COMENTARIO A TIEMPO

COMPROMETIDO CON LA OBRA SOCIAL

Por Teodoro Rentería Arróyave

El genio de la batuta, el maestro comprometido con la obra social artística, Claudio Abbado, emprendió el viaje al eterno éter, después de cumplir con la vida al dejar una herencia excelsa a la humanidad.

La noticia se conoció al instante, a los 80 años, el director titular de la considerada la mejor orquesta del mundo, la Filarmónica de Berlín y antes la de Viena, falleció rodeado del amor de su esposa, hijos y demás familia, después de una lucha titánica contra el cáncer de estomago que le aquejó durante 13 años.

Como todos lo sabemos, aunque algunos lo disimulen, el Sistema Nacional de Orquestas y Coros Juveniles e Infantiles de Venezuela es una obra social y cultural del Estado venezolano que fue concebido y fundado en 1975 por el maestro y músico venezolano José Antonio Abreu para sistematizar la instrucción y la práctica colectiva e individual de la música a través de orquestas sinfónicas y coros, como instrumentos de organización social y de desarrollo humanístico.

Este modelo pedagógico, artístico y social, que ha alcanzado relevancia en el mundo entero, constituye el programa de responsabilidad social de mayor impacto en la historia de Venezuela a partir del apoyo, para que abarcara a todo el país con el ingrediente de la música propia, del presidente Hugo Chávez y ahora de su sucesor Nicolás Maduro

El 13 fue para Claudio Abbado su número de suerte y también de su padecimiento mortal, después de 13 años al frente la Filarmónica de Berlín se vio precisado a ceder el pódium, pero jamás doblegado y no obstante que ya estaba aquejado por el cáncer, dedicó sus últimos años a la enseñanza musical de niños en Venezuela

Si su legado a la humanidad fue amplísimo, para América Latina fue superior al convertirse en el principal impulsor del proyecto musical con niños y jóvenes venezolanos.

Todo mundo aplaude hoy al joven maestro venezolano, Gustavo Dudamel, pero pocos saben que Claudio Abbado dirigió con su maestría inigualable no solamente la Orquesta Juvenil Bolivariana de Venezuela, sino además fue el maestro principal Dudamel, cuyo estilo sobre el podio es un compendio de las enseñanzas de Abbado y de su otro mentor, sir Simon Rattle.

En estos momentos de la triste despedida, debemos también de resaltar, lo que muy pocos conocen: su juventud ligada con organizaciones de izquierda y su profundo pensamiento progresista.

Muchas, variadas y ricas frases de reconocimiento se están pronunciando en todo el orbe, ante la desaparición física de una de las batutas más grandes en la historia, por eso queremos terminar esta entrega con la postrer petición del insigne maestro, Claudio Abbado; “En lugar de llevar flores a mi sepelio, es mi último deseo que se donen recursos al Centro de Oncología Pediátrica en Bolonia. Amén.

Periodista y escritor, Secretario de Desarrollo Social de la FELAP, Presidente fundador y vitalicio honorario de la FAPERMEX, ex presidente del Club Primera Plana. Agradeceré Sus comentarios y críticas en teodoro@libertas.com.mx, teodororenteriaa@gmail.com

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