PEDRO OJEDA PAULLADA
Por Teodoro Rentería Arróyave.
MATAMOROS, TAMAULIPAS. En el gremio periodístico existe una conseja desde tiempos muy pasados, cuando un personaje destacado fallece después de haber ocupados cargos o de haber cobrado fama en alguna disciplina de la ciencia o de las artes, decimos que “murió fuera de tiempo”, eso ocurrió con el licenciado Pedro Ojeda Paullada, quien ocupó todo tipo de puestos públicos, y como se decía en su tiempo y circunstancia, sólo le faltó ser Presidente de la República.
Más o menos retirado de la política, sin dejar la cátedra en su querida Universidad Nacional Autónoma de México, UNAM, todavía lo saludamos en una reunión previa a la formalización de la candidatura presidencial por el Partido Revolucionario Institucional de Enrique Peña Nieto; Ojeda Paullada abandonó este mundo el pasado 29 de diciembre, eso sí con la satisfacción de que su “querido PRI” regresó a Los Pinos, después de los fracasados sexenios panistas.
Recuerdo a Pedro, muy jóvenes en aquellos ayeres, unos cuantos años era mayor que el comentarista, cuando escaló su primer puesto importante en la administración pública federal, Director General de Asuntos Jurídicos de la antigua Secretaría de Comunicaciones y Obras Públicas, lo acompañó en la subdirección Mario Ruiz de Chávez, ya también extinto. Tengo la imagen clavada cuando llegamos a la modesta oficina y todos celebrábamos el nombramiento.
Perteneció, es cierto, a esa camada de buenos y distinguidos estudiantes de Derecho que se dieron a conocer con la Revista Vox Leí, que editaba desde la Preparatoria del Centro Universitario México, CUM, el hijo del presidente, Miguel Alemán Velazco, sin embargo al poco tiempo Pedro tomó el liderazgo al crear el grupo político-social, Plataforma de Profesionales, del cual fue su primer presidente.
A ese destacado conclave me acercó el gran amigo y reconocido colega, el malogrado, Horacio Estavillo Laguna, muerto con su familia en un accidente aéreo, nunca investigado. Era tan querido Horacio que el propio Ojeda Paullada cuando secretario de Pesca, bautizó con su nombre la Sala de Prensa de esa dependencia.
Plataforma de Profesionales, valga la redundancia fue la plataforma de lanzamiento de la frustrada campaña presidencial de otro finado, el licenciado Mario Moya Palencia, quien siendo secretario de Gobernación, todo apuntaba hacia, sin embargo el presidente Luis Echeverría cambió la historia y se decidió por su compañero de juventud, José López Portillo.
Pedro Ojeda Paullada, quien nació en 1934, como lo publicaron los medios fue un abogado y político mexicano destacado, miembro del Partido Revolucionario Institucional, ocupó cargos de primer nivel durante tres sexenios consecutivos, los correspondientes a Luis Echeverría Álvarez, José López Portillo y Miguel de la Madrid.
El presidente Echeverría Álvarez lo designó Procurador General de la República; López Portillo lo nombró Secretario del Trabajo y Previsión Social, cargo que ocupó hasta 1982, cuando fue nombrado Presidente Nacional del PRI, durante la campaña de Miguel de la Madrid.
De la Madrid, presidente, lo nombró titular de la Secretaría de Pesca y permaneció en el todo el sexenio, posteriormente ocupó otros cargos: fue diputado en la LV, en tiempos de Carlos Salinas de Gortari y de Ernesto Zedillo Ponce de León fue Presidente de la Junta Federal de Conciliación y Arbitraje. Hasta su muerte, en la Facultad de Derecho de la UNAM, impartió las cátedras de Derecho Económico y Derecho de la Seguridad Social.
El recuerdo del gran amigo, destacado funcionario y reconocido catedrático será perene. A su respetada familia e incontables amistades nuestra solidaridad en la aflicción, que también es nuestra.
Periodista y escritor, Secretario de Desarrollo Social de la FELAP y Presidente fundador y vitalicio honorario de la FAPERMEX. Agradeceré Sus comentarios y críticas en teodoro@libertas.com.mx, teodororenteriaa@gmail.com y felapvicemex@hotmail.com
