LO QUE NOS HUBIÉRAMOS AHORRADO
Por Teodoro Rentería Arróyave
Estos finales de administraciones, federal y de la ciudad de México, en verdad están resultando de “terciopelo”; sorprenden porque durante seis largos años fueron de confrontaciones y de absurdas disputas que desde luego provocaron toda clase de daños a la población, que esos gobiernos protestaron servir.
La civilidad al fin llego. ¿Cuánto nos hubiéramos ahorrado los mexicanos en general, sí desde un principio hubieran sido escuchadas y atendidas las convocatorias al dialogo y a la negociación por parte de funcionarios públicos y actores políticos confrontados por absurdas posiciones partidistas?
Durante seis años, en forma por demás absurda, se negaron las izquierdas a reconocerle legitimidad al presidente, Felipe Calderón Hinojosa emanado del derechista Partido Acción Nacional, PAN.
A nosotros nos consta, como llegaba tarde y se salía antes de que terminaran las ceremonias o los actos públicos, Marcelo Ebrard Casaubón, jefe de gobierno saliente del Distrito Federal, procedente del partido de izquierda, de la Revolución Democrática, PRD, para evitar el saludo de mano y la fotografía con el jefe del Ejecutivo federal, Felipe Calderón Hinojosa.
Cuántas veces escuchamos, leyenda o no, del juramento de Calderón Hinojosa “de que primero muerto que entregar Los Pinos de regreso al PRI”, Partido Revolucionario Institucional, versión, jamás desmentida.
Es del conocimiento público, que todas las iniciativas de leyes calificadas como preferentes, fueron entorpecidas en el Congreso de la Unión sólo por la confrontación y la posición de soberbia de cada uno de los grupos partidistas concurrentes en el mismo. ¿Cuántas otras, vitales para el desarrollo de la Nación, se frenaron o quedaron inconclusas por las mismas absurdas causas?
Y ahora, al final, después de seis años de mantener en la incertidumbre al pueblo de México, todas son buenas caras, fuertes abrazos, amables saludos, frases corteses, sonrisas y arrumacos.
Marcelo Ebrard, al fin reconoce la legitimidad del presidente Calderón Hinojosa, importándole un bledo la posición del excandidato presidencial perdedor Andrés Manuel López Obrador, y lo invita a inaugurar la Línea 12 del Metro, la Línea Dorada, que según se ha anunciado, es la obra más importante de América Latina en los últimos años.
El presidente Calderón Hinojosa, su familia y colaboradores desocuparon tres meses antes de terminar el mandato, la Residencia Oficial de Los Pinos y le entregaron las llaves al priista, Enrique Peña Nieto quien lo sustituirá en el puesto mas alto del país, además de prestarle el Avión Presidencial para su reciente gira internacional y se aventó el costo político de comprar la nueva y moderna nave del Jefe del Ejecutivo, que no disfrutará y que si estrenará el mandatario tricolor entrante.
Por último, como lo hemos mencionado, los mandatarios entrante y saliente ya se pusieron de acuerdo para que la nueva Ley Federal del Trabajo sea votada favorablemente por el Congreso de la Unión; Felipe Calderón se colgará la medalla de la aprobación de su iniciativa y el régimen de Peña Nieto quedará alfombrado con dicha norma.
Así está al final el escenario público, o mejor dicho, así debió de haber sido, civilidad ante todo y sobre todo. Cuánto nos hubiéramos ahorrado de tiempo perdido y cuánto se hubiera ganado en el desarrollo de la Nación sí otras hubieran actitudes y las acciones. Es de esperarse que sirva de enseñanza
Periodista y escritor. Secretario de Desarrollo Social de FELAP y Presidente fundador y vitalicio honorario de FAPERMEX. Agradeceré Sus comentarios y críticas en teodoro@libertas.com.mx, teodororenteriaa@gmail.com y felapvicemex@hotmail.com
