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Alfonso Carbonell

Crónica de una victoria anunciada

Tal y como lo revela el escritor colombiano Gabriel García Márquez (premio Nobel de literatura) en su novela “Crónica de una muerte anunciada” (porque lo es); “Crónica de una victoria anunciada” -parafraseando al autor-, bien podría intitularse la que los priistas, a partir de su pasada 20 Asamblea Nacional, empezaran a escribir habida cuenta que, en un acto de la mayor envergadura política y díganme ustedes si no; al contar con la asistencia de poco más de 4 mil delegados efectivos provenientes de todo el país, de su dirigencia nacional en pleno encabezada por Beatriz Paredes Rangel, de sus dirigencias sectoriales y territoriales, de sus organizaciones afines, de sus gobernadores, sus jefes de bancada en el Congreso de la Unión y de todas y todos sus ex presidentes nacionales (excepto Madrazo, me queda claro), además y claro, del coordinador de la asamblea Miguel Alemán, mandaron un mensaje a la nación sobre de estar, nuevamente, preparados, unidos y fortalecidos para la toma del poder presidencial en el 2012, no sin antes claro, ganar la mayoría en la Cámara de diputados en el venidero 2009. Amén, se entiende, de ganar la mayoría de las contiendas locales a librar de aquí al 2011. Así pues: ¡El reto está echado!

Para empezar, y estimo que en parte de eso trataba uno de los objetivos pri-ncipales de la asamblea, la dirigente nacional Paredes Rangel “pinto su -doble- raya” con el gobierno panista de Felipe Calderón, al que consideró y cito textual: “con el gobierno del PAN; ni presente ni futuro”. ¡Seco el elotazo! Como bien diría Tío Gervasio Grajales (uno de los hacedores del periodismo chiapaneco -q.e.p.d.- cuando de expresar se trataba haberle asestado un duro golpe al enemigo o amigo también)

Algunas joyas de la anunciada victoria

Pero Beatriz Paredes, política oriunda de Tlaxcala estado al que ya gobernó, fue más allá en su lapidaria alocución cargada de irrefutables verdades cuando le señala que, en materia alimentaria, de empleo y de seguridad, entre otras, su gobierno ha fracasado. Si no juzgue usted la siguiente cita: “así como hemos colaborado en el ámbito de las responsabilidades enfrentando un problema que afecta a toda la nación, demandamos que no se utilice electoralmente la problemática de la inseguridad. Que el Gobierno de la República responda y lleve a cabo lo que es su responsabilidad constitucional”.

¡Ah!, porque no se lo mandó a decir sino fue desde su “ronco pecho” que una a una le enderezó la plana al gobierno panista, lo mismo en materia de seguridad y empleo que de educación y salud. Pero para mejor entender y valorar lo puntual de sus reclamos, déjenme les comparta algunas joyas discursivas de la señora Paredes vertidas en el espléndido marco de su 20 asamblea nacional. Aquí algunas citas citables (¡ya estarás Rider Digest!):

“Las reformas que impulsa el PRI están comprometidas con la soberanía, la eficacia gubernamental, la justicia social, con el proyecto de nación que sostenemos desde nuestra visión política de país. Son las reformas que demanda el pueblo y la mayoría social, no las que ponen contentos a pequeños intereses minoritarios y muchas veces extranjerizantes”.

“El reto para los integrantes de esta Legislatura y la próxima no será menor de lo que fue la del Constituyente del 17. Ahora, la lucha será para evitar una crisis de Gobernabilidad, para evitar una anomía en el crecimiento, una crisis de parálisis en el desarrollo económico; ahora nuestra lucha es para recuperar el poder político y crear las condiciones para hacer realidad el país que todos los mexicanos deseamos, el país que la mayoría mexicana sueña”.

La delegación chiapaneca

Sin duda el tema y los temas tratados en la referida asamblea, darán que hablar en próximas fechas y nosotros, por supuesto, también lo haremos. Pero déjenme ahora comentarles sobre la participación de la delegación chiapaneca en esta vigésima nacional priista, la que, comentario al margen, tuvo lugar en el portentoso escenario llamado “Megalevario” de la ciudad de Aguascalientes, una obra por demás representativa de esa pujante y creciente urbe del centro del país. Pero decía, con una asistencia de 132 delegados efectivos, la presencia del priismo de Chiapas se dejó ver y sentir, no sólo en cuanto a la presencia física de sus delegados entre los que se encontraban diputados locales, presidentes municipales, regidores, presidentes de partido municipales y seccionales así como de sus dirigentes sectoriales, de sus organizaciones juvenil y femenil y de su comité directivo estatal en pleno y al frente de la delegación, su presidenta Arely Madrid Tovilla (¡uff!) no, sino por sus propuestas.

Por supuesto también, la presencia de personajes importantes del priismo estatal hicieron acto de presencia entre los que podemos contar a la licenciada Blanca Ruth Esponda Espinosa, Ernesto Gutiérrez y Roberto Albores Gleason. Ah y les comento, que ya por ahí algunos trasnochados columnistas presumen -como si les constara-, que en la asamblea se le pudo ver al ex fiscal chiapaneco Mariano Herrán Salvatti (que ciertamente y está confirmado sí estuvo) haciendo gala de una militancia priista que lejos está de ostentar, pero aún peor en su pobreza de análisis presumen también, que fue en carácter de delegado por Chiapas e incluso invitado por la dirigente estatal. ¡Por favor!

Porque, en efecto (a estas horas es ya un secreto a voces), el señor Herrán; sí llegó a la asamblea pero invitado por el ex gobernador de Tamaulipas Tomás Yarringtón. Ahora que si de lo que se trata es juzgar su pertinencia o no de asistir a esos eventos, o bien si juzgan su impertinencia de estar ahí, habrá entonces que enfocarlo desde otra perspectiva y reclamarle a él y a titulo personal -del reclamante-, su desfachatez de asistir -invitado o no me queda claro- a un evento del PRI. Digo, toda vez que los razonamientos empleados por sus críticos, se sitúa en reclamarle el de haber sido él, precisamente, artífice del encarcelamiento y persecución de una pléyade de priistas durante su paso por la Fiscalía General del Estado en tiempos del Pablo “Salastan” Mediguchía. Pero esa, como diría Nana Goya, “esa es otra historia”

Pero en y volviendo al tema de la 20 asamblea, en los resolutivos nacionales torno a sus Documentos Básicos que son la Declaración de Principios, Programa de Acción y Estatutos, los priistas de este filón del país vieron satisfactoriamente reflejadas un buen número de sus propuestas lo mismo en materia de desarrollo social y justicia indígena en su programa de acción, que en estatutos lo de una mayor facultad de los Consejos Políticos estatales en los procesos de elección interna de candidatos. Esto último, sostienen, para que estos entes políticos no se conviertan -como hasta ahora son- en meras figuras decorativas.

Ya de salida

Así pues, “Crónica de una victoria anunciada” puede ser, a partir de hoy, la historia que el priismo -de proponérselo en realidad- empiece a escribir y así llegar a convertirse en el ya no tan lejano 2012, en un auténtico “¡Best Seller!”. (Si no, hay que lo miren vos)

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