que haya un cambio del sistema penitenciario en el país, así como en el sistema judicial y de procuración de justicia, sostuvo el periodista Angel Maro Ksheratto.
Tras presentar su obra, aseguró que en lo profesional, con su libro, le apuesta a que como periodistas retomemos el arte de escribir crónicas, entrevistas y reportajes, porque desafortunadamente ahora en los medios los espacios son cada vez más chicos.
Palabra Bajo Arresto es una compilación de entrevistas, reportajes y crónicas hechas desde la cárcel, en donde tuvo la oportunidad de convivir con población interna que le contó casos reales y duros de injusticia y de corrupción.
Ksheratto confirmó que hace casi seis años en el gobierno de Pablo Salazar Mendiguchía, durante estuvo recluido pudo constatar la saturación del penal, tan solo en el área de alta especialidad habían cuatro celdas con 36 personas; es increíble la situación.
Reconoció que en el actualmente se cuenta con la ley de sentencia suspendida, para brindar beneficios a gente que se encuentra presa sin motivos.
Pero, en cuanto a la corrupción en las cárceles por parte de policías y de encargados de los penales, sigue siendo un problema vigente. Inclusive en su columna Fichero Político ha denunciado constantemente al director de El Amate, quien permite que los familiares de los reclusos lleven aparatos costosos como televisores de plasma y luego ordena una requisa para quitarlos y quedárselos.
En tanto, sobre los juicios orales que se han implementado en Chiapas, con los que se están resolviendo casos judiciales en tan solo unas horas, Angel Mario anotó que es cuestión de que entendamos esa cultura y ver de fondo qué tan limpio está el sistema judicial.
Ojalá que no solo sea un sistema que venga a incrementar la corrupción y meter a más presos inocentes en las cárceles; hay que ver todavía los resultados.
Su libro que presentó este miércoles prácticamente ante la comunidad periodística, ha sido editado por Editorum, y en la portada tiene una caricatura genial de Enrique Alfaro. ASICh
