Alfonso Carbonell
En el recuento de los hechos
Si contamos a partir de hoyAñadir un evento para hoy martes 7 de agosto del 2012, al actual gobierno de Juan Sabines Guerrero, le quedarán por venir de su mandato sexenal la no despreciable cantidad de 4 meses, que también significan 18 semanas, o 124 días que equivalen a 2 mil 976 horas. Es decir el periodo que comprende del 7 de agosto al 8 de diciembre de 2012. Tiempo suficiente para concluir un significativo número de obras y acciones que están en proceso y las que con motivo a la propia agenda gubernamental, hayan que llevarse a cabo. Así pues, no es solo el tiempo que falta para concluir el mandato ni los 68 meses ya transcurridos, que también significan 294 semanas, o 2 mil 66 días que equivalen a 49 mil 584 horas, es decir 5 años 8 meses y contando. Sino lo que en estos momentos es menester valorar y medir, son los hechos surgidos de los surcos en que la palabra se sembró. “Hechos no palabras”.
Ya habrá tiempo -amén del que le ha precedido- para discurrir sobre las propuestas concretas que en su oportunidad presente el gobernador electo Manuel Velasco Coello. Hablar de sus propuestas pero también del cómo y con quiénes se plantea realizarlas pero sin entrar al terreno especulativo mediático sobre de quiénes, al real saber y entender de cada cual, consideren o no aptos para enfrentar tal o cual responsabilidad gubernamental en el nuevo gabinete. Pérdida de tiempo el no esperar para que sea el propio “Güero” Velasco quien nos de las primicias y que supongo, no debe pasar demasiado tiempo digo, si no se quiere generar un clima de aplausos o linchamientos adelantados. Y sí, por contrario, hacer los alcances, análisis y precisiones serias e incluso propositivas para consumo personal del próximo gobernante. No consejos, porque no los ha pedido. Me queda claro.
El recuento de los hechos II
Volviendo al tema en cuestión, bien valdría antes de entrar a un somero repaso de algunos de los más destacados, advertirle a los pitonisos y aduladores profesionales, que en aras de granjearse, anticipadamente se entiende, las gracias y bondades del futuro mandatario, un joven sí, pero no desconocedor ni imberbe en el terreno político y de toma de decisiones (ganar con más de 1 millón 300 mil votos lo avalan), no le hagan el grandísimo favor de recomendarles nombres para su futuro gabinete ni mucho menos andar queriéndole amarrar navajas con el mandatario saliente que, amén de hacer el ridículo, ahora sí que, contribuyen con una raya más al tigre de la desconfianza ciudadana hacia los periodistas. Dicho lo anterior, paso al recuento.
Libertad de expresión
En el terreno de la libertad de expresión y dando respuesta fehaciente a la palabra empeñada en campaña, lo primero que hizo el joven Sabines ya como gobernador, sin dejo de duda y sin temblarle la mano; es más aún contracorriente de las voces que aseguraban que el saliente Pablo Salazar le habría sembrado medio gabinete para atarlo de manos e incluso desafiando al temible Fiscal Mariano Herrán Salvatti, ordenó la liberación de un grupo de periodistas y editores que injustamente habían sido encarcelados por su antecesor. Ángel Mario Ksheratto y Conrado de la Cruz Morales (q.e.p.d.) entre otros. Pero aún fue más allá cuando y también derivado de sus compromisos con el gremio periodístico, envió iniciativa al Congreso local para que el delito de difamación y calumnia o los también llamados delitos de prensa, mismos que su antecesor en un acto ominoso había elevado las penas y trasladado del Código Civil al Penal, para que fueran nuevamente insertos a su condición civil. Derogó así la llamada ley mordaza.
Del combate a la pobreza
Huelga decir pero que no obviaré, que si algo a lacerado a los chiapanecos por siglos es la pobreza. Sí la ignominiosa pobreza a la que los pueblos indígenas sobre todos los demás sectores de la sociedad, han arrostrad sus condiciones de pobreza alimentaria, educativa, de salud y patrimonial, que han marcado su destino desde que Chiapas y México todo, fuera conquistado a fuerza de espada y crucifijo. Habría que entonces, asumir esta realidad lacerante que invadía como un cáncer en constante metástasis al cuerpo social. Fue que así y no dejando de reconocer que en alguna medida esta disfunción social en la que pocos tienen mucho y los más no tienen nada se habría atacado, se hacía entonces necesaria una acción contundente que posibilitara, primero en el corto plazo, atender las verdaderas causas del rezago social y por otro, construir el andamiaje legal que dieran certeza a las políticas públicas implementadas para su combate en el largo plazo.
Así se determinó la atención de manera específica a los 28 municipios con menores Índices de Desarrollo Humano (IDH) de acuerdo a los parámetros internacionales de medición y diagnóstico. De una manera inteligente y sin caer en populismos ni invenciones en la materia, el gobierno de Juan Sabines se valió de la experiencia mundial y para ello estableció, como nunca antes en la entidad incluso en experiencia inédita en el país, de la asesoría de un organismo de clase mundial; la ONU (Organización de las Naciones Unidas). Ni más… ni menos.
Así se impulsó un programa diferenciado para atender a los municipios con menores IDH, pero igual a los que mostraban otros niveles de pobreza y marginación muchos a causa de la dispersión poblacional. Obvio, los recursos destinados –siempre finitos- se canalizaron a la creación de la infraestructura mínima indispensable como; agua potable, electrificación, drenaje, pavimentación de calles, cientos de miles de pisos firmes, clínicas y centros hospitalarios regionales, miles de aulas y escuelas de diferentes niveles educativos, reconversión productiva, carreteras y centros recreativos y de esparcimiento. Ello solo por enunciar algunas de manera ilustrativa. Y la tarea aún empieza.
Así y medido en la escala nacional de acuerdo a los parámetros establecidos, Chiapas hoyAñadir un evento para hoy ha dejado de ser primer lugar o de estar en los primeros lugares de marginación y pobreza. Incluso y de acuerdo a los censos oficiales y de otras instancias internacionales, Chiapas ha escalado varios peldaños en la escala de medición de pobreza e incluso, las estadísticas muestran que en estos casi seis años de gobierno son miles de chiapanecas y chiapanecos que han dejado ese estatus para siempre. Lo que lo pone entre las tres entidades que más han avanzado en la materia. Para acompañar estas medidas, a iniciativa del Gobernador Juan Sabines Guerrero, el Congreso chiapaneco tuvo a bien incluir los “Ocho Objetivos de Desarrollo del Milenio” en nuestra Constitución Política. Y la tarea, decía ya, apenas comienza y eso lo reconoce a cabalidad el propio mandatario.
Ya de salida
Pero como ya se me está acabando el espacio, bueno al menos respecto a esta entrega, concluiré comentándoles una arista más que no es poca cosa cuando, sí cuando, de gobernabilidad se trata. Entendiendo que gobernabilidad presupone un equilibrio entre los poderes legalmente constituidos de un gobierno como lo son el propio Poder Ejecutivo, el Legislativo y el Judicial. Pero sobre todo, de la relación de estos mismos poderes con la ciudadanía. Con el pueblo.
Destaca así, la productividad en la construcción de leyes, reformas y contrarreformas a nuestra Constitución local las que incluso y en un acto que trasciende al tiempo y espacio, el año pasado en el mes de junio, fue promulgada por el Congreso local a iniciativa del ejecutivo, la Constitución Siglo XXI, misma que da coherencia y cohesión a los más inalienables preceptos de paz, seguridad, desarrollo y libertad del pueblo chiapaneco. Y aún como lo señalé al inicio de esta columna, quedan o faltan como usted guste y mande, muchas horas por transcurrir para que esto se acabe. Me queda claro.
