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Alfonso Carbonell
alcar56@hotmail.com

Cuéntame un cuento

Hoy sin duda, una figura que toma revuelo en el escenario político local,
adivinó, es la del joven precandidato a la alcaldía de Tuxtla Gutiérrez,
Jaime Valls Esponda, quien al ritmo cadencioso de un vals, recorre la gran
ciudad para encontrar e ir al encuentro, de la realidad y de sus gentes. Hay
algo en él que inspira confianza y credibilidad.

Pero a la par que la figura del joven Valls crece, sus adversarios
políticos, los menos en voz propia pero los más a través de sus voceros
oficiosos, han recurrido a la vieja y peor arcaica estratagema, de restarle
méritos al señalarle su frágil pertenencia a sus orígenes chiapanecos, donde
si bien reconocen a Tuxtla como su tierra natal, le salen con aquello de que
no estudio en la “Camilo Pintado”, ni distinguir entre un “chimbo” o un
“muegado”, puxinú, turulete o caballito; bueno, y qué de menos que conozca a
la famosa “colocha” allá en la popular “Las laminitas”. ¡Qué poca…
imaginación!

La estrategia, coincidirán, es de lo más errada si tomamos como antecedente
inmediato el caso del hoy Gobernador Juan Sabines Guerrero, a quien de igual
manera a lo recurrido para desacreditarlo cuando Juan aspiro a la diputación
local, primero, y a la presidencia municipal después, sus enemigos políticos
no encontraron más argumentos que negarle, al igual que lo hacen hoy con
Jaime, su arraigo a Chiapas y a Tuxtla en particular. Se vuelven a
equivocar. No es por ahí.

Otra vez… la burra al trigo

No cabe duda lo cierto que resulta aquella conocida frase de popular canción
del compositor villaflorense Macías que dice; “tropecé de nuevo con la misma
piedra”, para ilustrar lo mal que andan sus críticos mediáticos cuando
creen, piensan, apuestan y reducen, a insistir sobre el tema del presunto
desarraigo que Jaime Valls Esponda, hoy único y plenamente reconocido
candidato de la coalición PRD, PT, PVEM y PC, tiene al no haber crecido
(quizá estarán pensando en los hijos predilectos de Tuxtla como Bayardo,
Julio César o César Bernardino) en su natal tuxtlán, razón que por motivos
laborales de su señor padre, Don Sergio Valls Hernández, lo obligaron, al
igual que toda su familia, a emigrar a otras latitudes del país. Allá
creció, estudio y se hizo hombre.

Pero hoy, y con un proyecto de vida bajo el brazo llamado Chiapas y Tuxtla
Gutiérrez por añadidura, se dispone a librar una más de sus batallas, tal
vez la primera de sus más grandes batallas por librar en su futuro político,
al exponerse al escrutinio público al solicitarles su voto de confianza para
gobernar a los tuxtlecos. El camino por recorrer, aún es largo y sinuoso. No
hay nada para nadie a estas alturas de la contienda electoral.

Habrá, entonces, que esperar, y no le recomiendo lo haga sentado porque
mucho dependerá de lo que usted haga, a que primero se diriman los procesos
internos que al interior de las diversas fuerzas políticas hoy tienen
cabida, para inmediatamente después y de acuerdo a las fechas electorales
oficiales, de inició la real y constitucional contienda electoral que habrá
de dar como resultante a un nuevo Presidente Municipal para Tuxtla y todos
los tuxtlecos.

Octubre, y su Luna que refiere igualmente popular canción ser la más
hermosa, habrá de iluminar la noche de una oscura senda democrática. Pero
para que esto sea, se insiste, requiere de su participación seria y
comprometida vertida en las urnas. No hay otra manera.

De nuevos cargos y encargos

Apenas una semana pasó, que no escribí claro, y ya me encuentro con un sin
número de cambios en el gabinete estatal, y cuando no se fue ya Marthita
Grajales de la Secretaría de Turismo, quien quedó bajo buen resguardo de
José Luis Zebadúa; en el Instituto de la Vivienda que ostentaba el ostentoso
de Carlos Cruz Coutiño (ex de Cocoes con Pablo Salazar y de no muy claros
antecedentes) también hubo cambio y hoy está a cargo de un sabinista de
corazón, Javín Guzmán, hombre que desde la campaña a diputado, la
presidencia y gubernatura, ha sido un fiel aliado a la causa de Juan
Sabines. Los dos, uno leal desde tiempos de Don Juan Sabines Gutiérrez y el
otro, contemporáneo del proyecto político del joven Juan, son sinónimo de
garantía.

En este mismo tenor, aunque en otro de los poderes, el Judicial, soplaron
tiempos de cambio, justos y necesarios, y a quien tocó en esta oportunidad
“ahuecar el ala” fue al inefable del, hoy ya, ex Magistrado Presidente del
Supremo Tribunal de Justicia Milton Escobar Castillejos, a quien detrás de
sí, irá el juicio de la historia. Y el juicio a secas.

En su lugar, y ya en otra figura constitucional: Tribunal Constitucional de
la Magistratura Superior del Estado, quedó la abogada y jurista Sonia Simán
Morales como Presidenta, quien junto con otros dos magistrados que fueron
nombrados por el Congreso local, Oscar Rolando Ramos Rovelo y Casto Ambrosio
Domínguez Bermúdez, tendrán como reto principal, devolverle la credibilidad
y confianza a este dilapidado poder. El reto es enorme, como enorme fue el
daño perpetrado a la sociedad entera.

Ya de salida

Para hacerles una atenta y cordial invitación, para que asistan, de verdad
es una experiencia increíble, al Parque Ecoturístico “Cañón del Sumidero”.
Su exuberante belleza es incomparable. Su vista panorámica al Cañón y Río
Grijalva, es un regalo a la vista. Sus instalaciones en general son
funcionales y sobrias y no riñen con el paisaje.

Ahora que si gusta de emociones que pongan al límite la adrenalina, no deje
de vivir la experiencia de la “tirolesa” y el “rapel”. Vaya que es
emocionante. (la verdad ¡da mello!). José Carlos Rodríguez Plaza, Gerente
General del Parque, será su anfitrión, quien junto con un ejército de
ecologistas, le darán la mejor de las atenciones.

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