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Alfonso Carbonell

La burra al trigo

Van a pensar que lo hago nada más por ocio, pero no tocar el tema tampoco hace que este desaparezca o sea inexistente, pero en fin. Abstraerse de él sería lo más sensato, habida cuenta que en nada aporta y si por contrario, una vez más, nos dibuja a los políticos locales en su exacta dimensión; cortos de ideas y largos de lengua.

Y ciertamente usted amigo(a) lector se estará preguntado; a qué chingados me estoy refiriendo y paso a explicarle; pues del caso PRI versus PRI (así lo intitule la ocasión anterior que toque este tema) cuyo enfrentamiento en busca de la silla estatal, diversos grupos hacia su interior están protagonizando. Por un lado que no solo, está el diputado local Aquiles Espinoza García, quien hasta hace apenas un mes poco más, se perfilaba con el más fuerte aspirante a la dirigencia estatal priista, claro está, con el apoyo moral de la ex dirigente y también diputada local Arely Madrid Tovilla.

Así en el escenario virtual sucesorio, aparecían los nombres de un Jorge Enrique Hernández Bielma, aún dirigente estatal de la CNC (otrora hacedora del voto verde), quien al igual que otro dirigente sectorial del PRI, Oscar Salinas Morga de la CNOP (¿?) aunque más a la zaga, se perfilaban como serios prospectos a disputarle a Aquiles la dirigencia. Ahí nomás y al calor de las calenturas que produce el poder, otro diputado pero este federal, el talibán mayor Jualián Nazar Morales, asomó el pescuezo para decir de propia voz, yo quiero.

Mencionar a Carlos Mario Culebro o a Jorge Utrilla, nos llevaría a confirmar la tesis de la consabida comparsa, porque sin ninguna posibilidad real ahí andan engordandole el caldo a otros, como ciertamente así está ocurriendo.

La cruenta realidad

Pero bueno el quid del entuerto es, que hace apenas tres semanas y claro siempre estuvo en la imaginaria sucesoria, Roberto Albores Gleasson diputado federal, e hijo de su apá el viejón “Satanás” (¡por mi culpa, por mi culpa por mi grande culpa!), le ha imprimido el acelerador de la maquinaria priista a fondo. Es así que a lo largo y ancho de la entidad ya bien un día una trifecta de diputados locales se adhieren a su candidatura, que de manera escalonada presidentes municipales, regidores y dirigentes priistas en los municipios, de igual manera se pronuncian a favor de su persona.

Que si es cierto como dicen que su progenitor el ex gobernador Roberto Armando Albores Guillén es quien mece la cuna del joven legislador federal, pues sí y qué. Nada tiene de malo ni de extraño ni que se preste a sorpresa que un padre, sobre todo uno que se forjo en la brega política, esté “coucheando” a su vástago con los propósitos propios de quien ejerce como profesión y forma de vida la política. Me queda claro.

Me extraña (y a él… creo lo estriñe)

Por ello mismo no encuentro razón de las manifestaciones airadas del joven Aquilano, en el sentido de que exige al tiempo de despotricar en su contra, a la dirigencia nacional de su partido léase Beatriz Paredes y su sucesor Humberto Moreira, que la elección del dirigente sea mediante Consejo Político y no por consulta a la base como lo sugieren Albores y el resto de los presuntos implicados. Es más, si como dice que dice Espinoza García que él tiene a su favor el consenso y respaldo de los comités municipales, pues bueno, que le apura el método que fuere si la base finalmente está con él. Digo, o al menos así se entiende.

Ya de salida

Pero bueno, ya falta poco para que la convocatoria finalmente se emita y entonces sí, se devele la incognita del método que haya definido el CEN del PRI. Lo que sí y habría que advertirlo desde ya, si Aquiles persiste en su estrategia rijosa, lo más seguro es que los antes descritos suspirantes al encargo estatal, es decir, Nazar, Bielma, Morga, Culebro y hasta Utrilla, sin duda se alinearán con Albores Gleasson (y Guillén) y así sea ungido como candidato de unidad.

Valdría la pena pues reflexionar para no hacerle más daño al PRI (¡máaas!) del que ya le han hecho. Es más les sugiero que, en un acto de plena contrición, se pongan a revisar las estrofas de nuestro glorioso Himno a Chiapas, sobre todo donde refiere;

Cesen ya de la angustia y las penas
los momentos de triste sufrir;
que retornen las horas serenas
que prometen feliz porvenir.
Que se olvide la odiosa venganza;
que termine por siempre el rencor;
que una sea nuestra hermosa esperanza
y uno sólo también nuestro amor.
(De tarea)

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