Alfonso Carbonell
Reelección… ¿presidencial?
No sé, la verdad, si lo que acaba de proponer el Presidente Felipe Calderón haya que tomarlo en serio o de plano, nos adelantó el “Día de los inocentes” que se festeja el 28 de diciembre. Y no es que el tema de la reelección sea algo que por décadas ya se haya tocado por, incluso y mayormente, la propia ciudadanía además de ser reclamo de grupos de avanzada en esto que tiene que ver con la democracia y sus métodos de ejercitarla.
Lo que pasa si, es que este tipo de iniciativas lanzadas por el gobierno federal, más y mejor, por el titular del ejecutivo federal, no sea algo largamente acariciado por la sociedad cuando el reclamo ciudadano siempre ha apuntado a la profesionalización de nuestros legisladores federales o estatales; o que todos no sepamos que tres años de gobierno municipal resulta insuficiente para, primero, encausar las fuerzas sociales y productivas y las propias de gobierno a obtener resultados más o menos positivos, sino que siendo la autoridad más cercana a la población, ya bien en lo que planea, en lo que se hace de recursos y finalmente acaba por sentarse bien en la silla; díganme si no, el proceso sucesorio y todo lo que ello implica con las fuerzas políticas y sociales desatadas en pos de quién vendrá al relevo, pues, la verdad, nada o muy pocas cosas se pueden realmente consolidar.
Chiapas (Tuxtla) un caso ejemplar
Y permítanme aquí hacer un breve paréntesis sobre todo en el caso específico de la capital del estado, Tuxtla Gutiérrez, en donde no sólo se reconoce que lo hecho en la administración que le precedió es una obra valiosa por lo que, en congruencia, merece la pena darle seguimiento. Continuidad. Sino que acepta que el mejor camino a tomar es, precisamente, retomar las acciones emprendidas en busca de la consolidación de lo inicialmente puesto en marcha. Hay pues, y lo asume con entera convicción política el actual munícipe Jaime Valls, de continuar con lo ya avanzado. Me queda claro.
Empero, quid del asunto, no considerar que en los municipios de todos los estados del país existen los cacicazgos políticos y económicos, sería además de ilusorio, una falta de respeto a la inteligencia de los mexicanos. El riesgo así, en la propuesta presidencial en la reelección de munícipes, la verdad, dejaría en estado de indefensión a sus pobladores lo que podría generar una inconformidad y decantarse en serios y graves conflictos. Habría entonces, que pensarlo más de dos veces.
Pero volviendo al “lite” del presente Comentando, pareciera una broma de muy mal gusto la propuesta de Reforma del señor Calderón, bueno al menos en lo que al tema de reelección de alcaldes se refiere (porque la misma entraña y considera otros temas más) y que le han merecido -mayoritariamente- la repulsa y el denuesto tanto de los partidos como de sus principales actores. Bueno, ya ni que decir de un buen número de analistas políticos y académicos de reconocimiento nacional.
Concluyo (en un inacabado tema)
Veamos, la iniciativa presidencial de reelección de presidentes municipales (lo más delicado) y de legisladores (senadores, diputados federales Y locales) en un país como el nuestro y preciso; con mecanismos de “control” gubernamentales y su gran “capacidad” de accionar; con una clase empresarial potentada que bien puede empujar o inclinar la balanza a favor de sus incondicionales para que repitan color y número, ello claro, con todo el poder que detentan; que a nivel municipal los caciques o peor aún la delincuencia organizada, con sus acostumbrados mecanismos de “convencimiento” y otros métodos de “persuasión”, podrían hacer lo propio para mantener sus cotos de poder; que en un país donde la pobreza galopante y la falta de empleos y oportunidades se acrecienta día a día, los pobres se vuelven fácil presa de los partidos y los políticos, eso sí, con la consabida “torta y refresco” en los mítines así como las nunca faltantes despensas y láminas de cartón. En suma, con un sistema democrático igualmente inacabado en donde los órganos electorales federales y estatales, se conducen bajo la sospecha ciudadana. (¡Ufff!) Bueno, habría que repensar una y otra vez el tema de la reelección, antes sí, de que se tome una decisión.
Si muy democráticos se quieren ver el Presidente y los legisladores federales al respecto, que lo sometan a una consulta popular en la que los ciudadanos mexicanos expresen abierta y libremente su sentir. Ah, porque los partidos políticos a través de algunos de sus más ínclitos representantes ya han dicho, por ejemplo; Carlos Navarrete, senador del PRD, que la Reforma queda mocha o incompleta porque no considera algunos aspectos cómo la regulación y acotamiento a las facultades presidenciales en la designación de su gabinete, o de plano de tachar a su iniciativa como enteramente populista y a destiempo, en una especie de “cortina de humo” para distraer al país de los temas económicos y de seguridad. En tanto los priistas, por instrucciones de su “líder” real y que no es otro que el (vicepresidente) senador Manlio Fabio Beltrones, ordenó decir al también senador Pedro Joaquín Codwell (y retomo el “insert” que destacaron los medios nacionales en sus cortes informativos) sobre de la citada iniciativa presidencial lo siguiente; “ni son todas las que son, ni son todas las que están”. (Sic)
Ya de salida
Habrá pues, que seguirle la madeja a este “decálogo” de iniciativas propuestas por Felipe Calderón, ciertamente de suyas históricas pero sobre todo inéditas viniendo de quien vienen, del propio titular del ejecutivo federal. Hay, sin duda, en este paquete de iniciativas, cosas realmente rescatables como el de aumentar del 2 al 4 por ciento, la proporción mínima de votos a obtener por los partidos políticos en elecciones federales para conservar su registro, que dicho al margen, la verdad, son una carga para el erario federal y para todos nosotros. El que se reduzcan el número de senadores y diputados plurinominales, bueno, hasta un “cangurerito” (indígenas de Chiapas que venden cigarros y chicles en la vía pública) no podría estar más de acuerdo.
Bueno pero por hoy, hasta aquí la dejamos y ya veremos y estaremos atentos a las reacciones que sobre este espinoso tema de la reelección, siguen dándose.
