COMENTARIO A TIEMPO

DECLINAR

Por Teodoro Rentería Arróyave

El verbo declinar no se conjuga ni se conjugará al interior del Partido Acción Nacional, PAN, por la infinita soberbia y con su ingrediente de misógino, porque ahí siguen montados en su macho los dos aspirantes ante la única mujer también pretensa a la candidatura blanquiazul a la Presidencia de la República.

Para nada les preocupan las definiciones tomadas, con altura de miras en ese sentido, por los partidos opositores, de la Revolución Democrática, PRD, y Revolucionario Institucional. PRI. El PAN es el partido en el gobierno y eso lo define todo, parece ser la cantaleta de la arrogancia.

Josefina Vázquez Mota, la precandidata mejor posesionada en intención del voto panista y abierto a la ciudadanía, pide adelantar la definición del candidato presidencial, consciente de que en la carrera comicial el PRI y el PRD ya les llevan una delantera cuando menos preocupante.

Por su parte, el representante del pasado inmediato, Santiago Creel Miranda, quien ya bajó al segundo plano, pide la declinación, sin mencionar nombre, para que la contienda al interior de su partido sólo sea de dos: él y obvio, doña Josefina.

Por su parte, el del sótano en la preferencias del voto -4 por ciento-, Ernesto Cordero Arroyo, pero eso sí con muchas firmas de apoyo, en verdad ya se la creyó que es el “Cordero de Dios”, se sueña no candidato sino Presidente de la República por obra, gracia y milagro del espíritu santo.

Es decir, por la decisión omnímoda de su jefe, Felipe Calderón Hinojosa. Como en el pasado que critican, está más que seguro que es el amarrado porque así lo ordena el gran elector, el Presidente de la República en turno.

Mientras tanto, en las casas de enfrente sucede lo congruente en una lucha que desde ahora se presume será como nunca complicada por la situación misma del país sumido en el caos, la pobreza, el desempleo, cero desarrollo e inseguridad pública aguda.

Con un par de encuestas, que suplieron el voto de los militantes y adherentes de izquierda, se determinó que el mejor favorecido fue Andrés Manuel López Obrador y que el perdedor fue el jefe de gobierno del Distrito Federal, Marcelo Ebrard Casaubón, por lo tanto los tres partido de esa corriente, PRD; del Trabajo, PT, y Movimiento Ciudadano, en alianza, ya tiene candidato o precandidato, pero ya lo tienen.

En el PRI declina a favor de Enrique Peña Nieto, en forma abierta y definitoria, el senador Manlio Fabio Beltrones y el mexiquense se convierte en el virtual candidato de la alianza PRI, Verde Ecologista y Panal.

El PAN de las alianzas “antinaturas y con ofensas”, repetimos, se queda ahíto de las mismas, pero eso sí, en la creencia del “Cordero de Dios” de que él será el futuro Presidente de México por obra y gracia del espíritu santo, entiéndase, Felipe Calderón Hinojosa, allá él.

Periodista y escritor. Vicepresidente de FELAP y Presidente fundador y vitalicio de FAPERMEX. Agradeceré Sus comentarios y críticas en teodoro@libertas.com.mx, teodororenteriaa@gmail.com y felapvicemex@hotmail.com

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