Alfonso Carbonell Chávez
¡2014; Año de las grandes transformaciones!
Así en positivo, sería menester aventurarnos a conjeturar que este que recién inició, sea un año en el que las tan debatidas y finalmente aprobadas Reformas Estructurales, las más propuestas en el seno del Pacto por México, mismo que sirvió de instrumento para su viabilidad inicial y que, dicho sea de paso, para los propósitos transformadores del gobierno del presidente Enrique Peña Nieto cumplieron sus expectativas es decir, el cúmulo de éstas con todo y contra todo, una a una se fueron gestando. La reforma energética considerada la madre de todas las reformas, coronó al término del año anterior, insisto, las bases para empezar la transformación de México. Y así esperamos que ocurra.
Así pues, arrancamos este 2014 con el presupuesto más grande en la historia del país con una suma que anotada en cifras requiere de una cantidad de ceros casi indescifrable pero que se leería así: cuatro billones cuatrocientos sesenta y siete mil doscientos veinticinco millones ochocientos mil pesos(4’467,225’800,000.00), cantidad que si la convirtiéramos en, qué podría ser, bolillos o tortillas, los mexicanos (118 millones aprox) tendríamos para comer – calculo- estos productos de la canasta básica tal vez los próximos ¡cien años! Je. A lo que voy es que, si en el 2013 “por angas o por mangas” (decía mi señor padre Alfonso Carbonell Javier, quien por cierto ayer 7 fue su cumpleaños, qepd) no resultó ser lo promisorio que se estimó por el propio gobierno al iniciar su estimado con un crecimiento del PIB del 3.5 % y al final del día, alcanzar apenas el 1.2 del mismo. Pero como dicen los propios funcionarios de Hacienda federal que, de empezar a operarse en el terreno de los hechos concretos las reformas estructurales (la energética, de telecomunicaciones, la financiera y la hacendaria, básicamente), es posible que y, a la par del presupuesto histórico, las inversiones en el área petrolera y de electricidad, más el acceso a créditos blandos y en mayores cantidades por parte del público en general y las empresas, por ejemplo, el empleo se detonará y así las múltiples cadenas de producción y el consumo se verán impactadas positivamente (no textual interpreto). Bueno así nos las vendieron y ahora, habrá que ver se concreten en los hechos. Me queda claro.
¡2014; Año de las… (II)
Ciertamente lo comentado ya, es un panorama muy pero muy general respecto a lo que para este 2014 esperamos y deseamos ver que las reformas aprobadas, en verdad, empiecen, como lo sostiene el propio presidente Peña, a transformar a México. Es claro entenderlo, que aún falta mucho y muchas reformas constitucionales o no, para irle dando rumbo y sentido a la transformación. El tema del combate a la corrupción o el de la rendición de cuentas y la transparencia son temas aún pendientes en su ejecución, pero no reconocer que las bases están sentadas sería ir, como salmón, contra corriente. ¿O no señor Obrador?
Pero si las expectativas para el 2014 se plantean así, bueno al menos en el terreno de lo declarativo como promisorias, es ahora preguntarnos los chiapanecos; y nosotros ¿podremos igual fincar nuestro optimismo bajo las mismas premisas? Empecemos por considerar que para este 2014 Chiapas contará con un presupuesto de 78 mil 061 millones 572 mil 475 pesos con cero centavos, lo que representa según lo consignó el boletín del Congreso local, que dicho sea de paso fue quien lo aprobó, 14 mil millones más que lo ejercido en el 2013. ¿Poco, mucho, ustedes dirán? Lo que sí y eso me queda más que claro, es que este presupuesto propuesto por el gobernador Manuel Velasco Coello, está o debe de estar, ahora sí, orientado a cumplir los ejes fundamentales de su Plan estatal 2013-2018 el cual considera, es menester, los compromisos adquiridos (los más) durante su campaña.
Para Chiapas y los chiapanecos así, del gran pastel del presupuesto federal 2014 le corresponderá una tajada que representa, la verdad muy poca, del 1.750 por ciento de los casi 4.5 billones de pesos (datos aproximados).La verdad y le soy honesto, por la hora de escribir estos comentarios ya no me quise aventurar a buscar, cuánto les toca de este pastelote presupuestal a los estados, bueno al menos una muestra de los del norte, centro y sur-sureste del país. Lo que sí podría asegurar, que en temas de combate a la pobreza, infraestructura educativa y de salud ¡ha y de por supuesto del programa nacional Cruzada contra el Hambre! Chiapas –ahí sí- recibirá recursos importantes. Ya habrá tiempo de ir desglosando cómo, en qué programas, regiones y calendarios, se han programado ejercer estos 78 mil millones de pesos. Hay tiempo y creo resultará de interés.
¡2014; Año de las… (III)
Así pues Chiapas, de la mano de Manuel Velasco Coello y de Enrique Peña Nieto, cada quién en el ámbito de sus estrictas responsabilidades y compromisos adquiridos, deberán hacer que Chiapas y México alcancen un nuevo estadio de justicia social, bienestar y crecimiento. Generar con imaginación pero sin improvisación, las acciones concretas y oportunas que hagan aterrizar las reformas ¿y otros programas de gestión!, en los bolsillos, las mesas y los hogares de millones de mexicanos y en especial a los chiapanecos. Ni Chiapas ni México tiene más tiempo para esperar se les haga, insisto, justicia. Justicia que se traduzca en mejor alimentación, salud, educación, vivienda y empleos dignos y bien remunerados. Porque y a propósito de lo ocurrido hace ya y apenas 20 años ¡Ya basta… De ya bastas! ¡Nos quede claro!
Ya de salida
Réquiem para un caído… en batalla. Descansa en paz hombre, periodista y amigo: Pepe Figueroa el “cafetómano mayor” de Café Avenida. Ah y recuérdalo siempre estés dónde estés (en el “cieloinfierno” de los periodistas je) -me queda claro-; que en la vida como en el periodismo: “¡Nada es personal!”… Buen viaje y… ¡allá nos veremos! Algún día…// Y después de despedir al amigo Pepe (¡qué contradictorio no, como la vida misma!), le demos la bienvenida a este incipiente 2014. Por lo que hago votos para que a todas y a todos familiares, amigos, compañeros de oficio u profesión, ustedes dirán, y por supuesto a mis fieles lectores (¿?) les vaya muy pero muy bien este año y que en sus hogares haya armonía y salud. ¡El éxito!, ese no viene solo hay que buscarlo siempre. ¡Feliz 2014!
