Comentando la noticia

Alfonso Carbonell

A ocho días… y contando

Así es, en efecto. A ocho días de la elección federal y estatal y los votos, se siguen contando; bueno aunque es cierto que este proceso en cuanto a las autoridades electorales federal y local (IFE y IEPC) su trabajo ha concluido. Lo demás que vendrá es, en caso de haber impugnaciones como en el caso presidencial tras lo anunciado por el candidato de las izquierdas Andrés Manuel López Obrador; y en el orden local, solo uno que otro candidato a la alcaldía como lo es Carlos Morales Vázquez respecto a la elección en Tuxtla Gutiérrez. Pues bueno, la jornada electoral de manera oficial ya ha llegado a su término. El que ganó… ganó y el que no… no. Me queda claro.

Ciertamente la ley contempla los recursos legales para inconformarse y quienes así lo encuentren y juzguen necesario, pueden y deben hacerlo. Lo que sí no se vale y esto va por la reiterada posición del dos veces perdedor de la elección presidencial el señor López Obrador, es que quiera poner en tela de juicio la probidad y dignidad de cerca de 50 millones de mexicanas y mexicanos jóvenes, adultos y mayores con eso de que “vendimos nuestro voto”. ¡A mí no me compraron mi voto! (Y lo daba barato, je) Es más señor López yo vote por usted. Pero de ahí a que yo me llame defraudado, me cae, es un despropósito. Yo vi votar a muchas y muchos chiapanecos entre de ellas y ellos a mi familia y tampoco señor López, ni les ofrecieron comprarles el voto ¡menos que lo vendieran! No se equivoque.

Durante varias semanas los coordinadores de campaña de Josefina Vázquez Mota (PAN) Roberto Gil Zuarth, de Enrique Peña Nieto (PRI-PVEM) Luis Videgaray y de Andrés Manuel López Obrador (PRD-PT-MC) Ricardo Monreal, llevaron a cabo en el programa de Carmen Aristegui (MVS noticias radio y canal 152) debates intensos en donde se acusaban mutuamente de todo. Bueno hasta de lo que se iban a morir sus respectivos candidatos. En estos debates se vertieron, a más de duros epítetos, pruebas documentales que según su dicho comprobaban rebases de topes de campaña pero sobre todo, que demostraban o al menos mostraban, que cada cual por su parte mostró desaseo y opacidad en el cometido de sus respectivas funciones recientes. Josefina como legisladora federal, Enrique como gobernador y Andrés Manuel como “presidente legítimo”. Es decir, todos antes de ser candidatos. Bueno y claro, ya como tales.

Mucho fue el tiempo que tuvieron para demostrar, fehacientemente, tanto los candidatos como sus equipos de campaña pero sobre todo sus partidos, las anomalías de que acusaban y daban fe sus coordinadores habrían cometido. Y no, no sucedió nada. Las autoridades competentes empezando por el Instituto Federal Electoral (IFE) como la FEPADE (Fiscalía Especializada para la Atención de Delitos Electorales) quienes dieron en tiempo y forma, entrada y cuenta de cada una de éstas resolviendo lo conducente. Más claro, nada que afectara la elección. Por eso ahora y una vez calificadas ambas elecciones, insisto federales y estatales, a partir de ayer de manera oficial se tiene un presidente electo en la persona de Enrique Peña Nieto y un gobernador electo en la figura de Manuel Velasco Coello. Y no hay reversa. En el primer caso, Peña Nieto según el cómputo oficial final incluso después de contar más del 50 por ciento de las casillas (puestas en entredicho), es decir voto por voto casilla por casilla, el margen de votación con respecto a su más cercano seguidor el señor López, es de más de 3 millones de votos (38.21 sobre 31.59 del señor López). En tanto que en el orden local el joven Velasco, bueno pues, hasta resulta ocioso consignar el dato, obtuvo una votación mayor a 1.1 millones de votos es decir el 67 por ciento del total, muy lejos de la candidata y más cercana contendienta María Elena Orantes López que alcanzó el 17 por ciento de los votos.

Así pues, habemus presidente y gobernador. Ahora lo que viene es “zurcir” las heridas y empezar a construir (una vez más) el tejido social y por supuesto, las instituciones. Reiniciar tomando lo hasta hoyAñadir un evento para hoy hecho y en su caso, y siempre ha sido así, emprendendiendo nuevos proyectos. Así Chiapas y México hoyAñadir un evento para hoy, no deben voltear a ver el pasado sino fijar su mirada en un horizonte nuevo y esperanzador. En ello nos va la vida misma. Me queda claro.

Ya de salida

A propósito y no es echarle limón a la herida empero, se recordarán que, precisamente hace seis años, el señor López impugnó la elección presidencial (tome nota que hablo en singular) más no así los resultados de la elección para senadores y diputados federales cuando, sí cuando con menos de tres dedos de frente, se entendería que si se dice defraudado ayer y hoyAñadir un evento para hoy, entonces cómo acreditar que tanto en el 2006 como ahora en el 2012, sólo en la presidencial no le cuadran las cuantas. Y ya a modo de sarcasmo pregúntome yo; si hubiera (los hubiera no existen pero va) contendido por una senaduría ¿lo que estaría impugnando el señor López sería ésta elección y no la presidencial? O como fue el caso de la elección a gobernador de Tabasco (su estado) que también perdió (la primero y luego claro ganó la de jefe de gobierno capitalino) y por la que emprendió aquél “éxodo por la democracia” que desquició la ciudad de México al igual que lo hizo hace seis años en Paseo de la Reforma, digo y pregunto; ¡de qué chingados se trata! (Perdón por el exabrupto). Es decir, al señor López lo único que no le gusta no es perder, sino no ganar (¿?). Ton’s, la verdad; ¡pa’ que carajos compite!

“¡Señora Josefina, señor Peña, señor Quadri, señor López! (les mandaban mensaje las niñas y los niños en crudo mensaje publicitario días antes de la elección ¿se recuerdan?) sobre “El México que no quieren”. Y por supuesto ¡no se merecen! Y retomo su amoroso mensaje señor López como usted bien decía y arengaba; “Vamos a serenarnos”. Me queda claro.

¡Comparte la nota!