Comentando la noticia

Alfonso Carbonell

Gracias a Dios es viernes

Con coloquial expresión de gusto manifiesta, llegamos al fin de semana y con ello, bueno al menos por lo que al frío hace, parece que tendremos un veranito que nos permita echarle una lavada al chamarrerio.
Porque la verdad, y de acuerdo a lo dado a conocer por las autoridades encargadas de atender este tipo de contingencias climáticas, esta onda gélida que azotó al país es considerada de histórica, habida cuenta que los termómetros no registraban tan bajas temperaturas en por lo menos hace 124 años. Por lo que respecta a Chiapas, en voz del director del Instituto de Protección Civil del estado, Luis Manuel García Moreno, de menos desde 1960 en Chiapas no había hecho tanto frío. Me queda claro.

Pero decía que, gracias a dios es viernes, y si bien es cierto que se anunció la entrada del frente frío número 23 para este viernes, lo es también que éste tendrá su mayor impacto en la zona norte del país. Por lo pronto y si piensan irse a “antrear” sobre todo los chavos, váyanse bien abrigados no vaya a ser el diablo. Ah y por favor, si se echan su traguito, no manejen. Evítense ser una cifra más de las estadísticas de accidentes. Peor aún, de muertes.

Hablando de enchiladas

Bueno pues, ya que tocamos el tema de accidentes, los automovilísticos sin duda son los de mayor incidencia, que para muestra el botón de ayer en el que sobre el libramiento norte a la altura del puente del domo del Isstech, con dirección oriente poniente, un vehículo de esos compactos al parecer un Chevy, quedó hecho pedazos y su tripulante (o al menos uno de ellos) yacía sobre el arrollo vehicular ya con una manta blanca cubriendo el cuerpo. Aclaro que no presencie el accidente ni estuve en la escena del mismo, pero tanto Miguel González Alonso lo comentó en su programa de radio “Palabra libre” (11 a 12 a.m. en Vida F.M. 93.9 de lunes a viernes), pero quien dio detalles del lamentable incidente, fue el también periodista Leonel Durante López (Cartelera política), cuando degustábamos un aromático con otros dos destacados columnistas Ruperto Portela Alvarado (Índice político) y Víctor Mejía Alejandre (Rumbo Político) en la cafetería San marcos que atiende y bien, el buen Carlitos. Para mi “media carga”.

Visiblemente molesto hasta indignado, Leonel nos empezó a narrar el horrendo hallazgo, incluso, abrió la plática con estas palabras; ¡qué pinche manera tan pendeja de morirse!, refiriéndose a la espeluznante escena que acababa de ver. Seguramente, aseveró con tino el “negrito”, venía hecho la madre por el tamaño del golpe. ¡Se hizo pedazos!, remató. No entraré en detalles, no es necesario entenderán. Sin embargo, sí es un llamado tanto a los automovilistas de abstenerse de agarrar el libramiento (norte pero igual sur) como pista de carreras, como a las autoridades de tránsito de estar más alertas. Es decir, que patrullen más estas vías.

Todos coincidimos sobre la falta de responsabilidad de los conductores al exceder los límites de velocidad. Pero de igual manera y con el filo requerido, fustigamos la tarea -mala- que realizan los encargados de la seguridad pública en general, y de los encargados de la circulación en Tuxtla. Y no, no me refiero a los ajos que dicen son buenos para la circulación, sino a los pupilos de José Rubén Cruz Aguilera. Claroscuros.

Anécdota de fin de año

Por cierto, ¡a que contrariedad, verdad amigo Portela! Porque resulta que Ruperto, alvaradeño de origen, como suele hacerlo -religiosamente- cada año, se trasladó con toda su familia a pasar las fiestas navideñas a su terruño. Antes de llegar a su destino final, Puerto y Ciudad de Alvarado, Veracruz, ahí por Cosamaloapan, tuvo un percance carretero. Afortunadamente todo se redujo a daños materiales. Sin embargo y aquí el por qué del comentario, fue un verdadero calvario por el que tuvo que pasar para que la aseguradora, pero sobre todo las autoridades locales, pudieran desahogar lo conducente para realizar el peritaje, deslindar responsabilidades y proceder a la compostura de la unidad.

Así breve, nos relata el buen Rupert, cómo, los de la seguradora, mostraron su falta de oficio y mayor desatención para con su asegurado. Con un cinismo ramplante, incluso, le dejaron ver los del seguro, la idea de que el ministerio público podría “acelerar” los trámites si se le daba una propina. ¡Háganme ustedes el refabrón cavor! Pero en fin, dijo suspirando Portela, yo le dije a mi familia que eso no nos iba a echar a perder la fiesta ni los propósitos de nuestra estancia y nos las pasamos felices y terminamos bailando el primero de enero de 2010, en una de las calles de Alvarado donde se acostumbra a cerrar las calles y amanecer bailando. Y así, con música y un nuevo amanecer, festejamos con mi esposa 35 años de casados. ¡Felicidades!

Hablando de enchiladas (II)

La verdad, cada día me convenzo más de las bondades del Conejobús, a apenas semana y media de operación. Muchas son las ventajas comparativas que hacen a este moderno, seguro, limpio y digno transporte, por mucho, ser mejor que las combis. Más aún y les platico mi última experiencia (ya doblemente vivida), si bien no es suficiente que se vayan matando -literal- por el pasaje para completar la cuenta que les pide el dueño, el tener que ir escuchando su estéreo a todo volumen; ¡putas lo que me faltaba! ¡El colmo de los colmos! Por ahí de las dos de la tarde en una estación local de Exa, se presenta un tal Josué que, con independencia de sus preferencias sexuales (es mampo de coraza y así lo asume, ah, porque hay otros que se resisten a salir del clóset), se pone a decir una sarta de estupideces, incoherencias, socarronerías, bueno pues y más claro ¡puras puterías!, que la verdad, nada tienen que ver en un programa que se entiende, va dirigido a los jóvenes.

Ya de salida

Sin ser textual, déjenme hacer un ejercicio de memoria, de lo que el jovenzuelo gay dice en su emisión que al parecer dura más de una hora de transmisión diaria. Sí, diaria de todos los días pa´ cabarla de joder. ¡Qué contaminación auditiva!

¡Hola preciusus, besos a todos papacitos! Ya saben, que si me las piden se las doy ¡las canciones!, ja, ja, ja, no sean mal pensados. Que grandes los tienes, ¡tus ojosss! ¡Ja, ja, ja, ja, ja, ja! (Qué mampo me vi) Porque eso sí, tras cada palabra se ríe como un idiota. No se trata, aclaro, de denostar al tal Josué en su calidad de ser humano, comunicólogo ni mucho menos por su condición de homosexual ¡Dios me libre! (A no verdad). Lo que sí, es que bien harían en revisar los contenidos de este programa y reorientarlo. Los jóvenes de Chiapas o en este caso de Tuxtla en particular, no se merecen estos programas.

P.D.- Para felicitar a; Araceli López Mateos, Irma Ramírez, Susana Solís Esquinca, Carlos César Núñez, Ángel Mario Ksheratto, quienes como un servidor, cumplimos años este mes de enero. Un abrazo y larga vida. Buen fin de semana.

¡Comparte la nota!