Alfonso Carbonell
La burra al trigo
¡No! De plano ¡me rindo! Sí, creo que seguir bordando sobre el tema del compromiso social, responsabilidad profesional, bueno, de simple educación base para aprender qué es la decencia, la moral (que no es un árbol de moras) y nos posibilita la interpretación de las reglas mínimas de convivencia entre los seres humanos; HUMANOS, así con mayúsculas para que se entienda, todo indica que entre quienes nos dedicamos a este, en verdad considero, noble oficio del periodismo (ahora quizá y por la forma de ejercerlo el más antiguo del mundo) entre de muchos colegas, pues, nomás no permea. Es por demás.
Y no es que yo sea un puritano ni mucho menos me erija ¡dios guarde!, en apóstol de la decencia y la moral públicas. No, me queda claro. Pero digo e insisto, qué ganas de arrastrar la pluma y a la vez arrastrarse con ella en el fango de las descalificaciones. Qué acaso no hay recursos para la interpretación de los fenómenos sociales y políticos que nos muevan a la reflexión sin necesidad de la diatriba y las acusaciones lo menos imbéciles que, temerariamente debo admitir, algunos compas destilan en sus espacios. Espacios que dicho al margen, les conceden sus editores bajo la premisa de la confianza y credibilidad que les es otorgada.
Más aun, a la que sus lectores entendidos y creídos que sus conceptos, análisis y crítica son dignos de todo crédito y lo que suelen encontrar, la mayor de las veces, son una retahíla de epítetos y descalificaciones los cuales se deslizan PELIGROSAMENTE, en la filosa navaja de la difamación y la calumnia. Y me pregunto, qué le puede aportar al lector, al ciudadano, al ser humano ya de por sí agobiado por la difícil situación económica y social en el que la mayoría de la población vive inmersa, y ello agravado por una crisis económica brutal, pero decía, en qué aporta que un “analista” político le recete comentarios como; “el inepto, ladrón y bandido, defraudador profesional, enano mental, fachota de pozolera, cochi insaciable, depredador de recursos, traidorcete, etc., Insisto, en qué carajos aporta un lenguaje tan soez, vulgar y cargado de frustración de parte de -pena ajena la verdad- parte de quienes, se supone, deberían privilegiar el lenguaje y sustentar sus dichos en pruebas fehacientes. Ah, y claro, esto no implica, al menos no necesariamente, que revelen la fuente cosa que además, ya considera y protege la legislación en Chiapas. No claro.
Las pruebas hablan
Y para que mejor se den una idea de lo que aquí sostengo, ah y también, sin citar “la fuente”, consignaré al azar y sin orden preestablecido, algunos citas textuales que entresacaré de algunas columnas de “análisis político” que se editan en la entidad y que, como bien remata sus columnas el cafetómano mayor Pepe Figueroa (Café Avenida); recuerde “no es nada personal”.
“Se hizo de mulas como Pedro y querideó galán como secretario”; “una mujer que no ha podido esconder sus ambiciones personales, ni ha querido aclarar, con pruebas fehacientes, las acusaciones que en su contra han hecho decenas de candidatos, en el sentido que negoció las candidaturas”; “una gama rica de verdaderos oportunistas, chaqueteros, vividores y buscadores”; “y su compañero del Cartel de los Sapos”; “con el barba de pordiosero, más que opción electoral, representan una opción para El Amate”; “con esos bueyes nos tocó arar y no queda de otra que chutarlos”.
“Este gordito se ha distinguido por ponerse tremendas pedas y luego cuando lo madrea su mujer sale a decir que fue un atentado”. (Hasta aquí y juzgue usted. Ah, y solo tome las más “decentes”)
Ya de salida
En otro orden de ideas y a propósito de “el gordito”, diversos comentarios a favor los más, sin dejar de considerar la voz de sus detractores; Pedro Raúl López Hernández, ex ombudsman chiapaneco en el sexenio de Pablo Salazar, personaje que le resultó incómodo al evidenciar sus abusos de poder y autoritarismo, fue designado por el Gobernador Juan Sabines Guerrero, como Fiscal Especial de Protección de los Derechos Humanos de las Ong´s de, precisamente, Derechos Humanos (el ombudsman de los ombudsman), mismo nombramiento que recibió de manos del Procurador General de Justicia del Estado (PGJE) Raciel López Salazar, con lo que Chiapas se convierte en la primera entidad en todo el país en contar con una instancia de este tipo.
