Arcano Político

Se ignora el derecho de la mujer a vivir sin violencia

Por Mario Luis ALTUZAR SUÁREZ

Ciudad de México.- Instó hoyAñadir un evento para hoy el secretario general de la ONU, el sudcoreano Ban Ki-Moon, a poner fin a la violencia contra las mujeres.Categórico, señaló: El derecho de las mujeres y las niñas a vivir sin sufrir violencia es inalienable y fundamental. Está consagrado en el derecho internacional humanitario y las normas internacionales de derechos humanos y es la piedra angular de mi campaña “ÚNETE para poner fin a la violencia contra las mujeres”.

Las mujeres entre 15 y 44 años de edad corren mayores riesgos de ser violadas o maltratadas en casa que de sufrir cáncer, accidentes de vehículos, guerra y malaria, según estadísticas del Banco Mundial.

El 17 de diciembre de 1999, la Asamblea General de las Naciones Unidas designó el 25 de noviembre como el Día Internacional de la Eliminación de la Violencia contra la Mujer.

Se honró la memoria de las tres hermanas dominicanas Mirabal (Patria, Minerva y María Teresa), asesinadas el 25 de noviembre de 1960 a palos por órdenes del dictador dominicano Rafael Leónidas Trujillo.

La ONU invitó a gobiernos, organizaciones internacionales y organizaciones no gubernamentales a organizar actividades dirigidas a sensibilizar al público respecto del problema en este día como una celebración internacional.

En su mensaje con motivo del Día Internacional de la Eliminación de la Violencia contra la Mujer, el dirigente del organismo internacional calificó esta dramática realidad que afecta al 70 por ciento de las mujeres en el mundo, de “pandemia”.

Dijo: “La violencia contra las mujeres y las niñas presenta muy diversas formas y afecta a muchas personas en todo el mundo”.

Añadió: “En este Día Internacional, insto a los gobiernos y asociados en todo el mundo a que aprovechen la energía, las ideas y el dinamismo de los jóvenes para ayudarnos a poner fin a esta pandemia de violencia. Solo entonces viviremos en un mundo más justo, pacífico y equitativo”.

Diversas encuestas mundiales sugieren que la mitad de todas las mujeres que mueren de homicidio son asesinadas por su esposo o pareja actual o anterior.

En Australia, Canadá, Israel, Sudáfrica y los Estados Unidos, entre el 40 y 70 por ciento de las mujeres víctimas de asesinato fueron matadas por sus parejas, según la Organización Mundial de la Salud (OMS).

En Colombia, cada seis días se reporta una mujer asesinada por su pareja o pareja anterior.

En la República Democrática del Congo se reportan aproximadamente 1,100 violaciones al mes, con un promedio de 36 mujeres y niñas violadas cada día. Se cree que más de 200,000 mujeres han sufrido de violencia sexual en ese país desde que inició el conflicto armado.

En tiempos de paz, la violencia contra mujeres detenidas por la policía es común y abarca casos de violencia sexual, prácticas inapropiadas de vigilancia, registros al desnudo realizados por hombres, y la exigencia de actos sexuales a cambio de privilegios o necesidades básicas.

Además, la violación se ha usado durante mucho tiempo como una táctica de guerra, con violencia contra mujeres durante o posteriormente a conflictos armados informados en cada zona de guerra internacional o no internacional.

Hay más: Según los cálculos, entre 500,000 y 2 millones de personas son traficadas anualmente en situaciones que incluyen prostitución, mano de obra forzada, esclavismo o servidumbre. Mujeres y niñas suman alrededor del 80 por ciento de las víctimas detectadas.

Por si fuese poco, en el Tercer Milenio la mutilación de órganos genitales femeninos/amputación de órganos genitales (FGM/C) se refiere a diversos tipos de operaciones de mutilación tradicionales realizadas en mujeres y niñas.

Se calcula que más de 130 millones de niñas y mujeres vivas actualmente han sido sometidas a FGM/C, principalmente en África y algunos países del Oriente Medio. Se piensa que 2 millones de niñas tienen riesgo de ser sometidas a una mutilación de los órganos genitales al año

Para hacer conciencia en los gobiernos neoliberales tan sensibles a los gastos públicos, les mencionamos que el costo de la violencia doméstica entre parejas solamente en los Estados Unidos sobrepasa los 5,800 millones de dólares al año: de ellos, 4,100 millones de dólares en servicios directos médicos y de atención médica, en tanto que la pérdida de la productividad representa cerca de 1,800 millones de dólares.

Un estudio de 2004 en el Reino Unido estimó el total de los costos directos e indirectos de la violencia doméstica, incluidos el dolor y el sufrimiento, en 23,000 millones de libras esterlinas al año ó 440 libras por persona.

Por considerarlo de interñes general, reproducimos el mensaje del Secretario General en el Día Internacional de la Eliminación de la Violencia contra la Mujer

Nueva York, 25 de noviembre de 2011

La violencia contra las mujeres y las niñas presenta muy diversas formas y afecta a muchas personas en todo el mundo. Incluye la violación, la violencia doméstica, el acoso en el trabajo, los abusos en la escuela, la mutilación genital femenina y la violencia sexual en los conflictos armados. En la mayor parte de los casos, es infligida por hombres. La proliferación de este tipo de violencia, tanto en los países en desarrollo como en los desarrollados, debería escandalizarnos a todos. La violencia, y en muchos casos el mero hecho de amenazar con recurrir a ella, es uno de los mayores obstáculos a la plena igualdad de la mujer.

El derecho de las mujeres y las niñas a vivir sin sufrir violencia es inalienable y fundamental. Está consagrado en el derecho internacional humanitario y las normas internacionales de derechos humanos y es la piedra angular de mi campaña “ÚNETE para poner fin a la violencia contra las mujeres”. Desde su puesta en marcha en 2008, la campaña ha movilizado a los gobiernos, la sociedad civil, el sector privado, figuras del deporte, artistas, mujeres, hombres y jóvenes de todo el mundo. La plataforma de movilización social “Di NO – Únete” ha registrado más de dos millones de actividades en todo el mundo, desde marchas de protesta a campañas de concienciación pública o iniciativas de promoción en el ámbito legislativo en apoyo a las víctimas.

Muchas de estas actividades han recibido apoyo del Fondo Fiduciario de las Naciones Unidas para poner fin a la violencia contra la mujer. Desde su creación hace 15 años, el Fondo ha concedido subvenciones por valor de 77 millones de dólares a 339 iniciativas en 126 países y territorios. Desearíamos el Fondo pudiera hacer más, pero la demanda de apoyo sigue siendo muy superior a los recursos disponibles. Solo este año, el Fondo recibió más de 2.500 solicitudes por un valor total de casi 1.200 millones de dólares. Hago un llamamiento a todos nuestros asociados para que nos ayuden a atender esta enorme necesidad pendiente.

Nos hemos propuesto asegurarnos de que el mensaje de “tolerancia cero” llegue a todos los rincones. Para lograrlo, hemos de implicar a toda la sociedad, y especialmente a los jóvenes. En particular, se ha de alentar a los niños y los jóvenes a ser los impulsores del cambio que necesitamos. Hemos de promover modelos de masculinidad saludables. Siguen siendo demasiados los jóvenes que crecen rodeados de estereotipos masculinos desfasados. Con solo hablar con sus amigos y compañeros sobre la violencia contra las mujeres y las niñas, y poner de su parte para acabar con ella, pueden contribuir a desterrar un comportamiento arraigado desde hace generaciones.

En este Día Internacional, insto a los gobiernos y asociados en todo el mundo a que aprovechen la energía, las ideas y el dinamismo de los jóvenes para ayudarnos a poner fin a esta pandemia de violencia. Solo entonces viviremos en un mundo más justo, pacífico y equitativo.

Ban Ki-moon

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