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Alfonso Carbonell Chávez

¡Ydiay?

Esta expresión muy chiapaneca refiere, o al menos así lo explica el maestro Enrique García Cuéllar en su libro “Ortografía Chiapaneca y Nuestro Modo”; un acercamiento al habla de Tuxtla Gutiérrez”, cito; “Forma de pregunta o saludo. Está alocución también tiene el significativo de continuativo, es decir exige continuación de la acción. Es una expresión con significados múltiples, dependientes del contexto semántico y la entonación”. Así y partiendo de esta interpretación, bien podríamos conjugarla para preguntarnos ¿ydiay?, qué pasó con eso de la investigación y posterior explicación a los chiapanecos sobre de los manejos financieros de la administración gubernamental anterior que, según lo dado a conocer por la actual, tiene a la entidad y a los chiapanecos por ende, en una de las peores crisis que se tenga memoria. Misma situación que vale la pena recordar, ha obligado al actual mandatario estatal Manuel Velasco Coello, a llevar a cabo un programa de austeridad con las consecuencias de todos conocidas.

Despidos aún no de forma masiva pero gradual y avanzando, reducción de salarios de la alta burocracia, congelamiento de plazas, cero contratación, recortes en gastos como luz, rentas, insumos (material de equipo y oficina), etc. Situación que al ser el gobierno el gran empleador y consumidor de bienes y servicios, presiona negativamente al mercado laboral engrosando el número de desempleados y al sector empresarial que es su principal proveedor y con ello, tras sus menores ventas, obliga casi en automático a recortes de personal. Nada prometedor el escenario ya de por sí difícil con altos ingredientes de descomposición social. Me queda claro.

¡Ydiay? (II)

Por eso y ahora en sentido exclamativo y que denota continuidad ¡ydiay! qué con las acciones de gobierno para echar a andar la destrozada economía de la entidad, porque y estarán de acuerdo, no basta con establecer un plan de austeridad gubernamental que se extiende ya a casi la totalidad de los 122 municipios y a los poderes legislativo y judicial, ya complejo de entrada, sino a echar a andar la maquinaria de gobierno. Pregunto; si no hay capacidad de absorción de mano de obra sobre todo de jóvenes egresados de las universidades públicas y privadas por parte del aparato gubernamental –ahora afirmo-, no es en el despedido y la congelación de plazas como abonarán a generar condiciones de estabilidad económica sí, pero igual y más urgente social.

Por ello y es el clamor popular, es necesario conocer el origen y los responsables de la crisis en que navega la barca llamada Chiapas. Algo que le devuelva a la gente la confianza y la fe en sus instituciones. No basta y eso lo sabe bien quien nos gobierna, con la sola detención y que muy bien advierte la vox populi son puros “charalitos”, en la gran mar de corrupción que se advierte nos llevó a esta crisis.

¡Ydiay? (III)

Sí, ydiay, ydiay, ydiay!? Los chiapanecos esperamos respuestas ¡ya! No me toca a mí ni es menester litigar en los medios una situación que, ciertamente, compete a las autoridades de procurar justicia. Pero no advertir lo que está por venir si no se atienden los legítimos reclamos de los ciudadanos, es decir un silencio cómplice, tarde que temprano la mentira nos arrastrará a todos. Ciertamente el gobernador Velasco ya ha dado los primeros pasos en este largo y sinuoso camino que nos tocó andar. Pero necesitamos ver más acción y decisiones contundentes que hagan girar las manecillas del reloj de Chiapas y que empiecen a marcar sí ¡La hora de Chiapas!

Ya de salida

Pongo al servicio del público en general este espacio para que envíen a mi correo electrónico, Facebook y Twitter sus denuncias que crean merezcan ser conocidas. Como este caso que me hicieron llegar sobre la actitud déspota, insolente, autoritaria y de supina ignorancia, con la que se conduce una funcionaria de “medio pelo” de la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana a cargo del Comisario General José Luis LLaven Abarca…// la peladita funcionaria en cuestión responde al apelativo de Gabriela Ruiz Sánchez, quien se dirige a su personal hombres y mujeres con expresiones como; ¡haber pónganse a trabajar “güevones”! yo estoy muy cansada, dicen espeta en corto. Cuando solo se la pasa “chateando” en la compu o su cel 4G…// y como si no fuera poco lidiar con este “finísimo” personaje que trasgrede toda la función encomendada como funcionario público a todo su personal del departamento de Licencias y Servicios Provisionales a su cargo (Dirección de Tránsito), a ratos le cede los bártulos del autoritarismo y desprecio hacia sus colaboradores, a una tal Ana María García Guillén, su secre particular…// Señor secretario usted ¡sí usted! Tiene la última palabra. Le quede claro…// ponchitocar@gmail.com, Fb/Alfonso Jesús Carbonell Chávez/ Tw/@alfonsin01/cel 9611344977

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