Alfonso Carbonell
Tiempo de decisiones y definiciones
Si hay algo que caracteriza este último tercio de año, sin duda tendríamos que coincidir que son tiempos de definiciones. Definiciones que, para bien o mal, nos marcarán, de menos, el venidero 2010. Así, el tema que tiene que ver con el paquete fiscal apenas y recién aprobado, mismo que nos trajo como resultado una cascada de impuestos que vendrán, siempre es así, a gravitar sobre de las ya de por sí exiguas economías de millones de mexicanos. Aumento al IVA del 15 al 16 por ciento, el ISR del 28 al 30, en los Impuestos especiales como en las cervezas y los cigarros, entre de un chingo más, vendrán a impactar a los más jodidos.
Acciones como la emprendida por el gobierno federal como la extinción de la Compañía de Luz y Fuerza del Centro (LyFC), que coincidiendo que ésta representaba una carga financiera y fiscal de poco más de 40 mil millones de pesos anuales (y una ineficiencia y corrupción galopantes), mandó a la calle a poco más de 42 mil empleados, díganme si no, marca un hito en las decisiones y definiciones de este gobierno.
O lo recientemente sucedido con el caso del alcalde de San Pedro Garza García, Mauricio Fernández Garza, con el asunto de la ceración de un grupo de “inteligencia” policial (guardias blancas) al margen de la ley, tal y como él mismo acepta, ah y como aderezo de extracción panista, han obligado al mandatario nacional Jalipe de Jesús, definir con claridad el riesgo de combatir la violencia criminal con más violencia institucional. Por decirlo de algún modo.
Otra más
Ahora, y como si no estuviéramos hartos de tantas agresiones contra de los ciudadanos y las instituciones, los legisladores federales tanto en la cámara de diputados como la de senadores, se encuentran inmersos en la discusión, debate y aprobación del presupuesto de egresos de la federación para el ejercicio fiscal 2010. Y nuevamente, empezamos a ver escenificar un insustancial “jaloneo” entre lo que el presidente Calderón propone y lo que los partidos y sus legisladores disponen.
Acostumbrados -como están- los legisladores de actuar como cofradías y siempre anteponiendo los intereses de partido, de grupo político pero sobre todo de su interés económico, se desgarran las vestiduras y en nombre de los pobres y marginados del país, le meten mano a diestra y siniestra tijereteando aquí y allá a los programas lo mismo de infraestructura carretera, a los presupuestos de educación e investigación. A los asistenciales, a los de salud, a los programas del campo, bueno, hasta aquellos destinados a la cultura y deporte. Ahhh, pero no y nunca, a sus dietas, prebendas y canonjías. En fin ¡un verdadero desmadre! ¡Claro!, todo ello a favor del pueblo. Me queda claro. (¿?)
Tiempo de definiciones II
Por lo que hace al ámbito estrictamente estatal, también y a la mitad del camino, el tiempo de las definiciones ha llegado. Por ello mismo en términos de presupuesto, el mandatario estatal Juan Sabines Guerrero, tuvo a bien presentarse en pasados días ante la Comisión de Presupuesto y Cuenta Pública de la Cámara de diputados, con el objeto de presentar su propuesta para el Combate a la Pobreza, muy en particular a lo concerniente a Chiapas pero igualmente, a la que los estados del sur sureste de país, requieren para abatir este cáncer social que tanto lastima a millones de compatriotas.
Claro y fuerte pero a la vez rotundo y contundente, respetuoso siempre, planteó lo que para él y su gobierno requiere implementarse para abatir la pobreza. Ciudades Rurales Sustentables, entre otros modelos de combate a la pobreza, fueron planteados y explicados sustentado en argumentos irrebatibles; irrebatibles en cuanto a su impacto en el abatimiento de este fenómeno social causado, en buena parte y sin duda la más relevante, por la dispersión social.
Un aspecto más en este tiempo de definiciones, está lo que el gobernador Sabines habrá de tener que recapitular y proyectar de “aquí pal real”, lo que será su programa de acción -corregido y aumentado-, para lograr los propósitos originalmente planteados. Ah y como lo advertimos ya, importante será la definición en la conformación (reagrupamiento o ajuste) del equipo de gobierno que habrá de acompañarlo en esta “otra mitad del camino”. Mitad, sin duda, aún más azarosa.
La industria de la marcha
Ayer, tal y como lo habían anunciado los “líderes” del Sindicato Mexicano de Electricistas (SME) encabezados por el sedicente de Martín Esparza (por cierto, no sé si habrán notado que cuando habla este compita “le bailotean los oclayos” y cuando lo entrevistan ¡jamás ve a la cámara! O como decimos acá, la mirada siempre está “mira pa´ Chiapa”. Cosa que no tendría nada de particular ni extraordinario, sino fuera por lo que me comentaba en días pasados un ex adicto a las drogas sobre de los efectos que, a la larga pero siempre así, causa su ingesta; se les va la boca chueca, la mirada se vuelve brillosa y se les pierde, además que les genera un irascible espíritu destructivo -¿?-); pero perdón me perdí, decía, llevaron a cabo su mega marcha en el distrito federal y aunque habían dicho y anunciado sería una marcha pacífica, a muy temprana hora fueron captados por las cámaras de TV Azteca agrediendo con lujo de violencia a, precisamente, reporteros de esta empresa en una muestra de intolerancia inaudita atacando a la libertad de expresión, misma de la que se quejan no les dejan ejercer. Valientes cobardes.
En tanto en la capital chiapaneca, ah, porque el llamado fue general a realizarla en el país a todos quienes simpatizaran con su causa y ya ve, no faltan algunos vivales de esos que se dicen “luchadores sociales” que siempre quieren llevar “agua a su molino”; y aunque no los vi marchar, sí me pude percatar a eso de las 6:30 de la tarde-noche (a esa hora ya está oscurísimo), de un centenar de señoras, jóvenes, hombres y mujeres ya maduros, ir en franca retirada con sendos garrotes en la mano.
El comentario aquí, no es sí quienes marcharon en la ciudad de México o los que lo hicieron aquí en Tuxtla, tengan o no razón de manifestarse, se supone, a favor del movimiento sindical. Lo que sí, y una vez más habrá que darle puntual lectura, que quienes salieron a marchar en Tuxtla son (y sus ropajes y rictus los delatan) gentes humildes entre los humildes. Carnes de cañón que por una torta y un refresco ¡les vale madre la ideología ni las banderas a arriar! Al fin y al cabo al menos ayer, cenaron.
Ya de salida
Permítanme amigos editores, dedicar estas últimas líneas de la entrega de hoy, para manifestar mi beneplácito, satisfacción y sinceras felicitaciones, a la Directora general del Diario Expreso Chiapas, Leticia Hernández Montoya, por su XVI Aniversario, precisamente hoy 12 de noviembre. Para ella y para todos quienes lo hacen posible, mi modesto reconocimiento. (¡Y aún hay más!)
