Alfonso Carbonell
Guerra sucia = violencia
Lo que estamos viviendo con relación a las campañas políticas, nos plantean un escenario a los mexicanos todos, de previsibles sobresaltos habida cuenta, que pese a la nueva legislación en materia electoral con el control total de la contratación de spots publicitarios en manos del IFE (Instituto Federal Electoral), amén de la prohibición de la llamada “guerra sucia” entre los partidos políticos y candidatos; pues, bueno, de poco o nada han servido porque la rijosidad en las campañas y la guerra sucia que se ha desplegado vía internet, se están convirtiendo en una verdadera bomba de tiempo. Y no, no exagero.
Así, podemos citar la campaña emprendida por el dirigente nacional del PAN Germán Martínez Cázares contra del PRI en específico, en la que de manera ciertamente velada, deja sembrada la duda sobre de una implícita relación de éste partido en general y de algunos candidatos en particular, con gentes ligadas al narcotráfico. Grave acusación sin duda. Por su parte, los priistas en voz de su líder nacional Beatriz Paredes Rangel, de manera tibia, ha salido a enfrentar estos dichos del joven Germán al cual, al tiempo de deslindarse categóricamente de tal versión, lo descalifica con el argumento de no estar a la altura de un debate serio y respetuoso.
Lo que sí se puede deducir como resultante de esta guerra sucia contra del PRI, es la pérdida de intención del voto medida por las casas encuestadoras que coincidían, apenas un mes atrás, en una ventaja clara sobre la alcanzada por el PAN. Es decir, de estar el PRI con una preferencia electoral cercana a los 37 puntos porcentuales contra de un 28 por ciento del PAN, diferencia que a raíz de la referida campaña emprendida por el partido blanquiazul en ese tenor (su presunta relación con el narco tráfico), las últimas mediciones dan un margen de diferencia entre el PRI y PAN de sólo un 3 % a favor del tricolor. Es decir, la estrategia empleada por el PAN, sin la menor duda, impactó de manera negativa al PRI. Y todo ello apenas “punta de iceberg”.
Guerra sucia = violencia (II)
Es más, y como para ilustrar de qué estamos hablando y para que compruebe que “en donde quiera se cuecen habas”, lo que se está convirtiendo en una guerra de todos contra todos y que en nada abonan a un clima de tranquilidad y paz; déjenme les comparta un mensaje que me hicieran llegar a mi correo electrónico, cuyo destinatario original es el candidato a diputado federal del PAN por el 4º distrito electoral y actual diputado local, Ovidio Cortazar Ramos. Pero sin más preámbulos, aquí el contenido del mensaje.
“Hay algo que a tu gente no le has enseñado cabron a negociar y eso los puede quebrar. Tu no ganas nada y si puedes perder mucho. Si eres inteligente saca a tu gente porque vamos hasta la muerte. Este es el num. D cel 9611343742”. (Originalmente fue un mensaje de texto).Juzgue usted.
Ya de salida
Pues, así están las cosas y peor que se van a poner si no es que, partidos, candidatos, medios y autoridades desde luego, se dan un tiempo para el análisis y la reflexión serena y comprometida para con y en función, precisamente, de la ciudadanía a la que pretenden servir. En el caos, perdemos todos.
Ahora en cuanto a la amenaza, porque de hecho lo es, que recibió el candidato del PAN, bueno, se antoja un asunto de Ministerio Público. Aunque, valdría la pena reparar en el hecho reciente y de orden internacional acontecido en la hermana República de Guatemala, precisamente a la amenaza de muerte que un abogado -y hoy en efecto muerto-, denunciara en un video que se hizo circular en los medios de comunicación y en la que sindica sobre su probable muerte, al mismísimo Presidente de ese país. Lo demás, es historia y compete a los propios guatemaltecos y a sus autoridades resolver al respecto. “Sobre advertencia no hay engaño”, reza refrán.
