MIGUEL ANGEL CARRILLO BARRIOS
CONDENA EL IMSS A DECENAS DE MILES DE DERECHOHABIENTES A LA INDIGENCIA
Con las reformas a la ley del IMSS que se hicieran en 1996 y que entraron en vigencia al año siguiente, se espera que los señores legisladores que aprobaron esa legislación y el propio IMSS, está condenando a decenas de miles de derechohabientes a la más cruel indigencia. Se estima que un 75 por ciento de los asegurados bajo el régimen obligatorio tienen salarios de hambre y que como resultado sólo podrán tener una denominada “pensión asegurada” que equivale a un salario mínimo general del Distrito Federal y dentro de ellos, se estima que existe un alto porcentaje que no alcanzan a cubrir las semanas cotizadas para poder aspirar ni siquiera a la pensión mínima ya mencionada y que lo que hayan cotizado sólo se les podrá regresar en remesas programadas, misma que en término de un dos años, todos los asegurados en este rubro, podrán estarán totalmente desprotegidos de todos los rubros de seguros que cubre el IMSS. Como si fuera poco la desgracia en que colocaron los legisladores a los asegurados con menos de las mil 250 semanas cotizadas, la subcuenta del INFONAVIT se convierte en una verdadera proeza recuperarla, pues la ley de ese instituto no determina su recuperación, a pesar que los fondos que van a esa subcuenta, en muchos oscila cantidades que superan los 300 a 600 mil pesos y que para poder recuperarlas es necesario recurrir a un juicio administrativo que tendrá que determinar la Suprema Corte de Justicia, si es que el asegurado se van por el juicio de garantías. Es totalmente determinante que de cada mil asegurados, solamente habrá dos o tres personas que saben de este procedimiento, que no es tan costoso pero sí bastante laborioso, sobre todo por el total desconocimiento del derecho que en este rubro le asiste al trabajador pensionado. En la actualidad, existen millones de personas pensionadas o jubiladas que no han recuperado esos fondos y que la mayoría jamás podrán hacerlo debido que la jurisprudencia de la Suprema Corte, recientemente emitida es casi desconocida para muchos abogados sobre todo, los que no litigan en el renglón laboral. Otro de los graves problemas que enfrentan los trabajadores es el albur en que están los fondos de las afores mismas que están sujetas a los altibajos de la bolsa de valores y que Dios no lo quiera, en cualquier momento podrían todos los trabajadores quedarse sin un solo centavo a pesar que ellos no tienen la culpa de estar aventurando sus ahorros en fondos golondrinos. El seguro social, al paso que va, en poco tiempo podría privatizarse en el rubro de las prestaciones en especie y seguramente, con eso del neoliberalismo, ni duda cabe que todo el patrimonio hospitalario y material quirúrgico, lo estarán vendiendo como chatarra, cuando los trabajadores ya no requieran del Seguro Social en cuestión médica y que sean los trabajadores quienes, equivocadamente opten por los servicios médicos subrogados bajo la anuencia patronal. Es pues espeluznante el negro futuro de los asegurados mexicanos, quienes desconocen e ignoran este devenir sombrío del IMSS que nació como una institución verdaderamente social pero que se ha convertido en el botín político de personas inmorales que han hecho del IMSS un instituto sin progreso.
Nosotros nos chatearemos en la próxima edición.
