FORTINO, UN SER AMOROSO, SEDUCTOR Y TRABAJADOR XII
POR TEODORO RENTERÍA ARRÓYAVE
DÉCIMA SEGUNDA PARTE
Como ya lo dejamos expuesto, estábamos inmersos en la consolidación del “Grupo Nueva Radio”, mi hermano Fortino Ricardo, a quien en su memoria dedicamos estasentregas, viajaba de Pachuca, Hidalgo, a Mazatlán, Sinaloa, y viceversa. También como ya dijimos las radiodifusoras de esas plazas en tres meses eran autosuficientes.
Nosotros desde el corporativo en la Ciudad de México, creamos el “Sistema deNoticiarios” y la “Comercializadora” de “Grupo Nueva Radio”, por cierto los hijos Teodoro Raúl y Gustavo, que ya habían tenido experiencias radiofónicos enprogramas universitarios, se iniciaron en los Noticiarios que difundíamos diariamente desde la capital del país.
Además, estábamos en la responsabilidad de instalar las otras tres radiodifusoras quese nos habían concesionado: Toluca, Malinalco y Coacalco, Estado de México.
Con la experiencia de nuestros ingenieros, nos propusieron que la de Toluca, por supotencia -50 mil watts-, la convirtiéramos en regional. Una buena altura y magnífico equipo haría el milagro técnico.
Subimos y bajamos cerros, que estuvieran en la zona del Valle de Toluca. Miconsanguíneo no fue ajeno a esa búsqueda. Todo es de una emoción indescriptible, los técnicos con sus equipos realizaban sus mediciones, nosotros en silencio los observamos y cuando nos decían que el punto escogido era bueno estallábamos en hurras y aplausos.
La radiodifusora de Coacalco, desde un principio la calificamos como “la gallina de los huevos de oro”, por el gran auditorio que iba a abarcar. Solamente cubrir Ecatepec nos daba una audiencia posible de más de un millón de habitantes.
En fin, todo era alegría cuando un día el socio mayoritario, Francisco Rojas Gutiérrez o quien nos había invitado a participar en el proyecto, nos llamó a junta. En la puerta uno de sus principales colaboradores nos advirtió: “te van a proponer a ArturoGonzález de Aragón, como tu jefe inmediato, no lo aceptes, te va a fregar”.
Siempre he creído en la buena voluntad de las personas, además como socio minoritario no tenía la fuerza suficiente para negar que a dicha persona se le diera ese cargo.
En efecto, tal como me lo advirtieron, en la cuarta reunión este individuo queposteriormente fue nombrado durante el foxismo como Auditor Superior de laFederación me espetó: “Se acabó el jueguito, endosa tus acciones, te daremos una indemnización”. Me negué a ello y para amedrentarme vino la amenaza de muerte. Eso lo recordaremos en la próxima entrega.
