Alfonso Carbonell
Mayo
Pues sí y aunque pareciera broma, ayer se festejó o debió de haberse, el Día Internacional del Trabajo. Por lo que supongo que usted, amable lector, lo hizo desde la poltrona de su hogar o bien como un servidor en un paradisiaco río de la rivera; Las Flechas. Fue domingo que conste. Y precisamente ahí, en las corrientes cristalinas de las aguas que bañan nuestra entidad porque de que tenemos agua tenemos, es buen pretexto juntarse con la familia para apagar (no pagar) los calores en un refrescante río rivereño. Otros sin duda, lo harán hecho en la Ribera, maya para mejor conocimiento. Paga ¿caso hay?
Pero bueno, no es menester ni el punto andarse quejando puesto qué, decía mi abuelo Enrique; todos y cada uno nos forjamos nuestro propio destino. Y decía bien. Lo que me trae a cuento y he aquí el quid de mi perorata es, la verdad, apenas y el sábado pasado 30 de abril, eso sí acompañado de mi Chabelita, nos dimos a la tarea de sintonizar como ciertamente lo hacemos los fines de semana, la señal de Canal 10. Bueno, esto fue la mañana del domingo primero de mayo en una “repetición” –supongo-, aunque no se consignó en subtítulos. Pero bueno. Estuvo padre.
Ahí la famosa “Chica grupera” arengaba a las familias a tomarse de las manos en tan especial acontecimiento. El “Parque Bicentenario” lucía majestuoso y conforme avanzaba el evento la gente amenazaba con desbordar la tribuna. Alejandra López, mujer sensible y con capacidades plenas en el ámbito de la comunicación, sabía que era tiempo de los llamados a la conciencia del tema ecológico. Su tarea fue, la verdad, excelsa. El patrocinio, claro está, corrió a cargo del DIF estatal. Bueno y sin necesidad de aclaración pero digna mención, de la Señora Isabel Aguilera de Sabines. Una vez más. Me queda claro.
Le comentaba a “Chabe” (Ana Isabel Espinosa) cuando veía sonreír a los “peques” y a sus madres (las más), bailar y entusiasmarse al compás de la música de un payasito; “hija te recuerdas lo que comentábamos apenas unos días atrás incluso, me llevó a un recorrido por la prensa nacional y local de varios estados para saber cómo habían amanecido sabida cuenta de -le dije-, la situación por la que atraviesa el país; ¡mira!, le espete de nuevo, ¡esto que pasa en Chiapas es algo que nos debe de hacer sentirnos orgullosos! Ella, madre al fin, asintió con agrado.
A modo de reflexión
Sé, o al menos lo sé de cierto, que para muchos chiapanecos la anécdota (lo señalaba ya) puede –o no- convertirse en un referente general o plural. No es la intención. Lo que sí y con esto me quedo, es que mientras en Chiapas lo mismo en Cacahotán que en Tapachula, en Pichucalco y Palenque. En Tuxtla y San Cristóbal, los ayuntamientos están en sana convivencia con sus pueblos, bueno ni que decir el Día del Niño entregando juguetes; en otras latitudes, desafortunadamente, la consigna es “no salir de sus casas”.
No es consejo, sobre todo no pedido porque como dice mi hermano El Miguelón, eso los daba otro personaje. Lo que sí y con eso me quedo y me queda claro; hoy Chiapas vive momentos inéditos en todos los campos del hacer y el quehacer colectivos. Insisto… no es consejo; valoremos lo que tenemos ¡es de todos y a todos nos corresponde hacerlo valer! ¿Podremos? (Es pregunta no se esponjen)
Ya de salida
Hoy, hoy, hoy; El presidente de la Asociación de Columnistas Chiapanecos, Alejandro Moguel, invita a un desayuno con el rector de la UNACH, Jaime Valls Esponda, cita en el restaurante “Mi pueblito” a las 9 de la mañana lunes 2 de mayo. Igualmente el Congreso del estado, en un comunicado de su área de Comunicación Social, ello con motivo al día Internacional de Prensa, cita a la misma hora en el restaurante El Dorado, a un desayuno. Ah y por si esto fuera poco, a la 1 de la tarde en punto, cito, Hotel Quality Inn, el diputado Carlos Valdez Avendaño, invita a los miembros de la prensa a atestiguar la firma de importante convenio. ¡Ufff! Servidos.
