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Alfonso Carbonell Chávez

Gracias a dios es viernes

Quiero dedicar hoy esta columna, a todas y todos quienes en la vorágine informativa ante las mil tribulaciones que como país, sociedad y de manera individual vivimos las y los mexicanos todos. Porque, para que despreciar un día como hoy del mes de octubre en sucesos qué, decía ya, nos agobian y otros más nos confrontan como sociedad. Por qué no mejor dedicarse esta noche a admirar la luna que como bien dice la canción; “de las lunas la de octubre es más hermosa”. Ya nadie hoy en día mira al cielo mucho menos hacer una plegaria por la paz. En eso sí extraño al México y al Chiapas de los aciagos días de iniciado el 94 del siglo pasado, cuando con el estallido del conflicto armado zapatista en nuestro amado Chiapas, aunque confrontó a los mexicanos que se asumieron en uno u otro bando, es decir el armado que buscaba la redención de los pueblos indígenas, o bien, en el lado del gobierno que con su abandono y explotación ancestrales, lo habría prohijado.

Pero sabe por qué le digo que extraño esos días y momentos de zozobra prolongados, porque de algún modo este evento nos habría de nuevo los ojos ante la indiferencia que normalmente las y los mexicanos solemos hacer con respecto del infortunio de otros. Así en esos tiempos de “guerra” una palabra se convirtió en constante y marcó los días de esos días; Paz. Me queda claro. Expresión, concepto y palabra que hoy se hace más necesaria repetírnosla una y otra vez porque la ausencia de “guerra” no implica, al menos no necesariamente, que los mexicanos hoy estemos en paz. Eso también me queda claro.

Pero qué más guerra queremos si una vez más y repetido históricamente hasta la saciedad, los mexicanos pareciéramos estar empecinados en encontrar confrontaciones en donde no las hay y agravios donde lo que hay son cerrazón, intolerancia e intransigencia. Si no pregúntenles a los maestros.

Gracias a Dios… (II)

Pero por eso no voy hoy, a referirme ni al conflicto magisterial, ni a las asonadas políticas partidistas ni que hoy los partidos políticos siempre en busca de raja política, se desgarren las vestiduras en bien de las clases medias y populares respecto de la reforma hacendaria. No. Como ni tampoco a la revuelta social que desde la izquierda mexicana (o lo que sea que signifique), con Andrés Manuel López Obrador encabezándola, ya se dispongan, de nueva cuenta y ahora sí desde el Zócalo de la Ciudad de México, llamar a la resistencia civil y pacífica -llama él- en contra de la reforma energética. No, tampoco.

Bueno ya ni tocar el tema de lo que en materia de enconos y odios con motivo de la prolongada ausencia de las y los maestros en las aulas, pero no así en las calles, plazas, casetas, carreteras, edificios públicos y comerciales; bueno ya ni que decir con su presencia marcada cercando los poderes legislativo y ejecutivo (Congreso y Palacio) decía, el encono, desesperanza y hartazgo de las ciudadanía, dolorosamente para todos, esto está provocando.

Gracias a Dios… (III)

Por ello decía ¡gracias a dios es viernes!, y por ello mismo también, nada de eso voy a tocar en esta entrega. Mejor, qué le parece si les hablo, por ejemplo ¡ha sí!, “¡de la inmortalidad del cangrejo!”, ¿les parece? Va.

En filosofía: La inmortalidad del cangrejo se basa en que el cangrejo no tiene conciencia de sí mismo, y por lo tanto, tampoco tiene conciencia de que su existencia acabará. Desde su punto de vista, y a todo efecto práctico para él mismo, el cangrejo es inmortal. Un segundo significado se basa en que, como el cangrejo no tiene conciencia de sí mismo, todos los cangrejos son, desde el punto de vista de quien los ve, el mismo. Son iguales, saben lo mismo, hacen lo mismo, etc., no hay ningún conocimiento que permita a un cangrejo ser distinto al otro, por lo que todos son uno.

En literatura: “Y de inmortalidades sólo creo
en la tuya, cangrejo amigo. Te aplastan, te echan en agua hirviendo, inundan tu casa.
Pero la represión y la tortura de nada sirven, de nada. No tú, cangrejo ínfimo, caparazón mortal de tu individuo, ser transitorio, carne fugaz que en nuestros dientes se quiebra; no tú sino tu especie eterna: los otros: el cangrejo inmortal
toma la playa”. José Emilio Pacheco/ Los trabajos del mar (1983) (Fuente: yahoorespuestas)

Ya de salida

De manera contundente, reprobamos (y hablo en plural porque así lo hemos comentado y acordado varios compañeros columnistas) el artero ataque y agresión de la que fueron objeto los compañeros periodistas Fátima Monterrosa y su camarógrafo Víctor Olvera, (ambos del equipo de reporteros de Punto de Partida de la periodista Denise Merker/Televisa) quienes realizando su trabajo iban rumbo al municipio de Simojovel, Chiapas, cuando en el bloqueo que mantienen los maestros en el tramo carretero Tuxtla-Chiapa, fueron despojados de la cámara y golpeados y ultrajados ambos compañeros. Creo que esta situación se les está saliendo de control de los propios dirigentes que encabezan estos actos que ya en sí (bloques y tomas de edificios e instalaciones públicas), ya en sí mismos se tipifican como delitos…// Esta agresión que ni es la primera y por lo que se ve tampoco última, es necesario y urge a las autoridades que competan que sin duda deben ser las locales, se decidan de una vez a dar garantías a los periodistas y de aplicar la ley. Digo que para eso los pusimos ahí. El gobierno del estado, es menester, debe ya y sustentado en derecho, actuar en consecuencia, “tope a donde tope”. ¡Qué putas! Insisto si no quieren que el conflicto de les vaya como agua entre los dedos, deben de actuar ¡ya!…// ¡Me queda claro!

P.D.- Ah y perdón por el exabrupto (me suena a que es de “exa” y además “brupto”. Je) ¡Buen fin!
Otro uno: Pensar en la inmortalidad del cangrejo es una locución española que se usa para indicar que una persona está distraída fantaseando sobre algo. La frase suele emplearse de forma humorística para indicar que una persona no está atenta a lo que debe, sino en un estado como de contemplación o dejando vagar su mente. También se usa para sacar a alguien de una ensoñación: “¿Qué haces, estás pensando en la inmortalidad del cangrejo?”. (Fuente: Wikipedia)

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