A las maestras y a los maestros, creadores del futuro de las naciones, un recuerdo solemne para los que duermen el sueño eterno.
CUERNAVACA, MORELOS. De acuerdo, se prestan a la polémica las primigenias frases del encuentro cimero de los líderes de las dos más grandes potencias, Xi Jinping, presidente de la República Popular de China y su huésped Donald Trump, presidente de Estados Unidos de América, sin embargo, son inusitadas en un clima mundial colapsado por las visiones opuestas de ambos mandatarios.
Trump, en sus frases laudatorias, afirmó al que calificó de gran amigo: “Siento un gran respeto por China, por el trabajo que ha hecho. Es usted un gran líder, se lo digo a todo el mundo”, al agregar con vehemencia: “A veces a la gente no le gusta que lo diga, pero lo digo de todos modos porque es verdad”.
Xi por su parte, aprovechó el momento para enviar un mensaje más que laudatorias cuando se refirió a la necesaria disposición de entendimiento, “Cuando ambas partes, afirmó, cooperan, ambas salen beneficiadas; cuando se enfrentan, ambas resultan perjudicadas”, y remató: “China y Estados Unidos deben ser socios y no adversarios, promover el logro mutuo y la prosperidad compartida, y abrir un camino correcto de convivencia entre grandes potencias en la nueva era”.
Ya en comunicados de prensa, la Casa Blanca aseguró que ambos países están de acuerdo en su postura sobre Irán, sin embargo, Beijing se limita a decir que han intercambiado “puntos de vista”. El mandatario republicano, insistió en que la relación bilateral “va a ser mejor que nunca”.
La agenda está más que cargada: disputas comerciales, tecnológicas y geopolíticas acumuladas.
En la primera sesión de negociaciones entre los dos mandatarios, indican los cables, Xi ha advertido a Trump sobre Taiwán: “Es el tema más importante en las relaciones entre China y Estados Unidos”, ha afirmado el líder asiático. Mal manejado, ha remarcado, ese asunto podría encaminarnos incluso al “conflicto”.
Por un lado, Taiwan, la isla autogobernada es uno de los puntos más calientes del planeta: China siempre la considera una parte irrenunciable de su territorio, mientras Estados Unidos le presta ayuda militar.
En el lado occidental, en las antípodas, se encuentra la disputa por Cuba, una nación que el gobierno estadounidense considera un enclave del comunismo a 200 millas de sus costas. Si logran superar esta disputa de más de medio siglo se habrá dado un paso enorme en la solución de los conflictos mundiales.
“La relación entre China y Estados Unidos va a ser mejor que nunca antes”, ha aseverado el magnate Republicano en el intercambio inicial de declaraciones, abierto a la prensa. Ha repetido en varias ocasiones el “honor” que supone para él la visita y ser “amigo” de Xi. “Hemos tenido una relación fantástica, nos hemos llevado bien y, cuando ha habido dificultades, las hemos solucionado”, ha proseguido. “Yo te llamaba y tú me llamabas”, ha detallado, al más puro estilo Trump. “La gente no sabe que, cuando teníamos un problema, lo solucionábamos muy rápido, y vamos a tener un futuro fantástico juntos”, según informaciones de los corresponsales del diario “El País”.
Y agregan: El líder chino, como es habitual en él, ha arrancado el encuentro de la mañana hablando de un mundo en proceso de mutación que se ha convertido en un mantra: “Los cambios sin precedentes en un siglo se están acelerando”. “La situación internacional atraviesa un periodo marcado por turbulencias y transformaciones entrelazadas”, ha insistido Xi. “El mundo vuelve a encontrarse en una nueva encrucijada histórica”. La verdad y más que la verdad.
En esa misma el líder chino ha lanzado a su homólogo y a su comitiva esta batería de preguntas: “¿Podrán China y Estados Unidos superar la llamada “trampa de Tucídides” y abrir un nuevo paradigma de relaciones entre grandes potencias? ¿Podrán unir esfuerzos para hacer frente a los desafíos globales e inyectar más estabilidad al mundo? ¿Podrán, teniendo presentes el bienestar de los pueblos de ambos países y el futuro y destino de la humanidad, construir conjuntamente un futuro mejor para las relaciones bilaterales?”.
De acuerdo son, como dijo Xi Jinping son preguntas de la historia, del mundo y de los pueblos, cuya respuesta “los líderes de las grandes potencias deben escribir juntos”. Esperemos el Comunicado Conjunto, por lo pronto es de preguntarse: ¿INICIARÁN ESOS LÍDERES LA ERA DE LA PAZ Y LA PROSPERIDAD MUNDIAL?
