Los vuelos de prueba de Starship, megacohete de SpaceX, han generado daños a la vida marina mexicana debido a sus explosiones cerca de Tamaulipas. Un experto en biodiversidad explicó a Unotv.com que las misiones de este tipo también han afectado a las especies marinas por la caída de escombros y por las vibraciones durante los despegues.
Tanto los peces como las tortugas y los propios habitantes del norte de México han sufrido los estragos de los lanzamientos auspiciados por Elon Musk, director de la compañía y el hombre más rico del mundo, de acuerdo con el listado de la revista Forbes.
Los animales marinos sufren por las explosiones de Starship
El 27 de mayo de 2025, SpaceX ejecutó el noveno vuelo de prueba de Starship desde Boca Chica en Cameron, condado texano que colinda con Matamoros, Tamaulipas. En el transcurso de la prueba, el cohete explotó en aguas mexicanas en lugar de realizar el amerizaje previsto en el Golfo de México.
Dicho estallido, habría provocado una explosión sónica, un fenómeno con potencial destructivo para la fauna marina de la zona colindante a la explosión, es decir, cerca de Playa Bagdad, según dijo Jesús Elías Ibarra, presidente de CONIBIO Global a Uno TV.
“Una explosión sónica es una expansión que se hace debajo del agua y eso, conforme va avanzando, aturde a los peces y puede llegar hasta a matarlos. Y no solamente peces, sino tortugas, crustáceos, delfines, tiburones y todas las especies alrededor”.
Jesús Elías Ibarra, CONIBIO Global
Cabe destacar que, desde el sexto vuelo de prueba de SpaceX que ocurrió en noviembre, Jesús Elías Ibarra, presidente de CONIBIO Global, alertó sobre la posibilidad de presenciar explosiones sónicas como parte del despegue y sus posteriores etapas.
“Ya no hay peces”, dice pescador mexicano
La explosión de mayo también provocó la caída de escombros de Starship, los cuales llegaron cerca de Playa Bagdad, en Tamaulipas, una región que se ha perdido parte de su diversidad de peces, según han declarado los propios pescadores de la zona.
Durante casi dos meses, no hubo rastros de que alguien se hiciera cargo de remover los restos. En la tercera semana de julio, los propios pescadores detectaron una plataforma estadounidense, propiedad de Seacor Marine, que estaba levantando un propulsor de 200 toneladas en aguas mexicanas sin permiso aparente, por lo que alertaron a CONIBIO Global.

Uno de esos pescadores de la región, Sergio Rodríguez, habló con Unotv.com sobre cómo les ha afectado este fenómeno. “Ya no hay peces, ya no hay peces“, señaló desconcertado a unas semanas de las explosiones sónicas.
Las misiones de SpaceX han afectado también a tortugas y humanos
Además de las explosiones sónicas provocadas por los estallidos de Starship, las vibraciones que se generan cuando el cohete despega generan una “especie de mini temblor“, según el presidente de CONIBIO Global.
¿Qué provoca esto? “Hay casas que son muy antiguas y sus estructuras de concreto hidráulico han perdido fuerza y esas vibraciones han hecho que se cuarteen las las casas, que se quiebren ventanas“, señaló.
Diversas especies marinas también han sufrido los estragos de estos lanzamientos. Debido a la vibración en la arena, los nidos de casi 300 tortugas han quedado compactados, por lo que no pudieron escapar y murieron, de acuerdo con Jesús Elías Ibarra.
“Sí hemos tenido pérdidas de especies debido al cohete“, señaló.
Los restos de Starship son un peligro para la salud humana y animal
El pasado 26 de mayo, SpaceX aseguró que no existen riesgos para el área circundante en donde cayeron los restos de la nave espacial Starship.
“Pruebas independientes previas realizadas a los materiales dentro de la nave espacial, incluyendo análisis de toxicidad, confirman que no presentan riesgos químicos, biológicos ni toxicológicos”.
SpaceX
Sin embargo, Jesús Elías Ibarra confirmó a Uno TV que el equipo de CONIBIO Global encontró una bengala de fósforo, químico con potencial tóxico para humanos y animales marinos, como parte de los restos de la nave Starship.
“Aunque SpaceX afirma que no existe un contaminante que pueda dañar a la salud humana, es evidente que sí. Al haber millones de partículas, es peligroso no solamente para los humanos, sino también para la fauna marina”.
Jesús Elías Ibarra, CONIBIO Global

Entre la basura se encuentran toneladas de plástico, aluminio y metal, además de combustibles con el potencial de generar gases de efecto invernadero que, a la postre, pueden dañar la salud de personas susceptibles a problemas respiratorios, según el experto.
La remoción de escombros también podría estar haciéndole daño a los mares mexicanos
Hasta el momento, no se ha podido confirmar que la plataforma estadounidense que ha recogido los escombros en aguas nacionales tenga el permiso del Gobierno de México y, por lo tanto, se haya hecho la evaluación de impacto ambiental correspondiente.
“Antes de limpiar, cuando ya existe un daño, hay muchas cosas que hay que evaluar. Primero se hace un impacto ambiental, es decir: si el cohete y las estructuras metálicas que están en el fondo marino no tienen contaminantes, hay que evaluar si realmente es rentable quitarlas”.
Jesús Elías Ibarra, CONIBIO Global

Al no hacerse estas evaluaciones, estas plataformas, como la encontrada en el Golfo de México, siguen libremente con sus trabajos, los cuales consisten en enterrar unas estructuras de pilotes que pueden dañar el fondo marino.
“Utilizan ganchos y cuerdas para arrastrar la plataforma, por lo que daña la superficie del fondo marino, en donde hay diversos tipos de plantas acuáticas o marinas“, según el especialista.
En caso de que se determine que es rentable retirar los escombros, se debe determinar cómo se va a hacer y con qué maquinaria se efectuará. “Todos esos acuerdos se toman en una reunión binacional“, la cual, según Ibarra, no sucedió.
Funcionarios de alto nivel desconocían el caso de la plataforma estadounidense
El presidente de CONIBIO Global dijo en entrevista con Uno TV que ha estado en comunicación con funcionarios de alto nivel del gabinete de la presidenta Claudia Sheinbaum, quienes parecían desconocer el establecimiento de la plataforma.
“Muchos de ellos no tenían conocimiento de esto, por lo tanto creo que es una sorpresa incluso para la presidenta que eso esté sucediendo”, reconoció.
En este sentido, se desconoce aún quién autorizó que entrara una plataforma estadounidense a territorio mexicano y no se ha dado a conocer la existencia de un estudio de impacto ambiental en el que se acordaran las formas para retirar los escombros sin causar más daño a las especies del fondo marino.
Hasta el momento, el Gobierno de México no ha dado declaraciones al respecto de lo que está sucediendo en aguas nacionales con la basura espacial de SpaceX; sin embargo, Ibarra estimó que el equipo de la presidenta ya debería tener los resultados de los estudios de contaminantes para, en el futuro próximo, hacer un pronunciamiento.
Con información de UNOTV
