CHISPERO POLÍTICO

#51 MIL MDP SAQUEADOS A #CHIAPAS POR #GOBERNADORES #PERREDISTAS

En los últimos 12 años de historia negra del Estado de Chiapas, sus últimos dos ex gobernadores, Pablo Abner Salazar Mendiguchía y Juan José Sabines Guerrero, se les acusa de haber dispuesto impune y libremente de una suma de 51 mil millones de pesos en números redondos; 11 mil millones que eran correspondientes a la reconstrucción del huracán Stán, fue la cantidad que se le atribuye a Salazar y 40 mil millones a Sabines, los dos ex gobernadores postulados por el Partido de la Revolución Democrática (PRD) y obviamente, ambos ex gobernantes militantes renegados del PRI ya que luego de haber obtenido cargos como priístas, se fugaron al del Sol Azteca, al no ver satisfechos sus aspiraciones como candidatos a gobernadores por su antiguo partido. Salazar Mendiguchía fue encarcelado acusado de delitos no relacionados con el mal manejo, uso indebido o apropiación de los 11 mil millones; pues los conocedores afirman y sostienen que la causa de que Salazar fuera a la cárcel no fue el dinero sino hablar demás en tiempos no propicios y de pretender entrometerse en los intereses políticos de los tlatoanis en turno olvidándose que su tiempo había pasado y que los pactos acordados con su sucesor estaban caducos. También Pablo Salazar hizo gala de sus recursos acusando a Sabines Guerrero de ser el causante de haberlo encarcelado pero para los conocedores y los analistas se afirma triple contra sencillo que en México nada se mueve si el tlatoani mayor no lo ordena, así es que en realidad, el encarcelamiento del primer gobernador perredista chiapaneco fue una verdadera faramalla y no realmente una sanción que contribuyera a esclarecer el saqueo. De Juan José Sabines, sus detractores afirman que deja, junto con su antecesor, endeudado de por vida a los chiapanecos por un monto de 40 mil millones de pesos, suma que tampoco ha sido aclarada y ni existen evidencias claras debido a que fueron los 40 diputados del Congreso del Estado de Chiapas quienes en un unísono y de forma monótona levantaron su dedito para aprobarle a Sabines la cuenta pública como bien administrada, bien ejecutada; para el Congreso local no hubo malos manejos con lo que se puede interpretar que los detractores de Sabines y mucha gente del pueblo que no lo rebajaron de “ladrón”, eran unos verdaderos mentirosos envilecidos, como chiapanecos canallas y falaces dado a que los “representantes” del pueblo sancionaron ese desfalco como no existentes. En contra de Sabines, la Procuraduría General de Justicia u otras instancias federales no podrán ni pueden hacer absolutamente debido a que fue el “soberano” Congreso del Estado quien sanciona la no existencia de desvío alguno, por lo cual, no se puede iniciar querella o investigación alguna sobre causa o motivo que no existe. Ambos ex gobernantes están libres de causa y de acusación por los montos económicos por los que la ciudadanía los sindica, obviamente sin tener una sola prueba en la mano, sin que haya un indicio legal aunque el despilfarro es casi inocultable, cientos de grandes obras que nunca se iniciaron pero que si se les suministró el recurso como lo son las autopistas o supercarreteras San Cristóbal-Palenque o Amatal, Chiapa de Corzo-Chicomuselo, donde se tienen datos fehacientes que la federación suministró miles de millones de pesos y que en la última obra, lo único que se hizo fue “barnizar” con brocha el chapopote, sobre la vieja carretera existente; sobre la de SCLC-Palenque, quizá se justificó con el inicio, 500 metros aproximadamente y posteriormente un reducido grupo de unos 80 indígenas, mafiosos todos, paralizaron la obra y quizá hasta con el consentimiento de las mismas autoridades debido a que nunca fueron desalojados y tampoco fueron atendidos para conocer sus peticiones.

EN MÉXICO, LOS PARTIDOS POLÍTICOS NO TIENEN CAPITAL POLÍTICO, ECONÓMICO Y MORAL
Quizá una de las afirmaciones más tentativas y riesgosas que una gran mayoría de analistas hacen con respecto a los partidos políticos es que éstos no cuentan con capital político y menos moral, pero sí el económico. Si nos enfocamos al Partido Revolucionario Institucional (PRI), seguramente como uno de los que tienen la primera fuerza representativa en México, podríamos sostener la teoría que es carente de capital político debido a que en la última elección ni siquiera logró obtener un 37% del total de votantes y si de los demás partidos hablásemos, podría asegurarse que su capital político es aún más catastrófico; algunos partidos de los llamados “chiquitos”, sobreviven con el oxígeno que el gobierno federal les aporta tras el acuerdo de servir como paleros o satélites adiestrados para la consumación de las más nefastas acciones como lo fueron las llamadas “reformas” constitucionales del 2014. En cuanto al capital moral, sólo faltaría preguntarse quién de los 128 senadores y de los 500 legisladores federales tiene las manos limpias y quienes de ellos gozan de capital político. Se tienen datos duros que sólo uno o dos de cada 15 de los componentes del Congreso de la Unión poseen capital político, es decir, son auténticos representantes populares y los demás solamente son sabandijas oportunistas que poseen el capital pero nunca el conocimiento y menos la empatía y simpatía del pueblo al que se ufanan representar. Al menos, podría decirse que el pueblo mexicano, todavía siente esa inquina, ese desprecio por sus representantes populares en primer lugar por su despótica forma de comportarse, se olvidan que son pueblo; por aprobar sin chistar dolorosas reformas como son las hacendarias y labores en donde, a partir de 2014, ningún mexicano le será fácil lograr una pensión después de envejecerse trabajando para los grandes capitalistas; en pueblo está molesto por ser considerados materia mercantil y no seres sociales que requieren de su crecimiento integral, sin embargo, puede subrayarse que en casi ninguno de esos sujetos prevalece el principio de moralidad.

EN CHIAPAS, NO EXISTE EQUIDAD LEGAL DE GÉNERO
PLÁTICAS DE EQUIDAD Y GÉNERO DE LA PROCU EN EL COBACH
Siempre he criticado fundadamente el excesivo proteccionismo de la mujer que en Chiapas pareciera que la palabra equidad, los funcionarios la entienden como desigualdad. La Constitución Política chiapaneca, artículo 5 dice en el Estado de Chiapas se garantiza que: I. Las mujeres y los hombres son iguales ante la ley. Pero derivado de estos surge una gran contradicción con la fracción siguiente que a la letra dice: “II. Las mujeres decidan de manera libre, responsable e informada sobre el número y el espaciamiento de sus hijos. O sea que el contenido de esta fracción deja al hombre en total estado de indefensión y sin siquiera poder convenir con la mujer sobre el número de hijos; para la constitución chiapaneca, los hombres aquí no contamos, somos letra muerta, no formamos parte de la familia y tan controversial pueden ser esos vacíos carentes del principios de equidad, contradictorio totalmente a la fracción primera del artículo en cita. Afortunadamente es solamente una constitución local que jamás podrá estar sobre la Carta Magna mexicana, pero realmente en legislación, los legisladores chiapanecos tienen abismos de errores, vacíos, incongruencias y una gran retahíla de contradicciones constitucionales. Pobres legisladores seguramente pasaran a ser la vergüenza nacional y si algunos de esos legisladores “reformistas” logra tener hijos abogados, la vergüenza será más para esos futuros abogados. Pero la fracción que sigue, o sea la III del mismo numeral, tiene otro de los graves problemas que violentan los artículos 14 y 16 constitucionales al citar: “Las mujeres embarazadas tienen derecho, a exigir de quien señalen como el progenitor, el cincuenta por ciento de los gastos derivados del embarazo y parto”. Si usted analiza, amigo lector la afirmación punitiva, aquí no caben pruebas, aquí no existe el beneficio de la duda, aquí no se investiga y solamente es necesario el dedo de la mujer para que ella señale con el índice de fuego al que considere PROGENITOR del futuro bebé o causante de su embarazo para poderle demandar el 50% de los gastos. O sea como en los tiempos del porfiriato: “mátalo, después viriguas” o “enchiquéralo luego lo sacamos”. Esa acción es realmente una violación flagrante a los derechos humanos que la misma constitución chiapaneca invoca como un derecho sagrado pero que posteriormente pisotea y escupe, y que no ha lugar a juicio, “solamente debe señalar la mujer al que considere su progenitor”, pero insisto: afortunadamente es una constitución local que puede ser combatida con otros recursos legales que obviamente ocasionan, verdaderos atropellos al principio de legalidad, equidad, igualdad y seguridad jurídica, así como las sumas de dinero perdidas por pago de abogados y tiempo perdido.

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