Alfonso Carbonell Chávez
Vox populi, vox Dei
Hace unos días comentaba en el espacio de radio Palabra libre del Sistema Chiapaneco de Radio televisión y Cinematografía, hoyAñadir un evento para hoy bajo la conducción de la periodista Susana Solís Esquinca (el Sistema no Palabra Libre, je) sobre la percepción generalizada de la gente y cuyas inquietudes se traducen en una sola preocupación o al menos en mi percepción; ¿Qué es lo que falta para que el gobierno de Manuel Velasco Coello despegue? Es decir, que la maquinaria gubernamental empiece a mostrar señales de vida y se empiecen a detonar programas que atiendan a la generación de empleos, la creación de infraestructura, la reactivación de las inversiones etc., etc. Y no se trata de poner en tela de juicio lo hasta hoyAñadir un evento para hoy hecho ni de que las acciones anunciadas por el propio mandatario estatal, vayan encaminadas en el sentido correcto. No. Empero sí y tras de dos meses de iniciado su mandato, pareciera no han sido suficientes primero, para acabar por designar a su gabinete y, segundo, quienes ya han sido designados y quienes aún no han sido ratificados o corridos del gobierno anterior, insisto, pareciera que hablan diferentes lenguajes entre sí, y del que manda.
Es cierto y sobre de eso podríamos pasarnos varias horas de discusión, que estoy cierto nos llevarían a las mismas conclusiones; pasividad institucional. Porque si aceptamos como tesis de esta aparente inactividad (digo aparente por respeto a lo que se ha hecho) el que el gobierno no tiene recursos y por ello mismo ha decretado un plan de austeridad gubernamental, no es menos cierto que ello “ni aquí ni en China” es justificación para no emprender medidas emergentes de una situación de crisis que padece la entidad. Aunado a que si no hay recursos en las arcas estatales y municipales cuando se supone los debía haber, es urgentemente necesario se continúen con las indagatorias tanto en la parte de auditorías como las ministeriales para saber, de una vez por todas; “en dónde está el dinero”. Porque de todos es sabido y plenamente identificados por el propio gobierno, que existen muchas obras inconclusas (para botón “viva el centro” en Tuxtla) por las cuales se pagaron cantidades millonarias y que hoyAñadir un evento para hoy son, amén de no terminadas, un verdadero fiasco. ¡Un fraude!
Incluso sobre de este tema en particular, es decir las constructoras –destructoras-, el secretario de Sinfra, Bayardo Robles, dio a conocer que irán a la recuperación de unos 600 millones de pesos pagados a constructores que, o no concluyeron la obra o de plano estas son inexistentes. Ah ¿y la deuda? Es pregunta no se esponjen.
Pero insisto, será no solo importante sino urgente que, empezando por quien dirige los destinos de las y los chiapanecos, pero de igual manera e imperiosa los secretarios de gobierno dentro de sus respectivas responsabilidades, escuchen a la gente. Para ello los invito a que caminen por las calles, que se suban al transporte público, que charlen con los periodistas, que visiten los mercados, que convivan en una de ochenta por ochenta y más. Digo y más acciones que estén, como dice Manuel, más cercanos a la gente. Porque pareciera, pareciera insisto, que la realidad que se percibe en las confortables y cómodas oficinas climatizadas de los funcionarios públicos, es una diametralmente distinta a la realidad de la mayoría del pueblo. Recuerden que “vox populi, vox Dei” (*).
Ya de salida
Créamelo, no es cuestión dramatizar ni buscar el desaliento al joven gobierno de apenas 65 días (contando el de hoyAñadir un evento para hoy), sino de encender los focos preventivos de un gobierno que generó grandes expectativas de cambio con rumbo. Un gobierno y un gobernante que cuentan con un bono democrático histórico (1,4 mdv) con los que cualquier acción a favor de la justicia y la reactivación económica (léase no impunidad y empleos, inversión, caminos y demás) le serán ampliamente reconocidos. Las aguas retomarán su cauce. Urge del verbo es para hoyAñadir un evento para hoy, que en un golpe de timón y metiendo el acelerador a fondo a la cosa pública, empiece esta barca llamada Chiapas a navegar pero con rumbo fijo a mejores puertos. Me queda claro.
(*) La frase completa reza: “Nec audiendi qui solent dicere, Vox populi, vox Dei, quum tumultuositas vulgui semper insaniae próxima sit”. Que se traduce como: “Y no debería escucharse a los que acostumbran a decir que la voz del pueblo es la voz de Dios, pues el desenfreno del vulgo está siempre cercano a la locura”. ¡Pues más vale escucharla! Me queda, aún más claro.
