Alfonso Carbonell
alcar56@hotmail.com
Breve espacio (en que yo no estoy)
¡Uff! Después de desahogar algunos pendientes, retomamos de nueva cuenta
este su espacio, para seguir comentando la noticia con ustedes, caros y
gentiles lectores, aunque, la verdad, pareciera no haberme perdido de nada
nuevo e interesante. Los temas recurrentes en esta casi una semana de no
haberle trincado el diente al trabajo “columnístico”, siguen siendo más de
lo mismo. Es decir, de la política local.
Pero antes de darle una repasada a acontecimientos varios, déjenme “echar
campanas a vuelo”, y lo digo con la mayor de las modestias de que dispongo,
ya que el programa radiofónico “El Debate” que se transmite de lunes a
viernes de 3 a 4 de la tarde en Radio Mexicana en el 710 de AM., del Grupo
Radio Digital del señor Simón Valanci, sigue su ruta ascendente en la
preferencia de la radio audiencia medida en cobertura radial (¿?) nos
comentan quienes son expertos en radio, pero de igual manera, por el número
de llamadas y comentarios que vía telefónica e internet, tanto René Delios,
Sergio Melgar y un servidor quienes conducimos el programa, hemos recibido.
¿Críticas? ¡Un titipuchal! Pero las recibimos igual de buen grado. Gracias,
muchas gracias por su preferencia con el compromiso de seguirnos superando.
Ahora sí: más de lo mismo
Finalmente, tal cual reza consigna popular que: “No hay tiempo que no se
cumpla ni plazo que no se venza”, finalmente decía, este pasado 4 de agosto,
dio inicio el periodo oficial de campañas del proceso electoral 2007 en la
entidad, mismo que dará como resultante el próximo 7 de octubre, 118 nuevos
ayuntamientos en igual número de municipios (no podría ser de otro modo),
así como de (Alí Ba-bar y sus) 40 diputados al Congreso local. Es decir, su
voto o su abstención, la de usted claro no la de los alcaldes y diputados,
definirá el rumbo de su pueblo y “representación popular” (¡aja!) No la
verdad, es en serio.
Dentro de poco tiempo, menos de lo que espera, la guerra de encuestas será
la prueba reina de unos y otros candidatos, las que mandadas hacer “ex
profeso”, a modo pues, les alegraran el oído y pupilas cuando escuchen que
aventajan en las preferencias ciudadanas, opinión “corroborada” en coloridas
gráficas de círculos (gráficas de queso les llaman) y barras, con las que
saltaran de felicidad sabedores o mejor dicho ignorantes, de lo ya sabido:
“Al cliente, lo que pida”.
No han entendido, bueno al menos no muchos, que “la encuesta” deben de ser
más que simple insumo de la mercadotecnia, sino verdadero instrumento de
medición que sirva de retroalimentación a la propia campaña pero sobre todo,
para la valoración de sus propuestas. La encuesta así, la real, honesta y
profesional, para que sirva, debe de estar enfocada en saber, conocer y
medir, y de eso debiera tratarse, la real, honesta y profesional percepción
que sobre el candidato y proyecto tiene la ciudadanía. De otra manera no
sirve. Es un autoengaño. Una quimera.
Así pues, la encuesta debe contener cuestionamientos serios, fuertes,
contundentes y hasta duros sobre lo que el ciudadano común y corriente -y lo
cito porque los de la “elite” periodística lo mismo entroniza a uno y que
entierra a otro- piensa y siente respecto de su persona, proyecto y partido.
Incluso, ahí les va una “ideota” (idea grande no piense mal) que comparto
sin costo alguno; hacer encuestas por sectores productivos y sociales, es
decir, en Tuxtla, ejemplo: encuestar a los del gremio transportista;
taxistas y colectiveros. A comerciantes, desagregando por actividades, las
más preponderantes claro, ejemplo; empleados de tortillerías; meseros,
voceadores, lustradores de calzado, locatarios de mercados, etc.
Ello, quiero imaginar, les serviría para que en verdad conozcan y reconozcan
la percepción más cercana de lo que la ciudadanía piensa de el candidato y
su proyecto. Incluso sobre de quienes los acompañan muchas veces lastres.
Con ello también, constituirán una extensa base de datos para la elaboración
de propuestas concretas para cada sector diferenciando, con mayor precisión
o cercanía si usted quiere, de lo que para cada sector de población le es
urgente e importante. Ciertamente las preguntas generalizadas sobre de cuál
de sus demandas considera más prioritarias o más aún, mediante preguntas
manipuladas, por ejemplo; califique según usted, el orden de estas tres
demandas prioritarias; ( )Seguridad ( )Empleo ( )Pavimentación de calles.
La respuesta será siempre la (1)seguridad, en tanto que la segunda variará
en (2) empleo, si la hace en las universidades; en tanto que si la realiza
en la colonia kilómetro 4 o La Shanka, doble contra sencillo que la
respuesta será (2) pavimentación.
Es más, para efectos de planeación de nada sirve saber que la seguridad es
la número uno de las prioridades ciudadanas, dado qué, estarán de acuerdo en
parte, nada nuevo resulta saberlo cuando por años, pero muchos años atrás y
si no les invito a que revisen el dato, ésta a sido la demanda principal. Sí
¿y qué? Ahí seguimos dando una lucha desigual contra la delincuencia general
y ya ni que decir de la organizada. A cada proceso electoral escuchamos en
voz de los candidatos propuestas tan gastadas como huecas sobre de: la
profesionalización de los puercos, perdón perdón, cuerpos policíacos;
dotarlos de mejores instrumentos para el combate a la delincuencia, mejorar
los salarios, más equipamiento, capacitación, etc., etc. Puras buenas
intenciones. Ah y claro, no es que no lo quieran hacer bien, sino porque con
los recursos con que se cuentan para este rubro de la seguridad, resultan
ser siempre insuficientes. Jamás se alcanzarán e insisto, no por falta de
voluntad sino de presupuesto Me queda claro
Ya de salida
Tenía la firme intención al inicio de este comentario, poder tocar algunos
otros temas que están en la chistera, sí, porque al igual que conejos que
saltan de ésta, los temas locales de todo tipo, claro, ante la efervescencia
electoral que todo lo penetra e obnubila, saltan al escenario político
provocándonos, desde un estado catatónico por lo inverosímil o estúpido que
puede resultar el tema en cuestión, o bien también, un fuerte dolor de
estómago motivo de un ataque de risa que acaba por doblarnos del dolor.
Pero, por hoy, y creanme que uno se “desencancha” y ya me duele la espalda,
dejamos para mañana otros comentarios. Por hoy, y ya para concluir: ¡Señores
candidatos! No sean cándidos en eso de mandarse hacer encuestas “ad hoc”,
digo, para que gastan haciéndose creer lo que ustedes mejor que nadie saben
que no lo es.
