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Alfonso Carbonell

Los que se van

Estamos a escasos días (47 para ser exactos a partir de hoy) para que las y los diputados de la LXIII legislatura local, entreguen la estafeta a sus relevos a partir del próximo 16 de noviembre. Pero no voy a entrarle al siempre sórdido tema de las evaluaciones porque, amén de ser un verdadero ejercicio de ocio, la mayor parte de las veces suele conducirnos a un callejón sin salida y peor aún, la balanza suele inclinarse “nece$ariamente” a favor de las querencias personales y mutuos afectos.

Porque, no se vale -apreciación personal- que cuando ya alguien o como en este caso algunos estén ya al cuarto para las doce de concluir su encomienda política, se afilen las navajas (mediáticas claro está) para señalarles a unos y a otros, virtudes y defectos cuando, sí cuando al menos, se han tenido tres largos años e igual periodos legislativos para hacérselos saber. Es decir, cuando a “toro pasado” como lo es el caso del inefable de Pablo Salazar, al que una vez dejado el poder (con sus contadas excepciones verdad Miguelón), se le empiecen a señalar una serie de actos de corrupción y rapiña cometidos en agravio de más de 4 millones de chiapanecos. Bueno quizá en este caso en particular sí se valga y quizás hasta justificable dado su carácter represor, pero decía, se le señale hasta el cansancio los actos que uno a uno y que sumaron miles de autoritarismo y degradación moral y política durante su sexenio, se siga insistiendo cuando quienes debieran tomar cartas en el asunto, es decir las autoridades competentes del ámbito local y federal, se mantengan al margen y autistas de lo que un día sí y el otro también, los periodistas (sin pruebas en la mano) les señalan. Aunque acepto, hay que seguirle.

Por ello y he aquí el quid de la perorata, me aburre, por decir lo menos, que ahora uno que otro columnista se dé a la tarea, inoficiosa tarea, de andarle rascando a los diputados de la legislatura que fenece para señalarles una serie de yerros y acumuladas incongruencias a muchos de ellos, cuando tuvieron un espacio más que suficiente (tres años de menos) para desde, sus respectivos espacios, darles cuenta a sus lectores –de menos- de lo que sus representantes populares estaban mal haciendo con la encomienda dada. (Conste no generalizo) Ahora, como diría Tío Gervasio ¡pa’ qué pictes!

Bueno y en el colmo del aburrimiento, digo al que se somete a los lectores con estas innecesarias críticas a posteriori que se quedan en lo superfluo, tienen que reventarse unas acarameladas consideraciones a lo extraordinario que resultaron las actuaciones de tal o cual diputado, a los que les reconocen un serial de virtudes cuyo catálogo recorre desde los calificativos de sensatez, inteligencia, compromiso y amor a Chiapas y más, cuando lo único que hicieron -de haberlo hecho- es cumplir con su encomienda que por cierto, le cuesta y no barato al mismo pueblo que dicen representar. Tons’ dígome yo; “pa’ qué tanto brinco estando el suelo tan disparejo”. (Sin alusión a las calles de Tuxtla, aclaro) Así es que; adiós, que les vaya bien.

Los que vienen

Sobre de las y los cuarenta que están que se les queman las habas por tomar posesión de su curul para partirse el alma por los chiapanecos (¡aja!); ¡ahooora sí se los acepto!, habrá que seguirles la pita desde el día mismo de su asunción y velar por el buen desempeño en bien de la sociedad. Ah y para que cumplan con su tarea y hagan honor a la palabra empeñada durante sus campañas.

Ahí estarán pues, largos 18 meses suficientes como para realizar un trabajo serio y esforzado por el bien de Chiapas. Pero también y la historia no miente, para llenarse las alforjas con el dinero del pueblo. No perdamos pues, la oportunidad de hacer lo que la sociedad espera de nosotros. Informarlos para formar opinión.

Ya de salida

Y hablando de las y los que arribarán al Congreso local, dejo aquí y destaco, la labor que de tiempo atrás en su actual estancia como dirigente estatal del OMPRI (Organización de Mujeres Priistas) Rita Guadalupe Balboa Cuesta, viene realizando a favor de las mujeres de su organización y que a partir del 16 de noviembre venidero, estoy cierto, habrá de extenderlo a favor de las mujeres de Chiapas.

Rita Guadalupe comunicóloga de profesión, ha mostrado y demostrado a propios y extraños ello desde su trabajo periodístico de tiempo ha, que se puede llegar desde las trincheras de la comunicación a una posición política sin recurrir al chantaje ni a la diatriba como mecanismos de arribo a posiciones políticas. Rita Balboa, así entiendo será su compromiso, habrá de seguir demostrando pero ahora desde la más alta tribuna del pueblo de Chiapas, que sí es posible abonar desde su condición de mujer política pero sobre todo como mujer periodista, para el mayor bienestar de las mujeres y de la gente en general. Que sí se puede aspirar cuando la voluntad de servir a la sociedad es premisa, convicción y principios que rigen la vida misma. ¡Enhorabuena!

P.D.- No es, aclaro, que esté mal criticar a alguien después de que su gestión va a concluir y de plano ha concluido. Pero es mejor hacerlo antes y durante. Para bien o para mal, yo lo hice.

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