Comentario a Tiempo /Que se oiga claro: México no acepta injerencias. Somos un país libre, independiente y soberano: Claudia Sheinbaum (II) /Teodoro Rentería Arróyave

SEGUNDA PARTE

Al denunciar la presidenta de México, Claudia Sheimbaum Pardo, como ya lo apuntamos, al “injerencismo extranjero” que apoya cierta derecha del país, con toda valentía, preguntó sí Estados Unidos quiere influir en las elecciones mexicanas de 2027 a través de acusaciones, sin pruebas, contra funcionarios de colaborar con narcotraficantes, ante ello fijó su posición de no aceptar injerencias porque somos un país libre independiente y soberano

Por eso mismo, la Presidenta pidió la atención del pueblo de México, porque desde el exterior se quiere dictar quién es culpable y quién no; para presionar a nuestras instituciones desde fuera para normalizar la absurda idea de “que otro país puede intervenir en asuntos que solo les corresponden a los mexicanos”, y aclaró, no estamos hablando de cooperación, estamos hablando de injerencia.

Por ello mismo expresó: “México, que se oiga claro y que se oiga fuerte: ¡no acepta injerencias! ¡Somos un país libre, independiente y soberano!

Porque es legítimo, concretó, dudar del verdadero interés en los juicios de extradición para autoridades electas. Porque primero, hay que tenerlo claro: vienen por unos, luego por otros, hasta que oficinas del Departamento de Justicia se vuelvan el principal elector en México. Eso no lo podemos permitir, enfatizó

La historia de México recordó, sabe dónde conduce ese camino. Las intervenciones nunca han dejado justicia y bienestar para los pueblos. Que quede claro: nunca vamos a defender la corrupción ni la colusión con el crimen. Nunca. Para eso están las instituciones del Estado mexicano: la Fiscalía General de la República y el Poder Judicial.

Tan firme ha sido el combate a la corrupción y a la colusión con la delincuencia, que la Fiscalía, resaltó, ha procedido contra autoridades de todos los partidos políticos cuando se ha comprobado su vinculación con actividades criminales. Son cerca de un centenar de funcionarios y exfuncionarios consignados a las autoridades correspondientes.

Los resultados en seguridad son estos, continuó la Mandataria, hemos reducido, en 20 meses, en 49 por ciento los homicidios dolosos y en 20 por ciento los delitos de alto impacto. Y vamos a seguir dando resultados en seguridad, atendiendo a las y los jóvenes, y acabando con la impunidad, para que las y los mexicanos caminemos seguros en el territorio nacional.

Pero debe quedar claro: nosotros no hacemos la guerra como en el pasado, se refiere a la guerra personal que decretó Felipe Calderón con resultados funesto, nosotros construimos paz con justicia.

Por eso, hemos sido muy claros en el caso de autoridades del vecino país del norte, continuó, al expresar que para ayudarnos a disminuir la violencia en México es indispensable detener el tráfico ilegal de armas hacia nuestro país, y es fundamental que atiendan el grave problema de consumo de drogas en su territorio. Así como nosotros actuamos en el nuestro, ellos también deben romper las cadenas de distribución de drogas y el lavado de dinero que ocurre en los Estados Unidos.

Y lanzó Claudia Sheimbaum Pardo la firme posición de México con estas palabras: Nosotros creemos en la cooperación entre las naciones, en el intercambio de información y en el trabajo conjunto para enfrentar problemas comunes. Pero cooperación no significa subordinación. Colaboración no significa sometimiento.

La lucha contra la delincuencia organizada es una responsabilidad compartida por todos los Estados. Pero esa lucha no puede ser excusa para debilitar principios fundamentales del derecho internacional, como la no intervención y el respeto a la autodeterminación de los pueblos.

Nosotros vamos a seguir colaborando para evitar que las drogas crucen la frontera, por convicción humanista y porque entendemos el dolor que ese problema causa en familias estadounidenses.

Somos hermanos de todos los pueblos. Y entre los gobiernos nos guía el principio juarista de que: “Entre los individuos, como entre las naciones, el respeto al derecho ajeno es la paz”.

Es mejor trabajar conjuntamente, como socios comerciales, respetándonos y fortaleciendo el interés común con respeto a nuestras soberanías. Pero debe quedar muy claro, México no admite la injerencia en nuestros asuntos internos, porque nosotros no nos entrometemos en los asuntos internos de otras naciones. Ese es el principio constitucional de la no intervención.

Porque la historia de México nos ha enseñado que ningún pueblo conserva su libertad si permite que intereses extranjeros decidan sobre su destino.

Las y los mexicanos en México y también en Estados Unidos y en el mundo entero, sabemos que los lazos que nos unen son poderosos, y están construidos sobre los valores más profundos de la fraternidad.

Colaboramos, nos coordinamos, pero, como lo he dicho: nunca nos subordinamos, ni nos subordinaremos.

Bastante le costó a los padres y las madres de la patria, a nuestros próceres y al pueblo: la soberanía y la independencia. Esa es nuestra visión de Estado, de patria, de nación.

Ahora bien, lo más lamentable es la actitud de una parte de la derecha mexicana: una derecha entreguista, dispuesta a celebrar e incluso promover las presiones de políticos extranjeros.

Una derecha que llega al extremo de invitar a representantes de la ultraderecha española para rendir homenaje a Hernán Cortés. CONTINUARÁ,

¡Comparte la nota!