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Alfonso Carbonell

El joven Mouriño

Sin duda, gran consternación causo la pérdida física de quien fuera secretario de Gobernación, el joven Juan Camilo Mouriño Terrazo, cuando la nave en la que viajaba procedente de San Luis Potosí, se precipitara sobre el periférico a la altura de la fuente de Pemex, ello en la ciudad de México. Los trágicos acontecimientos tuvieron lugar el pasado martes 4 al filo de la 18:45 horas.Con él, ocho personas más entre ellos la tripulación del “Learjet”, perdieron la vida al estrellarse prácticamente en el suelo, tras lo que le siguió una explosión y fuego que consumió la nave y con ésta, a una cuarentena de carros. Se sabe ahora, que la suma de muertes asciende a 14 siendo los 9 que venían en el pequeño jet, más 5 personas que se encontraban en el lugar del impacto. Como quien dice, se encontraban en el lugar y hora equivocados. De las decenas de heridos, hasta el día de ayer 6 de ellos se reportaban como graves.
Pero no es sobre los pormenores del accidente -bueno al menos así se reconoce por las autoridades hasta el día de hoy- de lo que quiero ocuparme en estos comentarios, cosa que además ya ha sido ampliamente difundida por los medios de comunicación, sino de lo que para el país -con independencia de lo doloroso que es para su familia y amigos- la muerte del número dos del país, representa: Juan Camilo Mouriño.
Por principio de cuentas, la secretaría de gobernación es considerada dentro del organigrama del gabinete presidencial, como la segunda en importancia en la escala de mando del presidente encargada de la política interior del país y su trato con los otros poderes (legislativo y judicial), los gobernadores, los partidos y un sin fin de organizaciones sociales. Más aún tratándose de Juan Camilo, quien era uno de los hombres más cercanos al presidente Felipe Calderón, pero sobre todo, su amigo y hombre de confianza. Así entonces, para el país como al propio presidente, esta muerte lo impacta y afecta.
Secretario de Gobernación desde el 16 de enero de este año, Mouriño Terrazo habría de enfrentar descarnadas críticas y afrentas como la de no haber nacido en territorio nacional e incluso, habérsele acusado de tráfico de influencias en su paso por la secretaría de Energía, precisamente cuando Felipe Calderón fue su titular. Pero ambas conjuras en su contra, fueron finalmente superadas y su honorabilidad puesta a salvaguarda.
Con una vertiginosa carrera en el mundo de la política y de la administración pública, Juan Camilo habría ascendido a solo un peldaño de la máxima responsabilidad a la que puede aspirar cualquier mexicano; la presidencia de la república. Con el actual presidente de México, el intrépido Camilo habría compartido tareas en su paso por algunos cargos partidistas, y fue precisamente cuando Felipe era secretario general del PAN, cuando empiezan a estrechar relaciones. Más tarde, en su natal Campeche, Juan Camilo Mouriño llegó a ocupar una diputación local, fue candidato a presidente municipal y presidente de su partido en la entidad.
Alcanzó la diputación federal por su estado y ahí nuevamente compartió tareas y vivencias con el también diputado, Felipe Calderón, quien ostentaba la coordinación parlamentaria de su bancada. Ahí, Juan Mouriño, presidió la Comisión de Energía. Sus lazos se estrechaban aun más. En campaña, el extinto funcionario federal y amigo entrañable del presidente Calderón, fungió como uno de sus principales coordinadores, y ya en la presidencia, Calderón lo nombró jefe de la oficina de la Presidencia y a partir de enero del 2008, secretario de Gobernación.
Juan Camilo y Chiapas
Tal y como se destaca en un comunicado oficial emitido por el gobierno del estado, para Chiapas y los chiapanecos, la pérdida de este joven político representa un duro golpe, habida cuenta qué, desde su estancia en la oficina presidencial pero sobre todo a partir de su asunción como secretario de Gobernación, Juan Camilo habría mostrado especial interés por Chiapas, tanto por sus muchos problemas y resabios, pero igualmente y de manera destacada, por sus innumerables potencialidades de desarrollo. Por su gente y sus bellezas naturales.
Antes de seguir y concluir con esta breve semblanza o más bien, un humilde y modesto recordatorio de quien se nos adelantó en el camino y que mucho tenía por darle a su país, cito aquí parte del comunicado, incluso ilustrado con fotos que dan cuenta de ese especial acercamiento que existía entre Juan Camilo Mouriño y Chiapas a través de su gobernador Juan Sabines Guerrero, en donde se le agradece y reconocen sus buenos oficios en pro de Chiapas y los Chiapanecos:
El gobernador, Juan Sabines Guerrero, expresó a nombre del pueblo y del gobierno de Chiapas sus condolencias por el sensible fallecimiento del Secretario de Gobernación, Juan Camilo Mouriño Terrazo, a quien calificó como un amigo y aliado de los chiapanecos, así como de los funcionarios federales y personas que perdieron la vida el pasado 4 de noviembre en la Ciudad de México. “Lo que reconoce el pueblo y gobierno de Chiapas del Secretario de Gobernación es que es un gran mexicano, que le dio todo a México, en especial a Chiapas; que nos duele su pérdida profundamente”, indicó.

“Los chiapanecos hoy más que nunca estamos con el Presidente, respaldamos las decisiones que tenga que tomar como jefe del Estado mexicano, y el pueblo de Chiapas y su gobierno exhorta a todos los mexicanos a trabajar en unidad con el Presidente en su proyecto de nación”, expuso el mandatario chiapaneco.
Asimismo, Sabines Guerrero, destacó el afecto y el personal interés del Secretario de Gobernación con los asuntos de Chiapas, entidad a la que visitó en diversas ocasiones como jefe de la Oficina de la Presidencia de la República y como titular de la Secretaría de Gobernación.

“El Secretario Juan Camilo Mouriño estuvo en Chiapas en diversas ocasiones, con él recorrimos la zona afectada en Juan del Grijalva; y en un último encuentro, sostuvimos una reunión con el Secretario de Comunicaciones y Transportes, Luis Téllez, para analizar la reorientación del presupuesto para Chiapas”, recordó.
“Fue un promotor de recursos para Chiapas, y los chiapanecos somos gente agradecida, un amigo que nos dio la mano, que sirvió con el corazón y talento, fue un extraordinario gestor a favor de los chiapanecos”, manifestó el gobernador Juan Sabines.
Ya de salida
Pues, poco habría que agregar a esta, sin duda, sincera y emotiva consideración de lo que la bonhomía del hoy recordado Juan Camilo, tanto como funcionario pero sobre todo como ser humano, le prodigo su cariño, amistad y solidaridad al pueblo y gobierno de Chiapas. “Descanse en Paz”.

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