Alfonso Carbonell
Deuda histórica
Este título bastaría para definir lo que en el tema de “reciprocidad”, por los muchos aportes hechos por Chiapas tanto en recursos naturales como los múltiples aportes históricos dados a la nación, la Federación nos ha quedado a deber. Pero cuando hablamos del tema específico de generación de energía eléctrica (limpia), el adeudo de la federación a los chiapanecos se vuelve impensable. Impagable.
La inundación de cientos de miles de hectáreas necesarias para la construcción de un sistema de presas que se levantan a lo largo de nuestro principal afluente (Río Grijalva) y una ley de veda que data desde 1957, resultó una severa afectación de igual cientos de miles de pobladores. No le entraré, al menos no por esta entrega, a realizar un análisis retrospectivo de, por un lado, tan “altos propósitos nacionales” de dotar de energía eléctrica a millones de hogares mexicanos como a centenares de industrias en el país, pero que en sentido inverso y proporcional a los beneficios obtenidos, a los chiapanecos ni se les ha hecho justicia y ahora resulta que pagamos las más altas cuotas de este vital fluido. (EL eléctrico)
Pero valga esta breve consideración introductoria para dar espacio, en apretado resumen, a un comunicado que considero inédito como histórico, que a través de los Presidentes de la Mesa Directiva y de la Junta de Coordinación Política del Congreso estatal, diputados Zoé Robledo Aburto y Juan Aquino Calvo, le hacen del conocimiento a diversas instancias e instituciones como el H. Congreso de la Unión, la secretaría de Energía, a la Comisión Federal de Electricidad (CFE), así como a los 118 Ayuntamientos de la entidad como a la opinión pública. En esta misiva, ambos legisladores en representación del Congreso, levantan la voz con respeto pero con indudable energía principalmente a la paraestatal CFE, para que reconsidere su actitud contra de cientos de comunidades de diversos municipios de la entidad a la que injustamente se les factura con altos precios, o peor aún, se atenta con reiterados y prolongados cortes a instituciones y hogares.
Ello argumentan, está causando serias inconformidades con el consecuente irritamiento social que en nada abona a la paz social y concordia en la entidad. Pero sin más, déjenme aquí rescatar algunas citas que por sí mismas explican la gravedad del asunto y el llamado respetuoso a las instancias competentes para tomar cartas en este añejo problema.
“Chiapas ha sido consecuente con el espíritu y la organización federalista de nuestra nación por lo que con inversiones importantes del gobierno federal y con el agua que corre en nuestros ríos, se genera el 48% de la energía hidroeléctrica del país. Reconocemos también los aportes que la Federación hace a Chiapas, particularmente en la distribución fiscal, pero hay que ser claros, en nuestro estado, entre nuestra gente, hay un sentimiento profundo de que la Federación no ha sido recíproca con Chiapas y que por tanto no han sido compensadas con justicia las aportaciones chiapanecas al desarrollo nacional. Baste recordar que Chiapas es uno de los estados con menor cobertura del servicio de energía eléctrica en el país, pues registra un 95.9% de hogares con servicio, siendo la media nacional de 97.8% (INEGI 2010). Esto con todo y que en Chiapas es el principal productor de energía limpia en el país”… y lo apuntalan así; “Y este sentimiento de injusticia aflora también cuando se trata de un tema tan frecuente como sensible: las tarifas y los cobros de la energía eléctrica en los municipios y comunidades de nuestra entidad por parte de la Comisión Federal de Electricidad”. (Me queda claro)
Ya de salida
En un documento extenso pero sobre todo claro y comprometido por parte de ambos legisladores firmantes, también plantean acciones inmediatas para afrontar, a la brevedad, esta lacerante realidad que daña la economía y buena marcha del desarrollo de las actividades de gobierno municipal y de la gente en general:
Plantear al Congreso de la Unión, vía el presupuesto de Egresos de la Federación, un esquema de compensación económica a los estados de la República que, como Chiapas, aportamos territorio y recursos naturales para la producción de energía hidroeléctrica en beneficio de todo el país, pero que localmente cancela oportunidades productivas y de desarrollo social y económico.
Proponer al Congreso de la Unión incorporar criterios socioeconómicos para que las tarifas de la CFE tomen en cuenta no solo aspectos técnicos, estacionales o de consumos mínimos, sino también niveles de ingreso de la población en localidades de alta y muy alta marginación.
Establecer un mecanismo permanente de diálogo, análisis y conciliación entre CFE, autoridades municipales y usuarios del servicio de energía eléctrica en la entidad, que cuente con la participación plural de representantes del Congreso del Estado.
Realizar reuniones inmediatas con los presidentes municipales del estado que tienen mayores rezagos y/o adeudos con CFE para analizar alternativas de prestación permanente de servicios públicos, programas de ahorro de energía y regularización o renegociación de adeudos ante CFE.
Abrir una ventanilla de atención social para que el H. Congreso del Estado reciba a través de los presidentes municipales, las solicitudes de nuevos servicios, reparación de fallas técnicas y revisión de cobros desproporcionados o aparentemente injustificados por parte de CFE.
Establecer un mecanismo de “Alerta temprana” entre CFE, gobiernos municipales y el Congreso del Estado, a efecto de NO comprometer el suministro de electricidad para la prestación de los servicios públicos básicos. (y)
Difundir entre los presidentes municipales del estado la oferta institucional y los programas del Fideicomiso de Ahorro de Energía (FIDE) a efecto de instrumentar acciones concretas que disminuyan la demanda y el costo del servicio. (¡Así o más claro!)
