Alfonso Carbonell Chávez
El nuevo mapa geopolítico (¿?)
Bueno pues como se esperaba tras la jornada comicial del pasado domingo 7 en la que se celebraron elecciones locales en catorce entidades del país, las aguas (desbordadas) parecen a tres días de la elección tomar su cauce. Pero bien vale el detenernos en una serie de aspectos, sucesos y aristas que como lo señalara en su momento el político tabasqueño Enrique González Pedrero, veamos insisto a la luz de los acontecimientos, si algo nos deja “la lección de la elección”.
En un ambiente ríspido y cargado de mutuas descalificaciones de unos y otros actores políticos empezando por los dirigentes nacionales de las tres principales fuerzas políticas del país PAN, PRI y PRD, en voz de sus respectivos presidentes Gustavo Madero, César Camacho y Jesús Zambrano (nótese que los cito en estricto orden de aparición de su registro ante el IFE) respectivamente, la jornada previa al día de la elección pero no menos con versiones a fuego cruzado el mismo domingo de elección se siguieron “prodigando” y de por supuesto las que aún corren en estos días, fue el rasgo característico de estas concurrentes elecciones y abonando a éste, habría que consignarlo así, un ambiente hostil que rebasó los meros pronunciamientos políticos de sus dirigentes trasladándose a los electores simpatizantes de unos y otros. Es decir, sus actitudes hasta cierto punto irresponsables en tanto provocadoras, fueron permeando en los ánimos ya de por sí caldeados de la ciudadanía, decantándose en muchos casos a los votantes de algunas regiones. En efecto como si fueran modernos “Nerones”. Me queda claro.
El nuevo mapa… (II)
Si en algo se esforzaron los partidos y sus visibles líderes, fue en abonar a un clima de zozobra y desconfianza entre el electorado. Y claro no es que no estuvieran en su papel o les asistiera el derecho de denunciar como fue en el caso del estado de Veracruz, en el que el PAN evidencio sobre del uso o pretendido uso indebido de padrones de programas sociales federales que fueron puestos al descubierto – con voz e imagen- por su propio dirigente nacional Gustavo Madero. Cuestión recordará, fue motivo de la firma de un addendum al Pacto por México, precisamente por los partidos políticos mencionados y el gobierno federal para garantizar el blindaje a los programas sociales. Así entonces, el Pacto estuvo en riesgo de romperse. Finalmente se superó el trance. ¡Uff! Resoplaron todos al unísono.
Y así por el estilo y algo que ya no sorprende a los ciudadanos, digo la guerra sucia de mutuas acusaciones, el proceso de campañas transcurrió no sin sobresaltos e incluso enfrentamientos físicos entre opositores en algunos municipios de los de algunos también de los catorce estados en contienda electoral. Insisto nada nuevo. Lo que sí y ahí si deberíamos todos hacer un alto y reflexionar, que el clima de violencia, amedrentamiento, amenazas y hostigamiento contra de candidatos o activistas políticos, insisto lo lamentable y condenable es la pérdida de vidas humanas. Muertes que aunque ya pasada la elección, deben quedar esclarecidas y castigados los culpables. Aquí no debe haber “borrón y cuenta nueva”. ¡Qué jodidos!
El Nuevo mapa… (III)
Pero bueno y como ya advertía al inicio de mis comentarios, las aguas incluso por lo último vertido por los multicitados protagonistas del entuerto electoral, Madero, Camacho y Zambrano, parecen estar tomando su nivel. Su cauce. Digo tan es así que tras de una larga lista de epítetos de todos los calibres recetadas mutuamente a lo largo del proceso electoral, es decir PAN y PRD contra del PRI y viceversa (Cosas veredes decía el Mío Cid), ahora también pero cada quien por su parte (conste que no de “sus partes” je), ya han salido a gritar a los cuatro vientos ante cámaras y micrófonos que ¡ganaron! ¡Sí de veras ahora todos se dicen ganadores! Tras lo que surge la pregunta obligada; entonces ¿quién perdió? O es que ante el espectáculo brindado por los partidos, los consabidos actos de acarreo y compra de votos; o peor aún con los actos de violencia registrados y sobre todo del alto índice de abstencionismo que arrojó en promedio esta elección, vuelvo a preguntar con sentido de afirmación; ¿los que perdimos –entonces- fuimos los mexicanos todos? Es pregunta no se esponjen.
Ya de salida
Citando a un clásico ya de la política mexicana diríamos que “haiga sido como haiga sido” y “haiga ganado quien haiga ganado”, afortunadamente el país nuevamente ¡está salvado! Y créanmelo no es por virtud de la clase política sino por la prudencia de los ciudadanos. Lo que sigo preguntándome y espero comparta mi inquietud es; ¿de qué o para qué chingados les va a servir ganar el poder si con ello es decir sus reincidentes actitudes antidemocráticas hartan a la sociedad finalmente ganan solo para llegar a sentarse en un barril de pólvora?…// Tal parece que la historia nada les ha enseñado e insisten en repetir no los aciertos sino todos los errores. Más de doscientos años han pasado desde ocurrida la gesta independentista y poco más de un centenario de la revolución y nada parece ha cambiado. Las banderas que unos y otros despliegan como argumento de sus luchas por acceder al poder, siguen tan intactas y vigentes como las antes ya enarboladas históricamente. Se convierten así en parte del problema pero no (así lo evidencian 50 millones de pobres y la existencia de 7,5 millones de mexicanos con hambre) de la solución. No se equivoquen…// Les quede claro.
