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Alfonso Carbonell

Derechos humanos

Sin duda, el tema de los derechos humanos aquí, y en China, es un tema inacabado desde la real visión, coincidirán, de que la existencia de violación de los derechos humanos es algo más que cotidiano. Insisto, aquí y en China.
Ciertamente, en cuanto a lo que corresponde a este capitulo en nuestra entidad, aún no superado me queda claro, pero sí, y quiero ser puntual al respecto, desde la asunción a la Comisión de Derechos Humanos en el estado del actual Ombudsman, Juan Carlos Moreno Guillén, mucho se ha avanzado, empero, también me queda claro, con un trecho aún muy largo por recorrer. Pero quise acentuar la llegada y avance en materia de derechos humanos a partir de la llegada de Juan Carlos, porque recordará y eso está bastantemente documentado, durante la administración anterior -léase el pabliato-, si algo pudiera caracterizarlo fue, precisamente, la constante y permanente violación a éstos, así considerados universalmente, derechos humanos, que no quiere decir ni es otra cosa que el respeto a las libertades y garantías individuales de todo ciudadano.

Déjenme entonces, antes de pasar a reproducir parte, tal vez sustantiva desde mi punto de vista, sobre lo que el Ombudsman (defensor del pueblo) chiapaneco Moreno Guillén, informó a un año de gestión al frente de tan difícil cuan honrosa tarea y responsabilidad. Pero antes, decía, déjenme recordarles lo que dice la declaración universal de los Derechos Humanos:

El 10 de diciembre de 1948, la Asamblea General de las Naciones Unidas aprobó y proclamó la Declaración Universal de Derechos Humanos, cuyo texto completo figura en las páginas siguientes. Tras este acto histórico, la Asamblea pidió a todos los Países Miembros que publicaran el texto de la Declaración y dispusieran que fuera “distribuido, expuesto, leído y comentado en las escuelas y otros establecimientos de enseñanza, sin distinción fundada en la condición política de los países o de los territorios”.

Preámbulo

Considerando que la libertad, la justicia y la paz en el mundo tienen por base el reconocimiento de la dignidad intrínseca y de los derechos iguales e inalienables de todos los miembros de la familia humana;
Considerando que el desconocimiento y el menosprecio de los derechos humanos han originado actos de barbarie ultrajantes para la conciencia de la humanidad, y que se ha proclamado, como la aspiración más elevada del hombre, el advenimiento de un mundo en que los seres humanos, liberados del temor y de la miseria, disfruten de la libertad de palabra y de la libertad de creencias;
Considerando esencial que los derechos humanos sean protegidos por un régimen de Derecho, a fin de que el hombre no se vea compelido al supremo recurso de la rebelión contra la tiranía y la opresión;
Considerando también esencial promover el desarrollo de relaciones amistosas entre las naciones;
Considerando que los pueblos de las Naciones Unidas han reafirmado en la Carta su fe en los derechos fundamentales del hombre, en la dignidad y el valor de la persona humana y en la igualdad de derechos de hombres y mujeres, y se han declarado resueltos a promover el progreso social y a elevar el nivel de vida dentro de un concepto más amplio de la libertad;
Considerando que los Estados Miembros se han comprometido a asegurar, en cooperación con la Organización de las Naciones Unidas, el respeto universal y efectivo a los derechos y libertades fundamentales del hombre, y
Considerando que una concepción común de estos derechos y libertades es de la mayor importancia para el pleno cumplimiento de dicho compromiso;

La Asamblea General
Proclama la presente
Declaración Universal de Derechos Humanos como ideal común por el que todos los pueblos y naciones deben esforzarse, a fin de que tanto los individuos como las instituciones, inspirándose constantemente en ella, promuevan, mediante la enseñanza y la educación, el respeto a estos derechos y libertades, y aseguren, por medidas progresivas de carácter nacional e internacional, su reconocimiento y aplicación universales y efectivos, tanto entre los pueblos de los Estados Miembros como entre los de los territorios colocados bajo su jurisdicción.

Ya de salida

Va pues: “El 2007 fue un año complejo en la realidad mexicana y la chiapaneca, el inicio de un nuevo mandato constitucional en el gobierno de ambos ordenes. Como tal, la problemática existente es variada y por ende, el tratamiento de estos problemas es igualmente complejo.
El día 11 de enero de 2007, el Honorable Congreso del Estado a propuesta en terna del Gobernador del Estado Juan Sabines Guerrero, designó al de la voz como Presidente de la Comisión de los Derechos Humanos en Chiapas. Sin duda alguna un cargo de gran responsabilidad y que engloba el mayor compromiso hacia la comunidad y la distinción más grande que haya sido objeto.
A partir de ese momento con el equipo que me acompaña y el Honorable Consejo integrado por diez ciudadanos ejemplares, delineamos el actuar de esta noble institución bajo la premisa de su propia naturaleza: La protección y defensa de los derechos humanos de todas las personas en Chiapas, y la formación mediante la promoción y divulgación, de una cultura de respeto a los derechos humanos en la sociedad.
Durante todo el primer año de ejercicio hemos repetido que nosotros concebimos al ombudsman como la conciencia moral de la sociedad y del gobierno, pero a la vez, como el intermediario entre el gobierno y la sociedad.

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